Capítulo 10
Ministrándonos Los Unos A Los Otros: Servicio

Introducción

El ministerio de los unos para con los otros significa "apoyarse" los unos a los otros. Tenemos que ayudar, sostener y amarnos los unos a los otros, edificándonos los unos a los otros en nuestra santísima fe.

Esto es un servicio muy práctico y personal hacia los miembros del cuerpo de Cristo que se encuentran en necesidad.

Tal servicio envuelve lo que podemos llamar "sistemas bíblicos de apoyo". Tres sistemas básicos cubren nuestras necesidades más importantes. Como dirigentes, debemos educar a nuestros miembros para que sepan como ministrarse los unos a los otros, mediante:

• Sistemas de apoyo emocional
• Sistemas de apoyo financiero
• Sistemas de apoyo espiritual

Esta es la manera que Cristo utiliza para extenderse en amor para ministrar a Su pueblo. Como Jesús adora al Padre a través de nosotros, Él sirve a los miembros de Su cuerpo a través de nosotros. Los sostiene en los brazos de los miembros. Los toca con nuestras manos. Desea hablarles a través de los labios de los miembros de Su Cuerpo: ¡la Iglesia!

Volvamos de nuevo al libro de los Hechos y veamos cómo estos principios fueron puestos en práctica, cómo funciona la idea en la vida real.


En los siguientes versículos que hemos escogido, se reafirmará el bosquejo en el cual podrá ver (como líder de la iglesia) en lo que debe entrenar a su gente. Esto es lo que hicieron los miembros de la iglesia en Jerusalén.

Miembros ministrando al Señor. "Aquellos que creyeron fueron bautizados – fueron añadidos a ellos aquel día como tres mil personas. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas… con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios" (Hch 2:41, 46, 47).

Esta era su prioridad: adorar, agradecer y alabar a Dios.

Miembros ministrando unos a otros. "Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas en común. Y vendían las posesiones y las haciendas, y repartíanlas a todos, como cada uno había menester… partiendo el pan en la casa, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón" (Hch 2:44-46).

Juntos compartían comidas en sus casas, y nadie se quedaba con hambre o sin albergue. Cada uno daba lo que podía para los que estaban en necesidad y esto era hecho con "gran gozo".

Entonces, su ministerio al mundo se desarrolló de los dos anteriores. "Y toda persona tenía temor; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Alabando a Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos" (Hch 2:43, 47).

De su ministerio a Dios y entre unos y otros, procedía su testimonio hacia el mundo. Cada día nuevos creyentes eran agregados a su comunión. Este es un cuadro perfecto del plan de Dios y de Su propósito en acción. Ahora estudiemos los diferentes sistemas de apoyo que son parte de nuestro ministerio entre unos y otros.

A. EL SISTEMA DE APOYO EMOCIONAL
El primer sistema de apoyo en nuestro ministerio los unos con los otros, se relaciona con nuestras necesidades emocionales. Esto habla de "relaciones". No hemos sido creados para "arreglárnoslas solos". "Y Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen… No es bueno que el hombre esté solo" (Gn 1:26; 2:18).

En la imagen de Dios encontramos relación (Ro 3:29; 2 Co 3:18). Fuimos hechos para la comunión con Dios y entre unos con los otros: para amarnos los unos a otros.

Sin esa relación estamos incompletos. Y eso no es bueno. Nos necesitamos los unos a los otros muchísimo. Dios lo planeó así.

1. Koinonia:
La palabra griega para "comunión" es koinonia.

a. compartir la vida juntos.

b. en torno a un propósito común. Para el cristiano, el propósito común es básicamente una Persona, y esa Persona es Jesús. La vida que compartimos es Su vida en nosotros.

2. Koinonia Suple Necesidades Emocionales
Sin embargo, esto es muy práctico en la acción. La comunión cristiana está diseñada para enfrentarse con las necesidades y deseos más profundos de nuestros corazones. Es interesante notar que "koinonia" fue un término utilizado en los contratos matrimoniales (papeles legales) de la gente que hablaba griego en los tiempos del Nuevo Testamento.

La palabra griega para "comunidad" es también "koinonia". Una "comunidad", es un grupo de gente que está unida alrededor de un interés común. Una vez más, para la comunidad cristiana ese interés es la vida del Señor mismo.

En Su vida está Su amor y Su verdad. Su amor es sin condiciones, y tiene el poder de perdonar, sanar y restaurar. Al ser esto así, podemos correr el riesgo de ser reales: honestos y abiertos, en una comunidad verdadera de cristianos. Ahí es donde podemos encontrar ayuda. Necesitamos koinonía por las siguientes razones.

CUANDO HEMOS:
NECESITAMOS SER:
1. Fracasado
2. Tropezado
3. Sido heridos
4. Sido atados
5. Errado
6. Perdido nuestro camino
7. Sido asustados
8. Sido rechazados
9. Sido odiados
Perdonados
Apoyados
Sanados
Liberados
Corregidos
Dirigidos
Protegidos
Aceptados
Amados






Estas son algunas de las necesidades emocionales que pueden ser encontradas en cada comunidad cristiana. Sólo mediante un activo sistema de apoyo en la comunión, pueden ser afrontadas estas necesidades personales.

Tales sistemas de apoyo son muy importantes en sociedades que se oponen fuertemente al Evangelio cristiano.

Así fue en la Iglesia primitiva de Jerusalén poco después de que empezó. Los dirigentes judíos de aquel día, no dieron una cálida bienvenida a la comunidad cristiana recién formada. Como hemos visto en nuestro primer estudio, la Iglesia primitiva pronto sintió los fuegos de la persecución religiosa y del odio. Fueron tratados de manera cruel y desconsiderada.
Los nuevos creyentes, por lo tanto, se reunían no sólo para adorar y aprender más acerca de Jesús, sino también para apoyarse los unos a los otros en una sociedad hostil o poco amistosa.

Tales comuniones para el crecimiento y el apoyo cristiano, se han formado a lo largo de toda la historia de la Iglesia. No debemos sorprendernos. El dios de este mundo (Satanás), siempre se ha opuesto a los propósitos de Dios y ha perseguido a Su pueblo.

3. El Papel Básico De Los Grupos De Comunión En Las Casas
a. Apoyo Práctico. La manera práctica en que la Iglesia primitiva apoyó a sus miembros fue a través de la comunión en sus hogares.

La iglesia en Jerusalén comenzó el domingo de Pentecostés con tres mil miembros, su comunión creció rápidamente cuando enormes cifras de hombres y mujeres eran añadidas a medida que pasaban los días. Algunos creen que pudieron haber crecido a unos treinta mil o cuarenta mil en el siguiente par de años. ¿Cómo se puede albergar a un grupo de semejante tamaño?

Jesús les había advertido que la ciudad y el templo iban a ser destruidos. No hay registro de que intentaran encontrar o edificar un lugar grande para los servicios. En lugar de ello, animaban a los creyentes a reunirse en las casas. Después nombraban ancianos para encargarse de las comunidades recién formadas.

Los apóstoles podían mantenerse en contacto con toda la gente a través de los ancianos que habían sido nombrados a la cabeza de cada grupo casero.

Fue a uno de estos grupos caseros al que Pedro y Juan informaron de su reunión con el concilio judío después de sanar al cojo que se sentaba a pedir limosna frente a la entrada del templo. Lea Hechos 4:23.

Las casas a menudo estaban edificadas en forma de U y carecían de muro en la parte de atrás. Las diferentes habitaciones de la casa, por lo tanto, se abrían en un amplio patio interior. Era un lugar ideal para tener amplias y excelentes reuniones y cultos caseros. La fuente o cisterna central, puede que se utilizara para los bautismos.

Los hogares eran lugares naturales y sencillos para la comunión y el ministerio práctico.

Las grandes catedrales y el clero vestido de una manera concreta, aparecieron durante la época de Constantino (Emperador Romano, quien se cree, fue convertido en el siglo 4to.).

Desgraciadamente, tales avances en las formas externas, parecen estar relacionados con un declive en la vida espiritual. La gente humilde a menudo se pierde en los grandes programas de los sistemas religiosos. El contacto personal desaparece, y las necesidades emocionales de amor y aceptación no se satisfacen. El ritual religioso suple la verdadera koinonía.

b. Contacto Personal. Estoy seguro de que muchos de ustedes están conscientes de que los niños pequeños necesitan más que comida y ropa caliente. También necesitan ser tocados, abrazados y besados. Se han producido situaciones en guarderías grandes o lugares donde se cuidan niños, en los que todas las necesidades físicas de los recién nacidos eran satisfechas pero se morían realmente por falta de amor.

Los adultos pueden morir también por falta de amor, aunque se trata de un proceso más lento. Para algunos se trata de una muerte en vida sin ser amados, sin ser queridos y sin nadie que cuide de ellos.

En las naciones occidentales la soledad es uno de los grandes males de nuestro tiempo. Es posible sentirse solo en medio de una multitud, si sentimos que nadie nos conoce o se preocupe por nosotros.

La Iglesia debe alcanzar de una manera especial o personal a los que han llegado a separarse de la vida de la comunidad cristiana. Esto es una realidad en lo que respecta a los ancianos, los enfermos y los que se encuentran privados del contacto amoroso con otros.
Como ya dijimos, una de las razones para los cultos de comunión en las casas en la Iglesia primitiva, era proveer el apoyo emocional que cada miembro necesitaba. Cada persona sabía que pertenecía a un grupo que oraba y que cuidaba de ella, que la aceptaba y que la amaba en el Señor.

La comunidad era un lugar donde el amor de Dios podía ser compartido de manera práctica y personal. Las necesidades humanas básicas, tanto de afecto (amor), como de autoridad (verdad), podían ser afrontadas y satisfechas.

Era la manera del Padre de proveer dirección, corrección, protección y provisión divina; todo, dentro del marco cálido y personal de Su familia.

Es un sentimiento seguro el saber que somos apoyados por madres, padres, hermanos y hermanas en la familia de Dios. Es una comunión en la que nuestras propias capacidades y dones divinos son necesitados y queridos.

En verdad es un lugar donde podemos adorar, trabajar y testificar juntos.

B. EL SISTEMA DE APOYO FINANCIERO
La segunda manera en que la Biblia nos enseña a servirnos los unos a los otros, está en el área de las finanzas.

Para nuestros propósitos, esto incluirá no sólo el dinero, sino también otras cosas materiales y servicios prácticos.

1. En La Iglesia Primitiva
Veamos cómo la Iglesia primitiva actuó para desarrollar un sistema de apoyo financiero para sus miembros. Buscaremos los principios bíblicos que se aplican a nuestro tiempo y escenario. Empezaremos con la iglesia recién fundada en Jerusalén.

"Todos los creyentes estaban juntos y compartían todo los unos con los otros. Vendían lo que poseían, y daban el dinero a todos los que se encontraban en una necesidad especial. No había ningún necesitado entre ellos. Aquellos que poseían casas o tierras las vendían, y llevaban el dinero a los apóstoles para compartirlo bondadosamente con los que se encontraban necesitados" (Hch 2:44, 45; 4:34,35).

Lo que hacemos con nuestro dinero, y cómo lo hacemos, a menudo revela lo que hay en nuestros corazones, para bien y para mal.

Dios protegió a la Iglesia de Jerusalén de los malos espíritus, del orgullo y del engaño (la mentira) de una manera sorprendente. Esto es lo que sucedió:

"José, al que los apóstoles llamaban Bernabé [hijo de consolación] era un levita del país de Chipre. Vendió un terreno y llevó el dinero a los apóstoles para que fuera dado a los necesitados.

Había un hombre llamado Ananías que junto con su esposa llamada Safira habían vendido un terreno. Sin embargo, se guardaron parte del precio, pero actuaron como si llevaran todo a los apóstoles.

Pedro, viendo en sus corazones, dijo claramente: Ananías… ¿por qué has mentido al Espíritu Santo?… El terreno y el dinero eran tuyos para que hicieras con ellos lo que quisieras. No nos has mentido a nosotros, sino a Dios. Cuando Ananías oyó esto, cayó al suelo y murió" (Hch 4:36-5:11).

Después, como recordará, el mismo final trágico le sobrevino a su esposa Safira.

a. Principios Descubiertos. Nunca hay suficiente dinero para ayudar a todos, por lo tanto, prioridades de cómo y dónde se da el dinero son necesarias. Podemos ver varios puntos o principios importantes del sistema de apoyo financiero de la Iglesia del Nuevo Testamento.

1) Peticiones De Ayuda Revisadas. Aquellos miembros que vivían vidas de servicio a otros, y estaban necesitados, eran ayudados.
Pablo establece principios prácticos para la ayuda financiera para los miembros de la Iglesia. Por ejemplo, él enseñó que tenemos la responsabilidad de las viudas: "Honra a las viudas que en verdad son viudas" (1 Ti 5:3).

a) De Edad Avanzada O Enfermizas. La persona necesitada deberá ser de edad avanzada o enfermiza, sin poder trabajar para mantenerse a sí misma. "La viuda sea puesta en clase especial, no menos que de sesenta años…" (1 Ti 5:9).

b) Trabaje Si Puede. Aquellos que están capacitados mental y físicamente para trabajar, que trabajen. No deberán ser mantenidos por la iglesia. "Porque aun estando con vosotros os denunciábamos esto: Que si alguno no quisiere trabajar, tampoco coma.

Porque oímos que andan algunos entre vosotros fuera de orden… Y a los tales requerimos y rogamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando con reposo, coman su pan" (2 Ts 3:10-12).

c) Parientes Tomen Responsabilidad. Los parientes (familiares) deben tomar la responsabilidad por familiares que están muy grandes o enfermizos para poder trabajar.

"Porque si alguna viuda tuviere hijos o nietos aprendan primero a gobernar su casa piadosamente, y a recompensar a sus padres: porque esto es lo honesto y agradable delante de Dios.

Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel" (1 Ti 5:4, 8).

Los dirigentes de la iglesia deberían enseñar esto, y pedir a las familias que con gozo asuman la responsabilidad por sus propios familiares. Si esto no funciona o no hay familiares entonces...

d) Debe Ser Meritorio. Aquellos a los que se les da apoyo financiero deben merecerlo. "La viuda sea puesta en clase especial no menos que… haya sido esposa de un solo marido, que tenga testimonio en buenas obras; si crió hijos; si ha ejercitado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha seguido toda buena obra" (1 Ti 5:9, 10).

e) El Ejemplo De La Iglesia De Jerusalén. Muchos de los creyentes procedían de fuera de la ciudad; habían venido a Jerusalén para la Fiesta de Pentecostés (Hch 2:5-12) después de confesar a Cristo como su Salvador: Mesías, fueron bautizados en agua, llenos del Espíritu Santo y algunos se unieron a la comunidad cristiana en Jerusalén.

Con el tiempo muchos se quedaron sin dinero y les fue muy difícil encontrar trabajo. Algunos eran pobres y otras eran viudas.

El vínculo de amor dentro de la familia de Dios era tan fuerte, que muchos fueron movidos a vender lo que poseían. El dinero recibido entonces, fue dado a los apóstoles y a los dirigentes para que lo compartieran correctamente con los que estaban necesitados.

2) Nadie Fue Forzado A Dar. No hubo presión sobre la gente para que vendieran lo que poseían. Respondieron ante las necesidades conocidas, compartiendo libre y gozosamente de lo que tenían con los que no tenían nada. Hicieron esto bajo la supervisión de sus dirigentes. Por lo tanto, todo fue hecho de manera correcta y ordenada.

El pecado de Ananías y Safira no fue que retuvieran parte del dinero que recibieron por la venta de su terreno. Estaban en su derecho de retener todo el dinero de la venta si deseaban hacerlo.

Los apóstoles no se hubieran enfadado con ellos si lo hubieran hecho así.

No, el pecado de Ananías y su esposa fue que mintieron acerca del dinero que dieron. Pretendieron dar todo el dinero, de la venta de su propiedad, para la obra de Dios, pero la verdad fue que no lo hicieron, pues retuvieron parte del dinero. Quizás pensaron que su donación les haría populares ante los ojos de los apóstoles y de la gente.

El punto es que no tenían que dar, ni tenían que mentir.

Hubieran seguido siendo amados y aceptados por la comunidad si sus corazones hubieran sido rectos para con Dios.

3) Era Necesario Contar Con Dirigentes Justos. La Iglesia primitiva estaba dotada de dirigentes justos, hombres honestos y de buen carácter.

Los apóstoles habían sido educados por el mismo Señor Jesús. Hubo un hombre en medio de su grupo, sin embargo, que había sido tomado por el diablo porque era deshonesto y codicioso.

Al final, perdió su vida de manera trágica. No sólo se vendió a Satanás, sino que vendió a su Señor a los que le crucificarían. Su nombre era Judas. ¡Qué advertencia debería ser esto para todo el pueblo de Dios en cualquier época!

Quizás, esa sea la razón por la cual Dios tratara tan severamente a Ananías y a Safira. Discernió que el mismo que había movido y motivado a Judas, estaba intentando abrirse camino en la comunidad cristiana en Jerusalén.

El mismo Espíritu Santo se movió suavemente para desarraigar el mal antes de que pudiera esparcirse por toda la comunidad.

Todos se dieron cuenta, ya que, "un temor grande y santo cayó sobre toda la iglesia" (Hch 5:11).

b. La Administración Financiera. Ahora podemos comprender el porqué los apóstoles fueron tan cuidadosos de ver que las finanzas fueran manejadas de una manera correcta y honesta. Era un deber serio que tenían delante del Señor. Del registro de Hechos, vemos que diseñaron un plan o norma para la administración cuidadosa y sabia de las finanzas. Es digno de que lo estudiemos.

1) Líderes Honestos Y Llenos Del Espíritu. Aquellos que eran responsables de los asuntos de negocios de la iglesia, eran hombres competentes, honestos, llenos del Espíritu y de buena fama. Eran hombres sabios y honestos, cuyo carácter y conducta eran conocidos por la comunidad. No eran desconocidos o extranjeros, sino fieles siervos en la comunidad de los santos. Sus vidas diarias y sus asuntos personales de familia, demostraban que eran dignos de confianza.

2) Necesidades Aparecieron Primero. La "gente" con necesidades apareció antes que el "programa" para las necesidades. Cuando surgieron las necesidades personales, la comunidad estaba informada o se le había hablado acerca de ello. No hubo presión, ni deshonestidad en los llamados que realizaron los dirigentes.

La gente conocía las necesidades y cómo se utilizaría el dinero. Por lo tanto, dieron de manera espontánea y alegre. No fueron amenazados con el castigo de Dios, ni sobornados con las bendiciones de Dios.

En otras palabras, no dieron por temor a lo que Dios pudiera hacerles si no ofrendaban, ni dieron con la idea de que Dios siempre les recompensaría con grandes ganancias financieras.

Dieron simplemente porque el amor de Dios les movió a ayudar a sus hermanos y hermanas en Cristo. Eran diferentes y dieron según el Espíritu Santo les movía a hacerlo.

3) De Acuerdo A La Necesidad. Los dirigentes distribuyeron o dieron los fondos "según la necesidad de cada uno". El sistema de apoyo en la iglesia de Jerusalén estaba trazado para ocuparse de las necesidades reales de la gente, ni más, ni menos. Todos recibían su parte correcta. Esto era posible porque la gente necesitada era verdaderamente conocida por todos los que estaban en su grupo de comunión casera.

Cualquiera que fuera un vago o que no quisiera trabajar, ni servir en la comunidad, recibía muy poco en forma de ayuda financiera. La gente egoísta y necia que contraía enormes deudas, no podía esperar que la iglesia se las pagara. La iglesia nunca deberá ser culpable de ayudar comportamiento irresponsable.
Existe una disciplina u orden divino que Dios desea que sigamos en nuestros asuntos financieros. Siempre que nos endeudamos, nos colocamos bajo un yugo que estorbará nuestra libertad para servir al Señor.

Para los que se enfrentan con problemas financieros, existe una regla muy sencilla que deben seguir en el futuro: "Si no lo necesitas, no lo obtengas. Si no lo puedes pagar, no lo compres".

El endeudarnos hasta el cuello no sólo limita amargamente nuestro servicio hacia Dios, sino que destruye nuestro testimonio en el mundo. Una señal de madurez espiritual es la utilización sabia de nuestro dinero.

La administración financiera de la Iglesia primitiva también implicaba otro problema:

4) Cuidado Del Ministro Auto-nombrado. El ministro auto-nombrado siente que los santos deben costearle su vida. Algunas personas salen sin haber sido nunca enviadas por un grupo responsable. Llegan al lugar e informan a la comunidad local de que han sido enviados por Dios y necesitan su apoyo financiero. No están bajo la autoridad de nadie pero desean el respeto de todos, y su dinero.

Pablo se refiere a tales ministros en sus epístolas y advierte en contra de ellos. El problema sigue existiendo. Tenemos que estar conscientes de esto para no ser engañados. Es verdad que hay seguridad y sabiduría en la norma dada por Dios para las finanzas de la Iglesia.

c. Relación: La Clave Para El Éxito Del Sistema De Apoyo. Hemos visto que la Iglesia primitiva tenía un sistema de apoyo emocional que ponía a los dirigentes en contacto con la gente. A partir de esta relación, se desarrolló un sistema de apoyo financiero. No sólo se afrontaban las necesidades emocionales de la gente dentro de la comunidad cristiana, sino también las necesidades físicas y financieras.

Debido a que los dirigentes piadosos y su gente se conocían mutuamente en el Señor, se estableció una norma financiera sabia y correcta. El Señor dio Su bendición, "y ninguno entre ellos sufrió necesidad".

C. EL SISTEMA DE APOYO ESPIRITUAL
La Iglesia de Jerusalén se ministraban los unos a los otros no sólo en las áreas de necesidad emocional y financiera, sino también en las de necesidad espiritual. Hacían esto mediante un sistema de apoyo espiritual que podía ser visto en sus comunidades caseras.

1. Comunidades Caseras: El Mejor Lugar Para El Crecimiento
El mejor lugar para que crezca un árbol frutal es un invernadero. Un invernadero es un lugar donde los árboles se ven protegidos, por una cubierta, de los peligros externos. Sus raíces penetran profundamente en el terreno que es regado y enriquecido por un fertilizante. Sus ramas son podadas y cuidadas para que den el mejor fruto. Las enfermedades y plagas del árbol son tratadas inmediatamente. Es un escenario que fue cuidadosamente planeado para que todos los árboles pudieran resultar tan fructíferos como fuera posible.

Las comunidades en grupos pequeños son como un invernadero. Es un lugar de protección.

2. Comunidades Caseras: El Mejor Lugar Para Aprender
Aprendemos tratando y cometiendo errores. Los errores requieren corrección. La corrección administrada en el amor de Dios nunca es acompañada por el rechazo.

Si el amor de Dios (Griego = ágape) llena los corazones de los líderes y miembros, no tenemos que temer la corrección errónea y vamos a querer la corrección de aquellos que nos aman. Si somos enseñables y sin rebelión, podemos cometer errores sin temer ser rechazados.

Cuando sentimos que Dios quiere que hagamos algo, debemos tomar acción. Si tememos cometer errores, esto nos estorbará para poder tomar la "acción de fe".

La manera en que Pedro caminó sobre el agua con Jesús es un buen ejemplo. El salto de Pedro y su forma de caminar por fe, le sacaron de la barca y le impulsaron a caminar hacia el tempestuoso mar. Cuando empezó a hundirse por el miedo, Jesús lo tomó y le enseñó acerca de los peligros de dudar de la Palabra de Dios.

Tras haber aprendido su lección, Pedro volvió caminando con Jesús: dos hombres de fe, lado a lado.

La fe de Pedro en acción, aún con sus subidas y bajadas, fue bendecida por Dios. Sólo Pedro le tomó la palabra a Jesús. Sólo Pedro aprendió a caminar en fe sobre el agua (lea Mateo 14:22-34).

Sí, la comunidad casera es también un lugar donde podemos aprender a caminar seguros y sabiamente en el espíritu. Esperemos que haya en su comunidad casera (grupo casero) quien le de consejo sabio y sano cuando dude y cometa errores.

a. Aprenda A Usar Los Dones Espirituales. Pablo dice: "Todos podemos profetizar… para que todos podamos aprender" (1 Co 14:31). Este versículo tiene dos significados:

• "Aprendemos" cómo profetizar, haciéndolo.
• "Aprendemos" de lo que escuchamos cuando alguien profetiza. La profecía a menudo contiene instrucción.

Del primer punto aprendemos que las cosas del espíritu no son sólo dadas por Dios, sino que también deben ser aprendidas.

No es suficiente ser llamados y dotados por Dios. Tenemos que aprender como "sobresalir": hacer las cosas sabiamente y bien en nuestro ministerio. Esto requiere tiempo, educación y experiencia práctica.

El sistema de apoyo espiritual de la iglesia deberá proveer sesiones para aquellos que desean aprender a usar los Dones del Espíritu o un don ministerial de predicación o enseñanza.

3. Entrenando En Reuniones Grandes
Es posible enseñar, en reuniones donde hay cientos de personas reunidas, a ministrarnos unos a otros. Aquí está la forma para hacerlo:

a. Formando Círculos De Oración. Forme círculos de oración con cuatro a seis personas. Esto se hace parándose en círculo y tomándose de la mano.

Entonces, hacen lo siguiente:

1) Introducciones. Cada persona en el círculo de oración se presenta a sí mismo dando su nombre.

2) Comparta Peticiones De Oración. Cada persona comparte UNA petición. Algo que le gustaría que el grupo orara con esa persona. Puede ser oración por sanidad física o por ayuda de Dios para encontrar trabajo o alguna otra cosa.

3) Cada Uno Ora. Entonces, la persona número uno ora por la persona número dos (el resto del grupo ora silenciosamente) por uno o dos minutos pidiéndole a Dios que les conceda su petición. El número dos ora por el número tres de la misma forma. Continúe hasta que se haya orado por cada persona.

4) Comparta Sus Experiencias. Durante este tiempo, el Espíritu Santo, en ocasiones, nos permitirá ver algo (una visión) que se relaciona con la necesidad de la persona por la que se está orando. Algunas veces una "palabra profética" será dada. Una parte de la escritura vendrá a la mente, compártala. Todas estas cosas (dadas por el Espíritu) deberán ser compartidas con la persona por la cual se está orando.

5) Pida Confirmación. Entonces, preguntaremos a la persona con la cual compartimos la visión, palabra profética o versículo, ¿Contestó su duda? ¿Fue de ayuda a tu necesidad? ¿Lo que dijimos fue correcto?
Si contestan NO, la persona que compartió dirá: "Estoy aprendiendo y hay veces que cometo errores. Discúlpeme, oraré más esta semana y pediré al Señor que me ayude".

Si contestan SÍ, entonces, de gracias al Señor por ayudarlo a ayudar.

b. Principios De Los Círculos De Oración. Si los principios detallados anteriormente son seguidos, los círculos de oración se convierten en un importante tiempo de aprendizaje. Recuerde que estos principios necesitan tres cosas:

1) Libertad para que la gente trate, y al tratar, cometer errores ocasionales.

2) Límites. Esto significa que alguien debe verificar que lo que se ha compartido debe ser correcto y verdadero. Si no lo es, que haya un reconocimiento honesto de ello...

3) Falibilidad. Esto significa que podemos cometer errores.

Nuestro carácter y dones deben desarrollarse juntos: mano a mano. No espere convertirse en un gran "profeta" de la noche a la mañana.

Hay un tiempo para aprender, entrenarnos y probar los caminos del Espíritu Santo de Dios. Entonces, cuando cometemos errores y experimentamos corrección, crecemos en nuestros dones y ministerio. Las comunidades caseras son un lugar ideal para este modelo bíblico.

La mayoría de las escuelas bíblicas y de los seminarios, dedican muy poco tiempo o atención a los dones del Espíritu. Cuando lo hacen, casi nunca enseñan a los estudiantes cómo responder a las acciones del Espíritu Santo.

Nunca podemos aprender cómo movernos en el poder del Espíritu Santo a partir del bosquejo de una conferencia. Tiene que haber una experiencia real donde observemos y trabajemos con otros que tienen ministerios y dones.

c. La Iglesia Primitiva. En la Iglesia primitiva, a los nuevos creyentes se les mostraba cómo moverse en el poder del Espíritu Santo en los pequeños grupos comunitarios.

Podían aprender cómo hablar y actuar en fe en el orden divino. De otra manera, serían animados y corregidos por dirigentes sabios y amorosos.

El fruto y los dones del Espíritu Santo quedarán equilibrados. Así que, los nuevos creyentes podían crecer en carácter y en su llamado. Ciertamente Dios se interesa tanto en el "obrero" como en la "obra".

Necesitamos el consejo de dirigentes piadosos, y la comunión con nuestros hermanos y hermanas para que crezcan en el Señor. Aprendemos por medio de ministrar Su vida a los demás y los unos para con los otros. No fuimos creados para "arreglárnoslas solos".

En el escenario del grupo de confraternidad casera, tenemos que enfrentarnos con el fruto de nuestras acciones para con los otros. Esto hará que nuestras vidas se equilibren. Nuestro carácter y llamado, nuestros motivos y ministerio, se desarrollarán de una manera segura y firme.

Entonces, cuando estemos listos para salir a servir al mundo exterior, iremos con la bendición, la aprobación y el apoyo de la comunidad local.

D. PONIENDO LOS PRINCIPIOS EN PRÁCTICA
Hemos colocado ante usted cierto número de principios referentes a los sistemas de apoyo emocional, financiero y espiritual. Sin embargo, habría que tener en mente tres cosas cuando haya que poner estas ideas en práctica.

1. Debe Hacerse Cuidadosa Y Lentamente:
"Los planes de aquellos que son cuidadosos y firmes en sus esfuerzos serán ampliamente cumplidos, pero el espíritu apresurado e impaciente conducirá a pérdida y vergüenza" (Pr. 21:5).
Dios no se apresura. Desea que las cosas se hagan sabiamente y bien. Esto significa que hay que poner un fundamento cuidadoso. Usted pondrá fundamento firme para los miembros en las siguientes áreas:

a. Manual Para Nuevos Creyentes. Empiece enseñándole a la gente El Manual Para Nuevos Creyentes. Esto les ayudará a entender el propósito divino en cada cambio que vendrá a sus vidas.

b. Guerreros De Oración. Enséñeles a convertirse en guerreros de oración usando las Secciones A4 y A5 de La Guía Para Líderes.

c. Bautismo Y Dones Del Espíritu. Enséñeles acerca del Bautismo en el Espíritu Santo y de los Dones del Espíritu Santo en las secciones D1.1-D1.3 de La Guía Para Líderes.

Esto les ayudará a entender qué papel tienen ellos y las bendiciones que Dios tiene para ellos. Esto calmará el temor que muchos tienen de ser entrenados para ministrar a otros.

2. Tiene Que Hacerse A Partir De Un Corazón Dispuesto
"Recibiréis Mi ofrenda de aquellos que den con un corazón deseoso" (Ex 25:2).

La adoración, el trabajo y el servicio que complace al Señor, no pueden ser forzados. Esto es algo contrario a la ley del amor que debe ser expresado libremente.

La gente que está informada e inspirada, enseñada y tocada por el Espíritu de Dios, responderá agradable y libremente. Un pastor sabio llevará a su rebaño a cosas nuevas de manera amorosa pero paciente. Las ovejas no pueden ser empujadas ni apresuradas.

3. Tiene Que Hacerse Con Todos Juntos.
"Cuando toda la iglesia se reúne en un lugar… que todos se preparen para compartir un salmo, una enseñanza, una revelación, una lengua o una interpretación. Que todas las cosas se hagan de manera que edifiquen la iglesia… Porque todos vosotros podéis profetizar uno por uno, para que todos podáis aprender, y todos podáis ser animados" (1 Co 14:23, 26, 31).

El pensamiento clave en estos pasajes de la Escritura, es que los principios del sistema de apoyo sólo serán aprendidos cuando sean puestos en práctica en la comunidad eclesial. Aprendemos haciendo cosas los unos con los otros.

La utilización que Pablo hace de la palabrita "todos", nos muestra una y otra vez con claridad que todos son una parte del ministerio.

No es sólo para aquellos que por naturaleza son más sobresalientes y dotados. Todos tienen un lugar y una función en el cuerpo de Cristo. En el plan divino de Dios, todos tenemos que aprender de los demás y junto a ellos mediante Su Espíritu.

E. CONCLUSIÓN
Dios nos ha dado, sabiamente, principios y modelos divinos. Por medio de ellos, Su voluntad para nuestro día puede ser hecha a través de Su pueblo.

Cuando hemos ido a la Palabra de Dios, encontramos que:

1. Cada Miembro Un Sacerdote
Él ha puesto dirigentes en la Iglesia para equipar y preparar a todos los que sean sacerdotes reales por propio derecho.

2. Cada Miembro Tiene Un Ministerio
Todos los miembros tienen un ministerio. Ese ministerio puede ser descubierto y desarrollado dentro del marco personal de las comunidades pequeñas.

3. Grupos Pequeños De Confraternidad Son Importantes
Aquí podemos aprender con seguridad a:

a. Adorar a Dios juntos;

b. Servir juntos en los dones espirituales

c. Salir a testificar al mundo.

Así, nos convertimos en miembros maduros del cuerpo de Cristo. Ésta es la voluntad de Dios y la manera de Dios.

4. Líderes Deben Proveer
Como dirigentes en la Iglesia, establezcamos, entonces, los sistemas de apoyo que aseguren el desarrollo espiritual de nuestros miembros. Proveamos para ellos:

a. Sistemas De Apoyo Emocional:
Comunión (Koinonía).

b. Sistemas De Apoyo Financiero:
Dinero Para Los Necesitados.

c. Sistemas De Apoyo Espiritual:
Educación En Los Dones Espirituales.

Si ustedes hacen estas cosas cuidadosamente y en oración, el Señor añadirá a Su iglesia a los que han de ser salvos.


.::3er Trimestre - .::SECCIÓN E