Capítulo 1
Tomando Inventario

Introducción

Tenemos una desproporción en los círculos carismáticos hacia el lado subjetivo del cristianismo. En los círculos evangélicos, la desproporción se inclina hacia el lado objetivo.

El ser subjetivo, literalmente significa que usted vive su vida "del sujeto" o "de lo que procede desde su interior". Su intuición le dirige. Lo que siente en su interior, es su fuente de dirección principal para su vida y ministerio.

El ser objetivo significa "del objeto" o "de lo que viene del exterior de su persona". Su razón, intelecto y lógica evalúan cuidadosamente cada detalle, y usted hace una decisión sobre esa base de información "objetiva".

He oído decir que en la experiencia cristiana, la mucha subjetividad puede hacer que "estalle", la mucha objetividad que se "seque" y el equilibrio apropiado la hará "crecer". Es esta clase de balance la que he procurado para mí mismo y la que deseo desarrollar entre las personas que ministro.

Permítame ilustrar lo que quiero decir cuando hablo de una desproporción (falta de equilibrio) subjetiva.

Hace unos años atrás, un amigo mío y los ancianos de la iglesia, recibieron lo que consideraron como "una profecía de parte del Señor" para que salieran hacia una isla determinada del Caribe para evangelizar a sus habitantes.

Después de solicitar y recibir el respaldo de la membresía de la iglesia, compraron sus boletos en una agencia de viajes y salieron con sus planes de conducir una poderosa cruzada evangelística en tal lugar.

Hicieron tales planes sin primero efectuar una investigación de la historia, necesidades actuales o la oportunidad de evangelizar en tal isla.

El avión aterrizó a unas treinta millas del lugar de su destino. Desde allí, cargaron con su equipaje y abordaron un bote de un nativo que les dijo que sabía dónde estaba ubicada la isla.

Iban remando felizmente a través del plácido Mar del Caribe hacia su destino final. A medida que se acercaban, el guía les preguntó: "¿Qué piensan hacer ustedes cuando lleguen?"

Muy entusiasmados contestaron: "Hemos sido enviados por el Señor a evangelizar los habitantes de la isla". El guía, mostrando asombro, les dijo: "Señores, no hay personas en la isla; nunca ha sido habitada por hombres. Solamente tiene varias millas de extensión, y lo que encontrarán en ella serán muchas palmas de coco".

"¿Está usted seguro de lo que dice?", preguntaron con sorpresa.

"Ustedes lo verán con sus propios ojos", contestó el nativo.

Cuando llegaron a sus playas y emplearon unos cuantos minutos en explorarla, se dieron cuenta de la verdad. Ellos eran las únicas personas presentes en la isla en aquellos momentos.

Esto es lo que quería que entendieran por la expresión "subjetividad en la experiencia cristiana". Demasiado subjetividad puede guiarnos fuera del verdadero curso. Una breve investigación objetiva, habría salvado a estos hombres del fracaso tan vergonzoso.

Habían empleado una gran suma de dinero y desperdiciado mucho tiempo siguiendo lo que creían que era la "dirección del Señor". Si hubieran buscado la confirmación objetiva de su "dirección" subjetiva, se habrían evitado a sí mismos y a su iglesia, aquel gran problema.

Tuvieron que regresar a su iglesia de tal excursión completamente derrotados y reportar ante toda la congregación lo que les sucedió y el porqué no pudieron conducir la gran cruzada que habían planeado. La membresía les perdonó, pero nunca olvidó su necia extravagancia. Aun con toda la vergüenza y disculpas, les tomó algunos años para volver a restaurar la confianza en su liderato.

Así que, es equilibrio lo que siempre trato de obrar, tanto en mi propio ministerio como en el de los demás. Los principios de la buena administración, el "espíritu de dominio propio" (2 Ti 1:7), deberán equilibrar la "dirección del Espíritu". Esta sección del libro, es para mostrarle el cómo trabajar con la administración objetiva en su iglesia local y en su ministerio.

A. COMENZANDO DONDE ESTAMOS
Todos necesitamos un punto de partida donde podamos tasar los recursos personales disponibles para cada uno de nosotros en nuestra obra para el Señor. Siempre debe comenzar en donde está y con lo que tiene al presente.

¿Qué tengo yo? Pregúntese esta interrogación para sí mismo.

Usted posee lo que recibió a través del NACIMIENTO, ENTRENAMIENTO, por la GRACIA DE DIOS, y por la EXPERIENCIA. Estos son sus recursos, incluyendo todo hasta donde está actualmente.

La fe siempre se adhiere del futuro, obra para reclamarlo y hace que rinda lo que Dios quiere. No obstante, necesitamos comenzar con el pasado, el cual, revela y produce los recursos que necesita para hacer las cosas requeridas en el Reino de Dios.

Pablo nos dice en Romanos 12:3-6: "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno... teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada..."

La apelación de Pablo, es que cada uno haga una evaluación sobria de su persona, de lo que tiene, y luego, hacer uso de la misma para hacer de su futuro en el Señor uno fructífero. Él le estimula a que haga una evaluación personal equilibrada, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener.

1. Los Recursos Que Heredamos
El primer artículo en nuestra hoja de inventario es el siguiente: "Dotes de nuestros Padres". ¿De qué cosas le dotaron sus padres? Ellos le legaron APTITUDES, TEMPERAMENTO e INTELIGENCIA.

Necesitamos estar conscientes de lo que somos por medio del nacimiento, pues ello, tendrá un gran impacto sobre el producto eventual de lo que hagamos para extender el reino de Dios.
Pablo señaló una cualidad importante recibida por Timoteo a través de su nacimiento: "Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también".

La fe fue pasada de su abuela a su madre y de ella a Timoteo mediante el proceso del nacimiento, del proceso genealógico. Pablo identifica esto como "la fe genuina" que había en Timoteo, la cual, heredó por medio del nacimiento.

La habilidad musical, talentos artísticos y liderazgo, son usualmente regalos de nuestros padres, quienes nos lo heredaron cuando nacimos.

a. Aptitudes. Cuando examine el término aptitudes, formúlese esta pregunta: "¿En qué cosas soy bueno?" La respuesta que le viene a la mente es "mis aptitudes", dotes o talentos que uno recibe por vía de su nacimiento natural.

Por ejemplo, un pianista dotado puede hacer sonar su instrumento musical. Este es el resultado de cierta aptitud que se nace con ella. Aun cuando recibamos mucho entrenamiento y práctica, los que no hayamos nacido con la aptitud musical natural, estaremos incapacitados para ejecutar un número como lo haría una persona que nace con tal talento.

Aunque Dios a veces puede que pase por alto nuestros talentos naturales, por lo general no lo hace. Normalmente Él obra a través de tales capacidades naturales. Así que, deténgase y tome de diez a quince minutos para enumerar sus aptitudes en un pedazo de papel. Esta lista será de gran valor para usted más tarde. ¡Hágalo ahora mismo!

b. Temperamento. El segundo elemento que deberá examinar es su temperamento. La pregunta a formularse aquí es la siguiente: "¿Qué cosas me gusta hacer?" Algunos cristianos tienen la idea de que es pecado hacer cosas que sienten placer o de las cuales disfrutan. Hay cosas que tal vez esté haciendo porque disfruta de ellas que podrían ser pecado. Pero el hecho de que le guste hacerlas no significa que sea pecado.

Lo que usted disfruta, a menudo puede ser una indicación de que eso es lo que debe estar haciendo. Esto es así porque las cosas que disfrutamos y las que no disfrutamos, indican la mayoría de las veces si estamos o no temperamentalmente aptos para cierto trabajo. Enumere las cosas que usted disfruta haciéndolas en su trabajo.

c. Inteligencia. El tercer elemento o aptitud que recibimos por medio del nacimiento es la inteligencia. "¿Cuán bueno soy al tratar de figurar la manera de hacer las cosas?"

Toda persona tiene capacidad para hacer algo. Sin embargo, una de nuestras mayores dificultades radica en descubrir esa manera de hacer las cosas bien hechas o para lo que somos aptos.

La inteligencia es la habilidad para hacer una contribución de utilidad a los demás y para cuidarse a sí mismo.

Su habilidad para pensar clara y lógicamente es esencial para el liderato. Sus conclusiones del proceso de razonar, deben siempre corresponder con la enseñanza de la Palabra de Dios. Esta sería la prueba final de la inteligencia.

Cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Salvador y Señor, nuestra inteligencia se mejora: "Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza" (2 Ti 1:7). Cristo nos dio un espíritu de templanza.

Oscuridad cubre la mente del no creyente. Cuando nos volteamos a Dios, Él remueve "el velo" que cubría nuestra mente.

"Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo... el velo, está puesto sobre el corazón de ellos.

"Mas cuando se convirtieron al Señor, el velo se quitará" (2 Co 3:14-16).

2. La Influencia Del Entrenamiento
La segunda área que necesitamos evaluar, es la influencia del entrenamiento sobre lo que somos por medio del nacimiento. Existen tres áreas principales de influencia que tienen un tremendo impacto sobre nuestras vidas como cristianos.

a. La Familia. La primera y mayor influencia sobre la vida de cualquier persona es la familia. Las circunstancias de los parientes, esencialmente moldean al niño hacia ciertos hábitos y estilos de vida.

Si usted nace de una familia amorosa, en la cual los padres se llevan muy bien, eso le ayudará.

Si le dieron estímulos positivos desde su nacimiento, de seguro que su persona tendrá una mejor oportunidad de crecer para ser más amigable, establecer mejores relaciones sociales con los demás y tener un buen éxito en la vida.

Quienes estudian el comportamiento de animales y humanos han descubierto este "patrón", fenómeno que es muy marcado en los patos:

Cuando un pato sale de su huevo, se unirá a lo primero que vea, y tratará de actuar o imitar a ese objeto.

Por ejemplo si un pato ve a un perro manso, seguirá al perro y lo imitará, tratará de actuar como tal.

Hasta cierto punto, todos somos así. Tenemos un patrón (formados y moldeados) familiar.

Pero puede ser que algunos de ustedes procedan de un patrón familiar por debajo de lo ideal. De ahí es donde el noventa y nueve por ciento de nosotros procedemos; de ahí que tengamos un trasfondo negativo. Es vital que estemos conscientes de los elementos negativos que nos asaltan.

Los "Patrones" negativos no son excusa para violar la voluntad de Dios; no obstante, el estar consciente del patrón de entrenamiento familiar podría ayudarle (con la ayuda de Dios) a levantarse por encima de los aspectos negativos de la paternidad.

El estar consciente de esto, le puede ayudar a ser más positivo y un obrero más dedicado a la obra de Dios.

Si usted no está consciente de los efectos de la influencia de su familia, puede ser que vaya por toda una vida ofendiendo a la gente y previniéndose a sí mismo de realizar buenas obras de fe, pues sus actitudes impiden que las demás personas le presten su cooperación.

b. Iglesia. La segunda gran influencia en su vida (si fuera criado en un hogar cristiano) es la iglesia. Ahora, una iglesia también puede colocar una marca muy negativa sobre su vida, dependiendo de la clase de iglesia donde se crió. Yo crecí en una iglesia donde el enfoque total era excesivamente emocional.

Tal parece que si usted se cría en esa clase de ambiente eclesiástico, pensará que el "emocionalismo es espiritualidad", y eso es todo lo que la iglesia representará para su vida.

El trasfondo de nuestra iglesia nos puede guiar a asumir que el cristianismo es girar o dar vueltas al ritmo de ciertos tonos musicales, saltar al son de ciertos golpes rítmicos que el predicador dé mientras expone su mensaje. Estos, en conjunción con algunas palabras claves, exoneran algunas clases de reacciones emocionales. Todo esto es parte de nuestra cultura eclesiástica.

Si usted procede de una iglesia muy conservadora, donde todo es liturgia y orden, entonces es lo más obvio que eso tenga un tremendo impacto sobre su entendimiento de lo que es Dios, el cristianismo y la Biblia.

Anote en su hoja de inventario las influencias positivas y negativas que usted ha incorporado de su iglesia.

c. Escuelas. La educación formal es un factor extremadamente crítico durante todo este proceso. El entrenamiento que se recibe de la familia, la iglesia y la escuela en conjunción con las cualidades o rasgos con los que nacemos, hacen de nosotros lo que realmente somos.

El entrenamiento es muy importante. Lucas 12:47 dice: "Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes".

La preparación y el entrenamiento son necesarios a fin de cumplir con la voluntad de Dios.

Usted que se sienta en los comités de personal y evalúa a los candidatos, deberá tomar notas especiales de lo que estoy diciendo. Debe hacer un inventario de cada uno de sus candidatos al rango ministerial o al campo misionero, a fin de ver lo que son en términos de nacimiento y entrenamiento.

3. La Gracia De Dios
La tercer área que necesitamos considerar en nuestro inventario personal, es la gracia de Dios. Para algunos de nosotros la gracia es el único factor compensador a nuestra disposición. Digo esto de corazón.

Si alguien hubiera hecho un inventario de mi vida sobre las bases de mi nacimiento y entrenamiento, habría computado cero posibilidades. Estoy muy agradecido del abundante suministro de la GRACIA de Dios en mi vida. ¡Esta es la gran compensadora para el creyente!

¿Qué quiero decir cuando hablo de la gracia de Dios? Primero que nada, en el contexto de este estudio no quiero dar a entender que signifique "favor inmerecido", aunque este es uno de los significados del vocablo gracia. No quiero definir gracia como lo opuesto a lo que merecemos, aunque ese es otro significado de la gracia.

La "gracia" a la cual me refiero, es a la que Pablo usa en varios lugares del Nuevo Testamento como una "adjudicación divina".

a. Habilidad Divina. Pablo declara en 2 Corintios 12:9 que el Señor le dijo: "Bástate mi GRACIA; porque mi poder se perfecciona en la debilidad".

¿Qué le estaba diciendo Él a Pablo? No le estaba diciendo: "Mi favor inmerecido" es suficiente para ti. No le estaba diciendo a Pablo: "Mi adjudicación de lo opuesto a lo que te mereces", es suficiente para ti. Por el contrario, le estaba diciendo: "Mi habilidad divina" es más que suficiente para que vivas una vida victoriosa, a pesar de las bofetadas que te dé el mensajero de Satanás.

Si analizamos nuestro nacimiento y entrenamiento puede que estemos descalificados, pero si contamos con la gracia de Dios, Su habilidad divina, de seguro que podemos vivir victoriosamente.

Para el creyente, esta es la dimensión remuneradora que el incrédulo no tiene a su disposición. Esta gracia, don habilitado por Dios, puede ser un poderoso compensador.

Usted puede ver esto en la vida de David, quien en su juventud salió a pelear contra Goliat. ¿Qué fue lo que le capacitó para vencer al gigante de Filistea? No fue otra cosa que la habilidad divina, la gracia de Dios en operación sobre su vida.

¿Qué fue lo que hizo que José tuviera éxito en Egipto? Él tuvo un buen trasfondo en su nacimiento, pero sólo tenía diecisiete años cuando fue llevado prisionero. Él no tenía mucha educación formal; fue criado en una familia nómada en las montañas de Judea. Pero había sido dotado de un revestimiento divino de parte de Dios, lo cual, le llevó a ocupar la posición de primer ministro sobre todo Egipto, segundo después de faraón.

Estos hombres experimentaron la suficiencia de la gracia del Todopoderoso. Jesús nos dice: "Bástate mi gracia".

Fue a esta gracia que Pablo se refirió en 1 Corintios 15:10 cuando dijo: "Pero por la gracia de Dios (la habilidad divina) soy lo que soy., y su gracia (la habilidad divina) no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos., pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo".

Pablo dijo que la gracia que le fue adjudicada por Dios no fue en vano: "Antes he trabajado más que todos, pero no yo, sino la gracia (habilidad divina) de Dios conmigo". Él reconoció que la gracia divina fue el factor compensador para superar sus debilidades y deficiencias humanas.

Desde el punto de vista Judío, Pablo vino de una muy buena familia. Era descendiente de la tribu de Benjamín. En términos de entrenamiento, no se podía encontrar defecto en él. Estudió a los pies del mejor maestro de la época, Gamaliel; llegó a ser miembro del consejo judío más prominente de aquel tiempo, el Sanedrín. A fin de calificar para tal posición, tenía que citar de memoria los primero cinco libros de la Biblia. Tenía un conocimiento sólido del Antiguo Testamento.

El dijo "Yo soy lo que soy por la gracia de Dios", la excelsa compensadora. Lo que era por medio del nacimiento y por vía del entrenamiento, hizo de Pablo un homicida y perseguidor de la Iglesia de Dios. Él ordenaba matar y apedrear a los cristianos, los arrastraba por las calles y los ponía en la cárcel. Él presenció y asintió en la muerte del mártir Esteban, y retenía las vestiduras de los verdugos que le apedreaban.

Por vía del nacimiento y del entrenamiento, había sido hecho un homicida. Pero la gracia de Dios, pudo dirigir miles hacia la salvación y la vida; fundó además muchas iglesias. Él fue un apóstol fiel a la causa de Cristo, siempre conduciendo a los perdidos a la luz de la gloriosa gracia de Dios.

4. Experiencia
Lo último que necesitamos evaluar es nuestra "EXPERIENCIA". No existe en el mundo alguien que sea más peligroso que el que se gradúa de una Escuela Bíblica o un ministro recién graduado de una escuela de teología.

¿Por qué es tan peligroso? Puede ser que tenga habilidades naturales firmes al igual que entrenamiento. Es posible que haya recibido alguna habilidad divina (la gracia de Dios). ¿Qué otra cosa le falta? ¡Experiencia!

El asumir el liderato de una iglesia presumidamente, o en un proyecto o ministerio para el cual usted no tenga experiencia, es como invitar al desastre.

Usted puede poseer aptitud, entrenamiento, aun gracia corroboradora; sin embargo, sin experiencia, todo lo que puede producir es trágico tanto para sí mismo, como para miles de otras personas.

a. Sometan Sus Ideas A Prueba. Cuando los hombres emergen con nuevas doctrinas, nuevos conceptos e ideas que creen que habrán de revolucionar el mundo o la Iglesia, yo les digo: "Hermanos, vayan y sometan tales ideas a prueba durante unos cinco años con treinta personas o más y después regresen para mostrarme si tuvieron éxito o resultados".

No quiero formar parte de ningún "experimento" sociológico o religioso masivo, siendo que eso mismo es lo que será durante los primeros dos a cinco años.

La Biblia advierte en 1 Reyes 20:11 lo siguiente: "Decidle que no se alabe tanto el que se ciñe las armas, como el que las desciñe."¿Cuál es la diferencia? Aquél que se ciñe su armadura, no tiene experiencia. El otro que se la quita regresa de la batalla con una ventaja muy valiosa, la experiencia.

"Decidle que no se alabe tanto el que se ciñe las armas, como el que las desciñe." Esto nos enseña que hasta que una idea no sea puesta a prueba en la escuela de la experiencia, es mejor que no le dé prioridad alguna. Si lo hace, es posible que tenga un naufragio en conjunción con todos los que le acompañen en la nave de tal proceso.

Si algo es tan importante como lo aparenta, entonces, sométalo a prueba o a alguna situación experimental a fin de verificar su validez. Así que, déjeme decirle que si ha descubierto principios que tengan éxito, todo el mundo estará dispuesto a adoptarlos, pues todos desean tener prosperidad.
Como líderes, debemos evitar aquellos conceptos que no hayan sido sometidos a prueba o a experimentos, aun cuando aparenten ser populares y vayan acompañados de procesiones pomposas.

No se jacte cuando se esté ciñendo esa armadura, mas espere hasta que se la pruebe. Si sale a probarla en varias batallas y regresa vivo, venga y reláteme la historia al respecto. Su técnica puede que resulte. Ahora, si pierde la batalla tendré que tomar mis precauciones en lo que a sus principios se refiere.

b. David Tenía Experiencia. Considere la historia de David y Goliat. Esta historia a menudo ha sido interpretada por maestros de escuela bíblica como un ejemplo de la manera en que un joven inocente y sin experiencia, pudo derrotar a un guerrero experimentado en batallas con la ayuda exclusiva de su valentía y destrezas.

Hay algo muy interesante que deseo señalar con relación a esta historia.

David se presentó voluntariamente para pelear con el gigante Goliat. Él fue el único entre todos los hombres de guerra de Israel que estuvo dispuesto a pelear contra el filisteo retador.

David nació de la simiente escogida, del linaje de una buena familia. El profeta ya lo había ungido con aceite (1 S 16:12). Él había recibido la investidura de la gracia de Dios; no obstante, a pesar de todo eso, él no se hubiera aventurado a salir a pelear contra Goliat, sin la experiencia necesaria.

Leamos en 1 Samuel 17 del 34 al 40, y vemos que David usó su experiencia para convencer a Saúl de que debería permitirle pelear contra el filisteo retador. ¿Cuál era su experiencia?

Él le dijo a Saúl: "Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.

Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente...".

Él continuó diciendo: "Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo". ¿En qué se basó David? ¡Por supuesto que en la experiencia!

c. No Novatos. Existe la increíble mentalidad en la Iglesia de hoy, que la lleva a creer que un hombre puede ser equipado para servir como misionero, por medio de dar cien pasos hacia el altar de la oración y "rendir su vida al llamado".

Esto está por sobre toda esfera del razonamiento. No comprendo esa clase de mentalidad. Esa es la única calificación que muchos misioneros someten en sus aplicaciones.

¿Cuándo tomaron un inventario de sus recursos? ¿Por qué no cuentan con los recursos recibidos a través del nacimiento, entrenamiento, de la gracia de Dios o la experiencia? Es importante que entendamos que la experiencia es una parte muy esencial del paquete.

Continuamos leyendo en 1 Samuel 17:38 y 39: "Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza. Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba".

¿Por qué vaciló David en ese punto? "y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas". Él no pelearía con armaduras y armas en cuyo uso no tenía experiencia.

Pablo bosqueja las calificaciones para el liderato. Él dice: "No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. Y estos también sean sometidos a PRUEBA primero, y entonces ejerzan el diaconado..." (1 Ti 3:6, 10). En otras palabras, se necesita alguna clase de cernidor, a través del cual, la experiencia sea verificada antes de aprobar a alguien para el liderato.

d. Historia De Credibilidad. Cuando usted afronta un reto por fe, debe ser afirmado sobre una historia de logros exitosos de fe. Citando de nuevo el ejemplo de David, su encuentro con Goliat no fue simplemente un caso de un joven pastor sin experiencia, con la fe como su arma exclusiva contra el filisteo curtido en el arte de la guerra.

David contaba con un buen trasfondo de conquistas previas de fe puesta en acción. Él le dijo a Saúl: "...cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada... lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Así que, voy a hacer lo mismo con ese filisteo incircunciso y bocón" (Traducción libre). El punto es que sus metas deben estar en armonía con su historia de logros por fe.

He visto pastores con congregaciones de 300 personas con planes de edificar auditorios para tres mil. "¡Hermano, Dios me ha mostrado una visión!", dicen con jactancia.

Si usted está planeando dar un salto de 300 a 3,000, es posible que tenga visión, pero carece de sabiduría. La Biblia dice que nos movamos "de fe en fe, de gloria en gloria". Eso significa que debemos ir a pasos lentos con lo que podamos trabajar y manejar.

Puede ser que eventualmente logre una congregación de 3,000, pero sería más prudente que lograra esa meta a medida que se mueve en etapas de planeo progresivo. "Renglón por renglón, precepto por precepto."

En otras palabras, si tiene treinta, edifique para acomodar sesenta. Para el punto que alcance el 80% de su meta proyectada, comience a implementar el siguiente paso del plan. Por ejemplo, cuando tenga 48 de la meta de 60, comience a edificar para 120 personas. Cuando tenga una congregación de 100, comience a edificar para 300, y así sucesivamente hasta que llegue a los 3,000. Puede ser que en un promedio de doce a quince años alcance la meta de los 3,000 en una serie de pasos progresivos de fe.

Es verdad que no iniciamos con un logro de cero hasta la total conquista en una batalla. Por el contrario, comenzamos en una serie de pasos por fe.

Si comienza dando una serie de pasos por fe, puede que no encuentre recursos para dar el siguiente paso cuando empiece. Sin embargo, tiene una historia de logros por fe y experiencia en ver a Dios obrando para cumplir Sus promesas, los recursos vendrán.

Si Dios le ha otorgado dotes de liderato y una historia comprobada de credibilidad en su planeación, la gente de la congregación le respaldará con sus finanzas para apoyar su visión. Las conquistas nuevas por fe, emergen de las ejecuciones pasadas que se han logrado por fe. Cuando usted experimenta tales impulsos en su vida, estará seguro de que Dios intervendrá y podrá ver más milagros que los que jamás haya presenciado en toda su vida.

5. Resumen
Son estas cuatro áreas: nacimiento, entrenamiento, gracia y experiencia, las que forman los fundamentos sobre los cuales edificar en el futuro. Cuando haya hecho tal inventario, entonces estará listo para afrontar el futuro y apoderarse de sus retos y oportunidades. (Vea el diagrama de esta Sección).

Ahora yo le reto, si acaso nunca ha hecho un inventario de su vida como lo he bosquejado aquí, a que se arrodille en estos momentos a orar, y poner sus ojos en el Señor y tratar de escribir el inventario de su vida.

No sea introspectivo, ni se desaliente por lo que vea en el área de sus aptitudes, temperamento o inteligencia. Puede que su entrenamiento sea deficiente, pero ponga sus ojos en la gracia de Dios, la cual, es la excelsa compensadora de sus flaquezas y deficiencias humanas.

Si la gracia de Dios no se ha desarrollado en su vida, o si no tiene una buena base de experiencia, entonces demore su curso de acción, sus metas y sus planes hasta que haya buscado a Dios en oración sincera. Dé un tiempo de espera en Dios, usted puede recibir un revestimiento de Su gracia, y alguna experiencia para validarla o confirmarla. Trabaje con un líder que haya tenido éxito durante dos o tres años. Obtenga experiencia.

Descubrirá que si toma tiempo para hacer un inventario serio de su medida de fe, será guiado hacia el punto en el cual estará listo para lanzarse afuera para afrontar el nuevo reto que Dios le presente. De seguro que conseguirá ejecutar algunas cosas que jamás pensó que tuviera la capacidad de lograr.

Únase a mí a medida que inclinamos nuestros corazones en oración.
¡Señor, espero que después que cada uno haya hecho y evaluado un inventario seriamente de su vida, pueda decir como dijo el Apóstol Pablo: "Soy lo que soy por la gracia de Dios".

Señor, oro para que nos ayudes a salir fuera a trabajar con más diligencia y a derramar nuestras vidas con devoción para que Tu reino venga y tu voluntad sea hecha en la tierra al igual que en el cielo.

Dios, líbranos de la altanería y la ambición humana, cosas que no están en armonía con tu Señorío. Permite que el entendimiento de tu propósito para nuestras vidas sea revelado por tu Espíritu.

Padre, ayúdanos a servirte más plena y efectivamente en estos días de oportunidades tan gloriosas. Te damos la gloria y la honra mientras te pedimos esto en el poderoso nombre de Jesús. ¡AMÉN!


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