Capítulo 6
El Poder Del Líder Parte I: Bautismo En El Espíritu Santo

A. JESÚS: EL QUE BAUTIZA CON EL ESPÍRITU SANTO
Una cosa es tener el Espíritu Santo, mas otra es que Él nos tenga a nosotros, que llene nuestro ser completo. Necesitamos no solo la "vida" de Cristo en nuestro interior, sino también el "poder" para expresar esa vida en el exterior. Necesitamos estar "llenos y fluyendo" de esa vida y poder de Dios.

Es posible tener una relación vital con Jesús nuestro "Salvador" y aún seguir siendo cristianos muy débiles. También tenemos que conocer al Señor Jesús como el poderoso "Que bautiza" en el Espíritu Santo. Ésta es nuestra fuente de poder para ser sus testigos vivientes.

Juan el Bautista, "bautizó" a sus conversos en las aguas del Río Jordán. La palabra "bautizar" significa colocar dentro. Los conversos de Juan eran colocados o bajados dentro de las aguas del río Jordán. Sus cuerpos eran cubiertos (inundados) por el agua. Juan utiliza esto como un cuadro o representación de la experiencia del bautismo con el Espíritu Santo del creyente en Jesús:

"Verdaderamente yo os bautizo en agua. Pero Alguien [Jesús] viene pronto que es más poderoso que yo… Y Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Lc 3:16).

Jesús habló también de este poderoso bautismo en el Espíritu Santo poco antes de regresar al cielo. Dijo a sus discípulos que necesitarían el poder completo del Espíritu de Dios en sus vidas para ser Sus testigos en el mundo:

"Voy a enviar la promesa del Mi Padre [el Espíritu Santo] sobre vosotros. Así que, esperad en Jerusalén hasta que seáis vestidos [cubiertos] con el poder que procede del cielo…

Porque Juan bautizó en agua, pero pronto seréis bautizados en el Espíritu Santo… Y recibiréis poder después que el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros. Entonces seréis mis testigos…" (Lc 24:49; Hch 1:4, 5, 8).

Y Jesús cumplió ciertamente Su Palabra al enviar la promesa del Padre, porque sucedió en el día de Pentecostés como dijo:

"Y cuando el día de Pentecostés hubo venido, estaban todos juntos en un lugar. De repente vino desde el cielo un sonido como un viento impetuoso y fuerte… Y todos fueron llenos con el Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas o lenguajes que no habían aprendido" (Hch 2:1, 2, 4).

Había muchos judíos en Jerusalén en aquella fiesta de Pentecostés. Pronto formaron una muchedumbre que observaba y escuchaba con gran asombro. Pedro les explicó, entonces, lo que había sucedido. El Espíritu Santo había sido derramado como fue predicho por el profeta Joel. Joel había predicho que Dios haría esto en los últimos días.

(Nota del Editor: Los "últimos días" en este contexto, significan la época que abarca desde la ascensión de Jesús al cielo, hasta su segunda venida a la tierra)

Además, se debió al hecho de que Jesús (a quien los romanos y judíos habían crucificado) se había levantado de entre los muertos y había sido llevado al cielo. Ahí recibió de Su Padre, el Espíritu Santo que fue prometido, el cual, derramó sobre los discípulos que oraban en el aposento alto.

Pedro les habló bajo la unción del poder de Dios acerca de la promesa del Espíritu. Como resultado, los judíos fueron compungidos por el temor y la curiosidad, preguntando qué cosa deberían hacer. Pedro respondió con estas importantes palabras:

"Arrepentios y sed bautizados en el nombre de Jesús para que vuestros pecados puedan ser perdonados. Entonces recibiréis el don del Espíritu Santo. Esta promesa es para vosotros y vuestros hijos. Es para toda la gente en todas partes a las que Dios llama en estos últimos días" (Hch 2:38, 39).


B. EL PATRÓN DE TRES PUNTOS PARA UNA VIDA DE PODER ESPIRITUAL
En la respuesta de Pedro en Hechos 2:38-39, encontramos un importante patrón de tres puntos para una vida de poder espiritual. Éste fue el que siguió la Iglesia Primitiva a través del Libro de los Hechos. Podemos bosquejar este patrón utilizando las palabras "arrepentios" y "bautizaos" y "recibid", como sub-temas.

1. ARREPENTIOS (Bosquejo De Un Sermón Acerca Del Arrepentimiento)
a. Volverse Del Pecado Y Someterse A Dios. "Arrepentios y cambiad vuestro corazón y volveos a Dios. Él lavará vuestros pecados y os refrescará en el Espíritu del Señor" (Hch 3:19).

b. Creer En Jesús Como El Salvador. "…Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa" (Hch 16:31).

c. Su Espíritu De Vida Descenderá. "Porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios" (Ro 8:16). "En eso conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu" (1 Jn 4:13).

d. Usted Nacerá En La Familia De Dios. "El Espíritu que tenemos nos hace hijos de Dios" (Ro 8:15). "Todos vosotros sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Fuisteis bautizados en Cristo y por lo tanto, vestidos con Él" (Ga 3:26, 27).

e. Bautizado En El Cuerpo De Cristo. "Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos o Griegos, ora siervos o libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu" (1 Co 12:13).

f. Producir El Fruto De Su Espíritu. "El que viva en Mi – y yo en él – dará mucho fruto… Y el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz…" (Jn 15:5; Ga 5:22, 23).

2. BAUTIZAOS (Bosquejo De Un Sermón Acerca Del Bautismo).
a. Sea Bautizado En Agua. "Arrepentios y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados…" (Hch 2:38). "El que creyere y fuere bautizado, será salvo…" (Mr 16:16).

b. Haciéndolo En Fe En Obediencia. "La obediencia [y fe] de Noé en la construcción del arca y el haber sido salvado del diluvio es un símbolo de nuestra salvación. Y esta agua ahora simboliza el bautismo que ahora es salvación" (1 P 3:20, 21; Lea Hebreos 11:7).

c. Haciéndolo Como Un Testimonio De Su Fe. "La obediencia de Noé en la construcción del arca y el haber sido salvado en agua es una figura de nuestra salvación.

A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva por la resurrección de Jesucristo" (1 P 3:20, 21).

d. Recibiendo Limpieza Del Pecado Cuando Es Bautizado. "A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva [no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios]" (1 P 3:20, 21).

"…en su muerte somos sepultados juntamente con el a muerte por el bautismo" (Ro 6:3, 4).

e. Aceptando El Bautismo Como Resurrección A Una Nueva Vida. "…para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. Porque si fuimos plantados juntamente en él a la semejanza de su muerte, así también seremos a la de su resurrección" (Ro 6:4, 5).

"En el bautismo no sólo fuisteis sepultados con Él, sino también resucitados a nueva vida con Él. Esto es así porque creísteis en el poder de Dios que Lo levantó de entre los muertos" (Co 2:12).

f. Viéndolo Como Una Señal Del Bautismo Del Espíritu Santo. "Yo [Juan] os bautizo con agua, pero Él [Jesús] os bautizará en el Espíritu Santo" (Mr 1:8).

3. RECIBID (Bosquejo Acerca De Cómo Recibir El Espíritu).
a. Recibiendo La Promesa Del Padre. "No os vayáis de Jerusalén, sino esperad la promesa del Padre… Juan bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo en unos pocos días…" (Hch 1:4, 5).

b. Sed Llenos Del Espíritu Santo. "Y cuando el día de Pentecostés vino finalmente… todos fueron llenos con el Espíritu Santo… un derramamiento de arriba" (Hch 2:1, 4, 33).

c. Sed Bautizados En El Espíritu Por Jesús. "…el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien viereis descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo" (Jn 1:33).

d. Recibiendo El Poder Del Espíritu De Dios. "Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros…" (Hch 1:8).

e. Testificando Al Mundo. "Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos…" (Hch 1:8).

f. Sobresaliendo En Los Dones Espirituales. "Desead ardientemente los dones espirituales… Pero buscad sobresalir [también] en ellos, para que podáis edificar la iglesia – en amor" (1 Co 14:1, 12).

C. TRES ASPECTOS DEL BAUTISMO
Es interesante notar que el patrón triple, implica un bautismo "triple". Cada "bautismo" se relaciona con los otros de una manera unificada. Todos desempeñan un importante papel en el gran plan de la salvación de Dios.

Forman el fundamento para nuestra redención en Cristo Jesús. Encuentran su significado en Jesús como nuestro Salvador y Quien nos Bautiza. Es en Cristo, y por Su Espíritu, que recibimos el poder dador de vida (la capacidad para impartir salvación, sanidad y ayuda a otros).

El fruto y los dones de Su Espíritu fluyen dentro de nosotros cuando mantenemos una relación amorosa con Cristo.

1. Tres Cosas En Común.
Los tres "bautismos" tienen tres cosas en común:

a. Un Candidato. Éste es el nuevo converso o creyente que está listo para el bautismo.

b. Quien Bautiza. Ésta es la persona que bautizará al nuevo creyente.

c. El Medio. Éste es el elemento en el cual el creyente está siendo bautizado.

Como veremos, quien BAUTIZA y el MEDIO, son diferentes en los tres bautismos.

2. Tres Aspectos Del Bautismo Y La Salvación.
Los tres bautismos están relacionados con el triple patrón para la salvación como sigue:

a. ARREPENTIOS: (Bautismo En El Cuerpo De Cristo). "Todos fuimos bautizados en un Cuerpo por un Espíritu. Todos participamos en ese mismo Espíritu" (1 Co 12:13).

Cuando nos arrepentimos y nos volvemos a Cristo como nuestro Salvador, somos levantados de nuestra condición de muerte espiritual y recibimos Su vida transformadora.

Por Su Espíritu somos bautizados (colocados) en Su cuerpo. Por lo tanto, nos convertimos en miembros del cuerpo de Aquél que es nuestra Cabeza.

El Espíritu Santo es quien BAUTIZA. El Cuerpo de Cristo es el lugar en el cual somos colocados. Llamamos a esto el MEDIO: aquel lugar donde el bautismo nos ha colocado.

b. BAUTIZAOS: (Bautismo En Agua). "Por lo tanto, id y enseñad a todas la gentes en todos los lugares. Y bautizadlos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28:19).

Jesús ordenó a Sus discípulos que bautizaran a los nuevos creyentes en agua. Los discípulos eran quienes BAUTIZABAN. El agua era el MEDIO: el cuerpo líquido donde somos sumergidos completamente.

c. RECIBIR: (EL Bautismo Del Espíritu). "Yo [Juan] os he bautizado en agua, pero Él [Jesús] os bautizará en el Espíritu Santo" (Mr 1:8).

Este es el bautismo en el Espíritu Santo. Jesús es quien BAUTIZA. El Espíritu Santo es el MEDIO: aquel lugar en el que somos colocados.

3. El Patrón Triple En El Libro De Los Hechos
El patrón para la salvación, bosquejado arriba, puede ser seguido en el ministerio de los apóstoles como se registra en el Libro de los Hechos.

a. Felipe En Samaria. "Felipe descendió a la ciudad de Samaria y predicó a Cristo… Cuando creyeron [se arrepintieron]… fueron bautizados en agua… Pedro y Juan vinieron entonces y oraron por ellos para que pudieran recibir el Espíritu Santo, porque no había descendido todavía sobre ninguno de ellos. De manera que les impusieron las manos y todos recibieron el Espíritu Santo" (Hch 8:5, 12, 14-17).

Note el orden:

1) Arrepentimiento

2) Bautismo En Agua

3) Bautismo En El Espíritu Santo

b. Pablo En Efeso. "Mientras estaba en Efeso, Pablo encontró algunos discípulos o seguidores de Juan el Bautista. Les preguntó: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos contestaron: nunca hemos oído nada sobre el Espíritu Santo".

Pablo preguntó entonces: ¿Qué clase de bautismo tuvisteis? Ellos le dijeron: Fue el bautismo que Juan enseñó.

Pablo contestó: ‘El bautismo de Juan fue para arrepentimiento – para corazones y vidas cambiadas. Juan dijo después a la gente que creyera en Aquél que vendría después de él. Ese Aquél es Cristo Jesús.

Cuando oyeron esto fueron bautizados en el nombre de Jesús. Después Pablo impuso las manos sobre ellos y el Espíritu Santo descendió sobre ellos. Y todos hablaron en lenguas y profetizaron" (Hch 19:1-7).

Note el orden:

1) Arrepentimiento

2) Bautismo En Agua

3) Bautismo En El Espíritu Santo

Hay otros lugares en los Hechos donde se puede encontrar este patrón. (Lea Hechos 8:20-39; 9:17, 18; 10:35-38, 44-48; 11:1-4, 15-18).

4. El Propósito Divino De Dios
Detrás del patrón divino está el propósito divino. El propósito de Dios es que seamos establecidos o arraigados en la vida y poder de Su Espíritu. Esta es la base para nuestra obra y testimonio en el Cuerpo de Cristo. Es tan importante en la vida de la Iglesia hoy, como lo fue entonces. Sólo el poder del Espíritu de Dios puede cumplir el propósito divino de Dios.
La siguiente enseñanza nos ayudará a movernos hacia una experiencia más íntima con Dios, para llevar a cabo Su propósito.

Puede que haya algunos lectores que deseen personalmente recibir el poder de Pentecostés en sus propias vidas. Siguiendo el bosquejo de abajo, podrán experimentar su propio bautismo en el Espíritu Santo.

D. CAMINO HACIA EL PODER CON DIOS
1. El Don Prometido Del Padre.

a. Una Palabra Personal. Dios ha prometido bautizar a todos los cristianos en el poder de Su Santo Espíritu. El propósito de este bautismo es capacitar a cada creyente para compartir la vida y el amor de Jesús con otros. Él no sólo es nuestro Salvador, sino también quien poderosamente nos Bautiza.

b. Pasajes De La Escritura. "Y Juan les dijo a todos ellos: A la verdad yo os bautizo en agua. Sin embargo, hay Uno mucho mayor que yo que viene pronto… Y Él [Jesús] os bautizará en el Espíritu Santo y con fuego" (Lc 3:16).

"Antes de volver al cielo.. Jesús dijo a Sus discípulos que no se fueran de Jerusalén. Tenían que esperar la promesa del Padre de la cual Jesús les había hablado. Juan el Bautista bautizó con agua, pero en pocos días seréis bautizados en el Espíritu Santo" (Hch 1:4, 5).

"Recibiréis poder después que el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros. Y seréis Mis testigos – y hablaréis sobre Mí – en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra" (Hch 1:8).

c. Pregunta Personal. ¿Cómo puedo yo tener este bautismo de poder en el Espíritu Santo prometido por Jesús? El camino hacia el poder con Dios se encuentra en las Escrituras. Implica tres sencillos pasos que son bosquejados abajo.

2. Pida En Humildad.
a. Una Palabra Personal. El Padre celestial conoce la necesidad y el deseo de su corazón. El poder del Espíritu Santo en Su plenitud, es Su regalo para usted. Jesús pagó el precio por ese maravilloso don en la Cruz. Todo lo que tiene que hacer es reclamarlo a Dios y someterse a Jesús como quien lo Bautiza.

b. Versículos De La Escritura. "Cualquier cosa que pidáis en Mi nombre, yo os la daré. De esta manera el poder y la gloria del Padre serán vistos en el Hijo…

Sí, yo pediré al Padre y Él os dará otro Ayudador – el Espíritu Santo. El estará con vosotros para siempre como el Espíritu de verdad" (Jn 14:13, 16, 17).

"Así que, os digo, pedid y Dios os lo dará… Verdaderamente, si una persona sigue pidiendo, recibirá… Si un hijo fuera a pedir a un padre terrenal pan… pescado… o un huevo, ¿recibiría una piedra… una serpiente… o un escorpión?

No, por supuesto que no. Incluso los padres malos saben cómo dar buenos regalos a sus hijos. Por lo tanto, el Padre celestial dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan" (Lc 11:9, 11, 13).

c. Oración Personal. "Amado Padre celestial, vengo a ti como hijo tuyo. Te pido humildemente que me bautices con el poder de Tu Santo Espíritu.

Amado Señor Jesús, bautízame ahora mismo en Tu poderoso Espíritu de poder, amor y alabanza.

Bendecido Espíritu Santo, te invito que seas siempre mi presente Ayudador y fuente interior de poder. Deseo que mi vida sea un testimonio diario del amor y la verdad de Cristo."

3. Reciba En Fe
a. Una Palabra Personal.
Jesús dijo que si se pide, se recibirá. Tan pronto como usted acuda en fe a Él como quien lo Bautiza, Él empezará a bautizarle en el Espíritu Santo.
Usted será lleno desde su interior e inundará su exterior. El Espíritu Santo mismo le traerá una cálida sensación interior con Su presencia. Cuando damos rienda suelta a nuestra fe, sentimos la paz, el descanso, el poder y el gozo de Dios en nuestro interior.

b. Versículos De La Escritura. "Cristo ha pagado la pena que la ley requiere por nuestro pecado… de manera que podamos recibir la promesa del Espíritu por fe" (Ga 3:13, 14).

"En los últimos días de la gran fiesta, Jesús se puso en pie y clamó en alta voz: Si alguno tiene sed, venga a Mí y beba. Todo el que crea en mí – como dicen las Escrituras – tendrá ríos de agua viva fluyendo de su interior. Estaba hablando del Espíritu Santo que todos los creyentes recibirían" (Jn 7:37-39).

c. Oración Personal. "Padre celestial, gracias por el don de tu Espíritu Santo en Su plenitud. Lo recibo ahora con una fe similar a la de un niño.

Señor Jesús, te doy las gracias por bautizarme en el río poderoso de Tu Espíritu Santo. Haz que el poder de Tu Espíritu, fluya en mi, opere en mí y de testimonio a través de mi vida.

Bendito Espíritu de Dios, gracias por llenarme ahora con el amor, gozo, paz y del poder de Jesús."

4. Exprese La Alabanza.
a. Una Palabra Personal.
La fe siempre responde a la presencia del Espíritu Santo. Su primera respuesta al revestimiento del Espíritu de Dios debería ser un fluir enorme de alabanza; como se ve en la Escritura, puede tomar la forma de una oración o canción dirigidas divinamente. Esto será en una lengua o lenguaje del Espíritu.

Tal discurso o canción, estará formada por sonidos y sílabas que no son comprendidas por la mente. Sin embargo, será del agrado de Dios y le edificará personalmente. Es una señal divina del poder de Dios en su vida para su propio bien y para Su gloria.

b. Pasajes De La Escritura. "La boca habla de la plenitud del corazón. Un hombre bueno saca buenas cosas del buen tesoro de su corazón" (Mt 12:34, 35).

"Fueron todos llenos con el Espíritu Santo. Entonces comenzaron a hablar en lenguas o lenguajes desconocidos según el Espíritu les daba que hablasen" (Hch 2:4).

"Mientras Pedro estaba hablando, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oyeron sus palabras. Y… quedaron maravillados… a causa de que el don del Espíritu Santo fuera derramado sobre aquellos que no eran judíos. Pero era así, porque los oían hablar en lenguas y glorificar a Dios" (Hch 10:44-46).

"Cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo vino sobre ellos. Y hablaron en lenguas y profetizaron" (Hch 19:6).

"El que habla en lengua desconocida, no habla a los hombres, sino a Dios. Nadie comprende lo que está diciendo.

Sin embargo, en el Espíritu está hablando la verdad divina. Cualquiera que habla en una lengua desconocida se edifica a sí mismo en el Señor…

Por lo tanto, ¿qué debería yo hacer? Oraré en el Espíritu [lenguas] y también oraré la interpretación. Cantaré con el Espíritu [lenguas] y también cantaré la interpretación" (1 Co 14:2, 4, 15).

"Por lo tanto, continuemos ofreciendo el sacrificio de alabanza – el fruto de nuestros labios – siempre dando gracias a Su nombre" (He 13:15).

c. Oración Personal. "Padre celestial, doy rienda suelta a mi fe y respondo activamente a la presencia de Tu Santo Espíritu. Él me está llenando fielmente con la alabanza, adoración y acción de gracias en este mismo momento.
Querido Señor Jesús, recibe mi adoración. Elevo ahora mi voz en un discurso o canción divinamente inspirada. Responderé al Espíritu Santo interiormente, por medio de hablar o cantar sonidos y sílabas de alabanza y adoración.

Espíritu Santo De Dios, ahora someto a Tu control mi miembro más ingobernable: mi lengua. Se que perfeccionarás no sólo mi oración, sino todo mi ser, para que siempre pueda vivir para alabanza de Tu gloria."

d. Respuesta Personal. En este momento deje de orar en español. Empiece a hablar o cantar en fe, incluso si al principio se trata solamente de unos pocos sonidos o sílabas. No pare, porque el Espíritu Santo es fiel. No recibirá una "piedra" después de haber pedido "pan".

Cuanto más ore o cante en su nuevo lenguaje del Espíritu, más fácilmente fluirá. No dude de la promesa de su Padre, sino dele alabanza y gloria en el nombre de Jesús, y en el poder de Su Espíritu.

Si al principio no encuentra una liberación plena en su lenguaje espiritual, no se desanime, ni se sienta deprimido.

Siga hablando y cantando Sus alabanzas, porque Él es fiel. Además, nuestra alabanza viene ante Él como un dulce incienso. Nuestra adoración en el Espíritu, es un sacrificio que resulta placentero a Su vista. En esto encontramos nuestra libertad en Su Espíritu.

No dude de la obra interior de Dios en su vida. Espere que el Espíritu Santo se mueva de nuevas maneras por medio de Sus dones a través de usted. Cuando responda al Espíritu de Dios en fe y obediencia, verá más y más del poder de Dios operando en su vida.

En el siguiente capítulo nos ocuparemos de los Dones del Espíritu y de cómo se pueden recibir. Esté esperando en oración nuevas cosas en su vida y ministerio, puesto que el Espíritu Santo desea darle un nuevo poder y autoridad para realizar la obra del ministerio.

Recuerde, su ministerio como dirigente en la iglesia, es equipar a sus miembros para que se conviertan en ministros para el Señor, el uno para con el otro y para el mundo.


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