SECCIÓN D8
EVITE EXTREMOS EN SANIDAD
Por el Dr. Charles Farah

Capítulo 1
Una Teología Mediocre: Un Mayordomo Cruel

Nota del Editor: El Dr. Charles Farah dirigió la Escuela de Teología de la Universidad Oral Roberts por muchos años. Sentía una gran pasión por el entrenamiento de jóvenes ministros para que tuvieran equilibrio en su ministerio. Se dio a sí mismo, desinteresadamente, a las causas relacionadas con la difusión del evangelio por todo el mundo. Él era un erudito (estudioso) de grandes dotes intelectuales.

Introducción

El joven parecía algo subyugado. Su iglesia, aunque tenía un buen espíritu, actuaba siempre de la misma manera. Había muy poca alabanza en el servicio de la mañana, y no había manifestaciones del Espíritu.

Siendo que era una iglesia pentecostal clásica, estaba algo sorprendido. Don había sido un buen alumno en nuestra escuela graduada de Teología y había mostrado un gran interés por los demás.

Un evangelista que predica la sanidad divina había conducido una serie de servicios en su iglesia. Algunas personas habían sido sanadas. Tal evangelista, enseñaba sin respaldo alguno que "al confesar una necesidad a Dios siempre se recibirá lo reclamado".

Un profesor lleno del Espíritu en la congregación era diabético. El evangelista le persuadió a que dejara de usar la insulina el jueves. Cuando llegó el domingo por la noche, estaba cerca de morir.

El evangelista de sanidad divina escuchó cuán enfermo estaba y se dio prisa en visitarlo. Encontró a su esposa enojadísima. Él reprendió al demonio del temor que creía que estaba en ella y, luego, se volvió al hombre y le dijo: "Todo va a salir bien. No se preocupe".

Finalmente, Don no pudo soportarlo por más tiempo. Llamó a una ambulancia. Una vez en el hospital, los doctores le dijeron a Don que el hombre tenía una hora de vida. Debido a tal incidente, Don por poco abandona el ministerio. La iglesia casi se destruyó y se dividió.

A. LA TEOLOGÍA DE SANIDAD: EVITANDO LOS EXTREMOS
1. Tenga Cuidado Con La Teología Mediocre

La teología mediocre es como el mayordomo cruel quien azota a sus sirvientes sin compasión y con consecuencias trágicas. Éste, paraliza a los que le reciben, de la misma manera que lo hacían los enemigos en las cárceles de tortura en Vietnam.

a. Esta Paraliza. Estaba hablando con un hombre, no hace mucho tiempo, cuya madre fue paralizada por toda su vida debido a cuatro palabras de teología mediocre que recibió. Un predicador le había dicho esas cuatro palabras que la tornaron en una mujer miserable, sin gozo y de aspecto avejentado mucho antes de que llegara su tiempo.

Las palabras que la habían herido y puesto tan amargada fueron las siguientes: "Usted está viviendo en adulterio".

b. Se Opone Al Espíritu Santo. Hace un tiempo atrás, un joven se había estado sentando en una silla durante un servicio de oración pidiendo por su sanidad. De repente, se dio cuenta de que su problema era un demonio, el cual, comenzó a hablar a través de su boca. Las personas continuaron orando en consternación. Finalmente, el espíritu le dejó.

Mi amigo fue sanado. Pero la teología de aquellas personas no admitía que mi amigo estuviera poseído por un demonio. Ellos le dijeron que lo sucedido en realidad no había ocurrido.
Ahora mi amigo está siendo rechazado por el grupo, en parte, porque la teología de ellos enseñaba que un cristiano no podía estar bajo la opresión de un espíritu de enfermedad.

La teología mediocre o contaminada, es en realidad un mayordomo cruel. He estado estudiando teología durante los pasados veinte años, y estoy convencido que no hay nada más rígido o en oposición al impulso del Espíritu Santo que la teología mediocre o contaminada (ignorante).

Este tipo de teología, dice que los milagros no pueden ocurrir en nuestro siglo. Dice que cada creyente bautizado con el Espíritu tiene que hablar en lenguas. La teología ignorante (mediocre o contaminada) dice que ningún cristiano puede ser atormentado por un demonio. Dice que la única razón por la cual una persona no es sanada se debe a su falta de fe.

c. Ésta Cambia Los Hechos. De hecho, la teología mediocre es como el gigante cruel Procrustes, el Salteador de Caminos de Ática.

Cuando los visitantes llegaban a su castillo, él los estiraba sobre una cama de hierro preparada diligentemente. Si eran demasiado largos, les cortaba las piernas. Si eran demasiado cortos, los estiraba para que se ajustaran a la medida.

Eso es lo que la teología mediocre hace. Si no se ajusta a los hechos, los recorta. Si los hechos son contrarios a la teología, le teología mediocre considera que eso es fácil de resolver, y estira los hechos.

2. Tenga Cuidado Con La Teología Mínima
Por otra parte, el movimiento carismático pentecostal tiene que estar igualmente alerta ante el reduccionismo teológico. En el reduccionismo, el foco es puesto sobre las áreas de fe y práctica, donde los cristianos pueden concordar con ciertas, pero mínimas, afirmaciones de fe centrales.

a. Es Demasiado Simplista. Por ejemplo: Uno simplemente alaba al Señor y todo está bien. Uno echa fuera demonios y la personalidad es sanada en su aspecto global. Uno reclama su sanidad y siempre ocurre. Uno es bautizado en el Espíritu y esto resuelve todos sus problemas.

b. No Afronta Conflictos. Afrontémosla honestamente. Siempre confrontaremos problemas. Nunca seremos librados completamente de nuestros problemas en esta vida. Aun Pablo dijo: "¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?" (Ro 7:24).

Conflicto es el nombre del juego. Mientras vivamos en este mundo, jamás viviremos libres de los problemas. Es por tal razón, que el cuadro favorito de Pablo, relativo al soldado, es tan apto. Puede ser que halla un sosiego en la batalla pero nunca habrá sosiego en la guerra. No hay una simple solución que pueda resolver todos nuestros problemas.

3. Esfuércese Por Una Teología Equilibrada
a. Evite Los Extremos. Una teología de sanidad tiene una tarea muy difícil. Deberá mantener su balance por sobre una cuerda muy fina. Por un lado, deberá evitar el error de la presunción; por el otro lado, deberá evadir el cinismo de la incredulidad.

b. Después De Todo, Es Mejor Demasiado Que Nada. Recientemente estaba hablando con Norman Grubb, un gran santo. Prácticamente no había tenido experiencia alguna con personas que caen en el pecado de la presunción. Su problema era conseguir personas que no tuvieran fe en lo absoluto.

Si nosotros en la comunidad carismática tenemos personas demasiado celosas por una fe que no siempre está en armonía con el conocimiento y que a veces es presuntuosa, es mejor que pongamos freno a los excesos que tratar con aquéllos que no creen lo suficiente para aventurarse a salir por fe.

Es más fácil rodar una piedra de molino que mover una peña fija. Si nos equivocamos, que sea sosteniendo una fe firme y positiva.

La verdadera fe afronta los problemas del campesino borracho mencionado por Lutero. Éste, monta su caballo pero se cae, primero, de un lado y, después, del otro. De alguna manera, tiene que haber un equilibrio entre la presunción y la incredulidad. De alguna manera, Dios tiene que otorgarnos una teología de sanidad equilibrada.

B. FE O PRESUNCIÓN
1. La Presunción: Arma De Satanás

Existe únicamente una pequeña diferencia entre la fe confiada y la presunción. La fe de un hombre es la presunción del otro. Tan grande es esta tentación, que aun nuestro Señor Jesús fue tentado por ella. Tornémonos a Mateo 4:5-7.

a. Contra Los Cristianos Sinceros. La presunción es algo que tienta particularmente a las personas sinceras y valientes, quienes desean hacer algo para Dios. Por lo tanto, en todo arsenal de posibles tentaciones, una de las tres más poderosas y una de las que más pudo haber llevado al Hijo de Dios hacia la dimensión de Satanás, fue la presunción.

b. Contra Jesús. Usted recuerda que en el relato de Mateo, Jesús fue llevado al pináculo del templo, cuya altura era de 170 pies (60 metros) sobre el nivel del terreno del valle de Cedrón. El pináculo había sido erigido en una serie de arcos, llamados los Arcos de Salomón. Allí fue que Satanás tentó a Jesús con el pecado de la presunción.

El verano pasado estuve visitando en el Valle de Cedrón. Mientras contemplaba aquella escarpada pared, me fue más fácil imaginar el escenario, Jesús vistiendo indumentarias blancas flotando en la brisa contra el cielo azul, y el populacho mirándole desde abajo.

Y después que Jesús tuvo su atención, Él hubiera saltado hacia una muerte segura y se hubiera salvado, habría sido un milagro instantáneo, un atajo hacia el éxito. Habría ganado inmediato acceso a todos los que le vieron, pues hubieran creído que realmente era el obrador de maravillas, el Salvador del mundo.

2. La Palabra De Dios: Nuestra Arma
Usted recuerda que en la tentación previa, Jesús le respondió a Satanás con una Escritura.

Así que, Satanás piensa: "Ajá, el punto fuerte de Jesucristo está en las Escrituras. Si esa es el arma que Él utiliza, yo haré lo mismo". Por lo tanto, él desarrolló su tesis "bíblica".

a. Satanás Tergiversa Las Partes. "Jesús, existe una manera rápida de ganarse la alianza. Tú deseas ayudar a las personas; hay un atajo hacia la fama. Deja que los hombres vean este gran milagro, cómo Dios te favorece, y te ganarás a todo el mundo.

Desafía la ley de la gravedad y vigila cómo Dios opera. Déjame citar una Escritura del Salmo 91:11, 12."

El casi la citó perfectamente. Dijo: "Si eres el Hijo de Dios, si eres lo que dices que eres", poniendo a Jesús a la defensiva, "si realmente eres el Hijo de Dios, entonces pruébalo".

Pero en la cita, Satanás dejó fuera una frase muy insignificante, y la leí una y otra vez antes de poder ver cómo la tergiversaba astutamente.

La Escritura en realidad dice: "Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos" (Sal 91:11).

En otras palabras, en el ordinario negocio de la vida, los ángeles guardan al creyente.

Pero al omitir la cita correcta, Satanás invierte la promesa de nuestra confianza pasiva de que Dios cuidará de nosotros, por una que suene como que podemos dar saltos activos de presunción y permanecer salvos. Simplemente aviéntate desde ese pináculo a tierra y confía en Dios para que te cuide.

Dios jamás ejecuta milagros para demostrar que Él es Dios ante los escarnecedores. Jesús rehusó complacer a los fariseos cuando le pidieron: "Muéstranos una señal". Dios ejecuta milagros para satisfacer las necesidades de Su pueblo.

b. Jesús Usa El Todo. ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? "Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios" (Mt 4:7).

Es un hecho bíblico que no sólo "está escrito", sino que "Escrito está también". No basamos nuestro entendimiento de la voluntad de Dios meramente sobre un sólo versículo. Debemos tener no solamente una Escritura, sino además todo el consejo de Dios.

3. Probando A Dios
La Escritura es como un giroscopio. Posee un poder que auto-equilibra. Jesús dice: "Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios".

Algunas personas piensan que Jesús está diciendo: "Satanás, Yo soy el Señor tu Dios, y no tienes ningún derecho de tentarme". No obstante, eso no fue lo que Él quiso dar a entender. Lo que Él está diciendo es lo siguiente:

"Nadie tiene el derecho de ser presuntuoso con Dios, ni de tentarle. Nadie tiene el derecho de poner a Dios a prueba presuntuosamente, ni aun Su mismo Hijo. Nadie tiene el derecho de forzar Sus manos".

a. Moviéndonos Cuando Dios No Ha Hablado. Como podemos ver, el Padre guardó silencio y el Hijo no se jactó. ¿Cuál sería la presunción? Tomar la provisión general de la Palabra de Dios y hacerla aplicable a una situación específica en la que Él no había hablado.

Existe una gran diferencia entre tentar a Dios y probarle. Israel pasó a través del Mar Rojo y probó a Dios. Los egipcios hicieron exactamente lo mismo y perecieron ahogados por su presunción. ¿Cuál fue la diferencia?

b. Moviéndonos Cuando Dios Ha Hablado. Israel escuchó una palabra que fue hablada directamente de Dios, pero no así Egipto. Israel se movió adelante ante la palabra hablada de Dios, LA RHEMA. Dios habló y ellos obedecieron. Pero a los egipcios nunca les dijo nada, y cuando ellos marcharon adelante, perecieron. La fe de Israel fue la presunción de Egipto. A través de todo el Antiguo Testamento, se relata bastante acerca del pecado de la presunción.

C. LA PALABRA GENERAL CONTRA LA PALABRA ESPECÍFICA
Examinemos ahora la diferencia entre la Palabra general de Dios y la específica: aquélla que le es hablada a usted.

1. Logos Contra Rhema: Cómo Difieren
En el idioma griego hay dos términos para la voz: la palabra logos y la palabra rhema.

a. Logos.
1) Expresión Del Pensamiento.
Logos denota la expresión del pensamiento, no el mero nombre de un objeto, sino el concepto o una idea por Dios. Es usada con relación al evangelio, los Diez Mandamientos, la suma de las articulaciones de Dios. Es el habla de Dios, Su discurso.

2) Personificado Por Jesús. El significado más elevado de logos es la encarnación de la Palabra de Dios en la persona de Jesucristo. Él es el Verbo que pone punto final a todas las articulaciones. "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos". Jesús es el Verbo eternal del Dios eterno.

¡Ahí lo tenemos! Jesús es la articulación o Palabra Final de Dios para los hombres. "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…" (He 1:1,2). En Él, Jesús, la Palabra o Verbo de Dios tomó forma final y absoluta.

¿Quién es la Palabra de Dios? Jesús es la Palabra de Dios. A pesar de si alguno en el mundo cree o no, Jesús es el logos, el Verbo de Dios personificado. La Palabra en persona, el título del hijo de Dios.

Como estudioso del griego, Vine dice: "Él es la realidad y totalidad de la naturaleza humana. Él era la gloria Shekina manifestada públicamente. El Hijo unigénito de Dios que está en el seno del Padre, Él le ha declarado. Así que, la Palabra, el logos, es la manifestación personal, no una parte de la naturaleza divina, sino de la Deidad como un todo".

3) Es Divino En Origen. Es una Palabra de parte del Señor, pronunciada con Su autoridad y ejecutada de la misma manera (Hch 10:36). Algunas veces, también se refiere a doctrina (Mt 13:20).

No encontré ni una sola referencia en el Nuevo Testamento que no señale el término logos indicando a Dios, a pesar de si su origen fue el Padre o el Hijo Jesucristo o el Espíritu Santo.

Así que, logos es divino en origen, y esa es la manera en que es usado la mayoría de las veces en el Nuevo Testamento.

b. Rhema. Pero hay otra palabra, rhema, la cual, denota aquello que es hablado, lo que es articulado en palabras o en escritura. Puede venir de Dios, pero no necesariamente divina (Mt 12:36).

1) Es Para Una Ocasión Particular. A menudo es una palabra articulada para una ocasión particular. El énfasis con rhema no es sobre el pensamiento o su cualidad objetiva, sino sobre la palabra hablada actual.

2) La Persona La Escucha Y La Pone En Acción. Muchas veces, es una palabra que el oyente escucha y la pone en acción (Hch 13:42), una palabra que impulsa hacia la acción. Es una articulación personal: "Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón" (Ro 10:8).

¿Cuántos de ustedes escucharon el evangelio más de una vez antes de responder? ¿Acaso fue el logos la primera vez que lo escucharon? Por supuesto que lo fue. Pero a medida que escuchaba, iba penetrando, y llegó un hermoso día en el cual se convirtió en rhema: una palabra personal para usted.

Ese fue el día en que recibió a Cristo; repentinamente, el logos de Dios, eterno y sin compromiso, vino a ser la maravillosa palabra de liberación de Jesús para su vida, fue rhema.

Es precisamente de eso que Romanos 10:17 está hablando: "Así que la fe es por el oír [literalmente], y el oír, por la palabra de Dios". Pablo utiliza la palabra rhema aquí, no logos. Es una palabra que el oyente escucha y, luego, la pone en acción (Ro 10:17). Es una palabra que viene para una ocasión especial; una muy particular para su persona, ésta palabra le encuentra.

3) Es La Espada Del Espíritu. En Efesios 6:17, leemos: "…la espada del Espíritu, que es la palabra [rhema] de Dios". No es toda la Biblia la que puede usarse como una espada, sino una palabra particular en una ocasión particular de manera diestra.

4) No Siempre Es Divina. Rhema no siempre es de origen divino. A menudo denota una palabra que es hablada a fin de que se pueda tomar una acción particular.

"Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio" (Mt 12:36).

c. Resumen. Las palabras ociosas (rhema) de las cuales tendremos que rendir cuentas, son clasificadas como rhema; por consiguiente, podemos resumir:

1) Divino / Humano. Logos es divino, mientras que rhema puede ser una palabra humana.

2) Universal / Particular. El logos es universal, mientras que rhema es particular.

3) Objetivo / Subjetivo. El logos es objetivo, mientras que rhema es subjetiva, una palabra hablada para una ocasión particular.

4) Eternal / Contemporáneo. El logos es eterno, mientras que rhema es a menudo contemporánea.


2. Logos Contra Rhema: No Siempre claro
Veamos ahora lo que esto significa. Cuando vamos a la Biblia y vemos qué tiene que decir, tenemos que ejercer cuidado a fin de distinguir entre rhema, la palabra hablada para esa ocasión particular, y el Logos, la Palabra (Verbo) que es eterna.

a. El Uso De La Escritura Varía. Esta distinción entre logos y rhema no se mantiene firme en cada pasaje bíblico. A través de toda la Biblia, las diferencias en las maneras en que estas palabras son usadas varían grandemente.

No sólo existen diferencias entre las maneras en que esas palabras son usadas en la Septuaginta y en el Nuevo Testamento, sino que los mismos escritores del Nuevo Testamento utilizaron esas palabras de diferentes maneras.

Por ejemplo, Juan usa logos para mostrar lo universal y eterno. Pero Pedro, en por lo menos una ocasión, usa rhema exactamente de la manera en que Juan usa logos. Pedro dice: "Mas la palabra [rhema] del Señor permanece para siempre" (1 P 1:12).

Naturalmente que esperaríamos que Pedro usara logos, no rhema, para expresar este pensamiento. Sin embargo, usó rhema en lugar de logos.

Por consiguiente, siendo que las Escrituras no enseñan una diferencia indudable y clara entre los tiempos de las palabras, utilicemos la diferencia como una de interpretación teológica.

b. Una Interpretación Teológica. Una interpretación teológica es una herramienta de análisis que nos capacita para ver la verdad de Dios de una manera más clara sin que necesariamente se tenga endoso comprensivo de escritura.

Por ejemplo, lo más popular en los círculos evangélicos es referirse al hombre como un ser compuesto de tres partes: cuerpo, alma y espíritu.

Con todo, las Escrituras a menudo usan los términos para alma y espíritu intercambiadamente.

Es útil a veces concebir al hombre en la composición de esas tres partes, pero las Escrituras no verifican tal diferencia. Es una interpretación teológica.

3. Logos Contra Rhema: Conozca La Voz De su Maestro
En Mateo 14:22 y versículos subsiguientes, tenemos un ejemplo de la diferencia entre la Palabra de Dios, el Logos, y la palabra de Dios para usted, el rhema.

a. No Todos Los Discípulos Caminaron Sobre Las Aguas. Usted recuerda muy bien el incidente cuando Jesús apareció repentinamente caminando por el mar y ellos pensaron que veían un fantasma. Pedro, como era usual, fue el primero en hablar.

Jesús le retó a que fuera hacia Él. Esa fue una palabra, un rhema para Pedro. Los otros apóstoles no saltaron fuera del bote para comenzar a correr por sobre las aguas. Eso fue algo hablado específicamente para Pedro.

Desde este incidente, los eruditos cristianos no han leído este pasaje y dicho: "Quemen los botes muchachos, ya no los necesitamos más. Desde ahora en adelante caminaremos sobre las aguas". Cada uno puede ver que esa fue una palabra particular, hablada en un momento particular, para un hombre particular: Pedro.

b. Olvídate De Juan. Pero un ejemplo aún más claro aparece en Juan 21:18-22. Leámoslo: "De cierto, de cierto te digo: cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.

Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.
Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste?

Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú".

¿Ve usted lo que Jesús está diciendo? Le está diciendo a Pedro: "Pedro, tengo un rhema para ti y tengo un rhema para Juan. Pero el rhema que tengo para Juan no es asunto tuyo".

Una de las mejores cualidades de las ovejas es que ellas conocen la voz de su pastor. Jesús está diciendo: "Quiero que cada una de mis ovejas tenga tales interrelaciones conmigo, que no sólo escuchen logos, la Palabra de Dios en su totalidad, sino que también escuchen el rhema o la palabra particular que es hablada para ellos". Jesús dijo que las ovejas escuchan la voz del pastor (Jn 10:27).

D. SANIDAD: FÍSICA Y ESPIRITUAL
Examinemos cómo esto se relaciona con la doctrina de la sanidad. El diccionario define salud como el estar saludable en el aspecto total: físico, mental y espiritual, especialmente, estar libre de enfermedades o padecimientos físicos.

1. Lo Más Importante Es La Sanidad Espiritual
Sin embargo, en mi opinión, el diccionario deja fuera la parte más importante de la salud: La salud del espíritu. Cuando el espíritu está enfermo, el cuerpo y la mente (alma) sufren como resultado.

a. El Pecado Es La Enfermedad Más Difícil De Curar. No creo que es posible estar enfermo en su espíritu y considerarse como sanado. Es la clase de sanidad más difícil de recibir porque la enfermedad del espíritu es lo que la Biblia llama pecado.

El pecado es la pestilencia o contaminación más difícil de curar. Acostumbraba preguntarme cuando escuchaba que decían: "La sanidad espiritual es lo principal y la sanidad física es lo secundario". ¿Estaban tales personas en lo correcto?

Estoy convencido de que lo estaban. Creo que la sanidad más difícil de recibir es la del espíritu. Después de todo, el pecado es la única enfermedad que es en conclusión fatal.

b. El Espíritu Es Lo Más Difícil Para Sanar. Por ejemplo, mientras estaba preparando esta enseñanza, una madre herida llamó. Su hijo afrontaba una sentencia de diez años en la penitenciaría del estado y cinco años adicionales en una prisión federal. Se veía horrible y apenas podía dormir. Tenía continuos sueños de que le estaban matando.

La última vez que estuvo con su madre, dijo: "Madre, en los últimos dos años, todos mis sueños se han convertido en realidad".

Los hombres que están en prisión matan por las razones más fútiles. Alguien le roba su cartón de leche a otro, y por eso lo mata. Alguien rehúsa alguna donación de alimentos de parte de otro, y por eso lo matan.

1) Necesitamos Ser Perdonados. El problema real de este joven no es la prisión, ni sus sueños. Su verdadero problema es su padre. Desde el mismo momento en que nació, su padre resintió todo el tiempo que su esposa se dedicó a la crianza de aquel niño. Había estado celoso de él, y nunca había perdonado a su hijo.

Sí, es un cristiano, pero está enfermo del espíritu, y si no es tratado en tal nivel, puede terminar en el homicidio. El hijo jamás podrá ser liberado hasta que el padre lo libere a través del perdón. Ciertamente es muy difícil recibir salud en tal condición.

2) Necesitamos Perdonar. Tomemos el ejemplo de una joven en nuestra iglesia quien trataba de recibir el Bautismo en el Espíritu Santo, pero en vano. Mientras luchaba, repentinamente le vino al pensamiento el doloroso y difícil recuerdo de su padre. Tenía que perdonarle e inmediatamente fue bautizada con el Espíritu; sintió una libertad y gozo que jamás había experimentado. Esto ocurrió un miércoles.

El siguiente viernes, su hermana llamó y le dijo: "¿Sabes una cosa? Visité a Papá el miércoles y se veía mucho mejor y más alegre de lo que en mucho tiempo lo hubiera visto". Como puede ver, el poder del perdón los había liberado a ambos.

2. La Sanidad Física Fue Provista En el Sacrificio Expiatorio
Una de las preguntas más cruciales que se formula es la siguiente: ¿Fue la sanidad provista en el sacrificio expiatorio de Cristo? Si lo fue, ¿por qué cuando se ora por los enfermos no todos son sanados? Isaías 53:4 dice literalmente: "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido".

a. El Propósito Ideal De Dios. No hay duda alguna de que la sanidad física ha sido colocada bajo la señal de la cruz. Es una parte integral del proceso de redención. El teólogo Leslie Weatherhead dice: "El propósito ideal de Dios para cada ser humano fue y es que disfrute de una salud física, espiritual y mental perfectas".

En otras palabras, si la sanidad no está en este pasaje, tampoco hay nada más; ni aun el mismo sacrificio de expiación por los pecados.

Andrew Murray (el famoso líder cristiano de África del Sur) señala que la sanidad es firmemente enseñada en este pasaje.

b. La Fe No Es El Único Factor. La fe es ciertamente un factor, pero no el único.

Muchas veces he visto algunos santos maravillosos que han caminado con Dios por muchos años pero no han recibido sanidad una sola vez. También he visto a algunos hombres viles quienes no han entrado a una iglesia en cincuenta años; solamente han venido al culto de sanidad divina para burlarse. No tenían fe alguna, pero repentina y milagrosamente la gracia y misericordia de Dios los tocaron.

¡Qué Salvador tan maravilloso! Como señala Weatherhead: "Lo que es hecho por el hombre, no es hecho por su fe, sino por Cristo a través de la fe. La fe es la estructura psicológica de la mente a través de la cual sólo Dios puede acercarse lo suficientemente al hombre para ejecutar Su obra".

c. La Oración de Fe. ¿Está la voluntad de Dios contra la sanidad? Jesús nunca oró: "Si es Tu voluntad, sana". Nosotros tampoco debemos orar de esa manera. La única clase de oración que satisface a Dios, es la oración positiva de fe. La única clase de oración que la Biblia muestra es la oración positiva de fe.

Santiago 5 no dice: "Haga la oración de quizás. Haga la oración de tal vez". Dice: "Haga la oración de fe". Ésta, es una que se respalda en la voluntad de Dios expresada en la Palabra (logos) de Dios. No es Su voluntad que las personas estén enfermas, sino sanas. Ahora, Él permite las enfermedades.

d. Los Caminos De Dios No Son Nuestros Caminos. Si la sanidad está en el plan del sacrificio expiatorio y Dios favorece la salud total de sus hijos, esperando que nosotros oremos positivamente por tal sanidad, ¿por qué no todos son sanados?

Puedo contestar esta pregunta con tres palabras fáciles: No lo sé. Pero sí sé una cosa, nosotros colocamos a Dios dentro de una caja con nuestros torpes silogismos (argumentos formales que consisten de una premisa mayor y otras menores, dirigiendo a una conclusión). Dios no responderá a esa clase de situación.

1) Dios Es Soberano. Si alguna cosa ha venido a ser aparente en la sanidad, es que vamos a tener que proclamar de nuevo la "bondad" de Dios. Descanso fácilmente en la soberanía de un Dios cuyos caminos no son mis caminos, Cuyos pensamientos no son mis pensamientos y Quien trabaja de modos misteriosos para ejecutar Sus maravillas.

Dios no se inclinará ante nuestros pobres silogismos.
Premisa Mayor: La sanidad es parte del sacrificio de expiación.

Premisa Menor: La fe es la clave hacia la sanidad.

Conclusión: Por lo tanto, los que reciben oración por su sanidad con fe positiva, sanarán.

2) Dios No Sigue Fórmulas. Creo que este misterio de los tratos de Dios con los hombres, es la gran razón del porqué los teólogos en general evitan, como si fuera una plaga, leer el Libro de los Hechos. La razón es porque quieren encajonar a Dios y Él, en cambio, les tiende una trampa.

Ellos comienzan con Hechos 2:38. Ese es el modo de hacerlo y exponen su fórmula. Primero, usted se arrepiente. Luego, se bautiza en el Nombre de Jesús; luego, recibe el Don del Espíritu.

Pero, luego, tenemos las Escrituras de Hechos 9:3-6, 17-18. Eso es algo problemático. Ahí vemos a Pablo convirtiéndose cuando va por el camino hacia Damasco. Luego, es sanado y bautizado con el Espíritu Santo. Después de esto, es bautizado en agua.

Y, luego, viene el pasaje de Hechos 10:44-48, que es en realidad uno que prueba la mente. Piense en esto, sin ninguna instrucción, sin un llamado a la salvación, sin Pedro aun concluir su sermón, se ve interrumpido por una intercesión divina de historia. Sin ningún instrumento humano excepto el mensaje apostólico, esas almas son soberanamente salvas y bautizadas con el Espíritu, hablando en otras lenguas. Únicamente después de recibir esas experiencias, es que son bautizados en agua.

Después, tenemos Hechos 19:3-6, donde primero, aparece un grupo que seguía a Juan y su bautismo de arrepentimiento. Pablo los instruye más detalladamente en las enseñanzas de Jesús y ellos se bautizan por segunda vez, en esta ocasión, en el Nombre de Jesús. Luego, Pablo les impone las manos y reciben el bautismo en el Espíritu Santo, hablando en otras lenguas y profetizando.

¿Acaso no es de preguntarse el porqué los teólogos no disfrutan del Libro de los Hechos? Ellos no pueden poner a trabajar sus fórmulas. ¿Cree usted que tal vez el Espíritu Santo tiene un sentido de humor, un toque suave? Creo que puede que lo tenga.

3) Dios No Nos Dice Todo. Una de las peores preguntas qué formular tocante a la sanidad, es la primera que la mayoría de los teólogos formulan: ¿Por qué Dios no sana a todo el mundo?

¿Por qué no todos son salvos? ¿Por qué son pocos escogidos de entre tantos que son llamados? Una pregunta es tan buena como la otra y, ambas, puede que no tengan respuestas.

El secreto del asesoramiento de Dios de Calvino, no es un intento de escapar de las preguntas difíciles. Es un hecho fundamental de teología bíblica. Hay muchas cosas que no sabemos o que no tenemos respuestas para las mismas.

3. Sanidad: Logos Contra Rhema
El logos enseña que la sanidad está en el sacrificio de expiación, pero el logos no siempre se convierte en rhema: la palabra de Dios para usted. Y aquéllos que enseñan que "al confesar una necesidad siempre se recibe lo reclamado", enseñan una teología de presunción, no de fe.

a. La Confesión No Siempre Resulta En Posesión. El salmista dice: "Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí" (Sal 19:13).

Por ejemplo, tenía un amigo joven que había recibido la experiencia del Espíritu hacía poco tiempo y creía sinceramente que al confesar su necesidad recibiría lo reclamado.

Había escuchado las noticias de un niñito que estaba muriendo de leucemia; fue inmediatamente hacia el hogar del niño y habló cierto número de palabras que más tarde lamentó. Él dijo: "Sin duda que el niño va a ser sanado. No hay de qué preocuparse, ni por qué estar ansiosos. Dios lo dijo en Su Palabra. Tiene que suceder exactamente como lo dice".

Por consiguiente, oró y todos se gozaron. Luego, se fue. Unos días más tarde, el niño murió.
Tales nuevas afectaron gravemente a mi amigo Tom espiritualmente. ¿No está escrito así en la Palabra? ¿No dice que la sanidad está presente para todos nosotros? Sí, lo que estaba presente era el logos, pero no el rhema para el niño. Era legal, pero no era experimentado. Hay una gran diferencia entre la provisión legal y la apropiación experimentada.

b. Espere Por La Rhema. No es un error orar en fe por las personas. Lo que está mal, es decirles que están sanas cuando usted no ha recibido en realidad una palabra (rhema) de parte de Dios.

No les digo a las personas que están sanas, cuando nada viene de Dios. No les digo que tiren sus espejuelos a la basura cuando la realidad es que sus licencias de conductores requieren que usen espejuelos. No les digo que dejen de usar insulina cuando son personas diabéticas.

E. CONCLUSIÓN
Una teología de sanidad debe estar relacionada con una Teología de Oración. La Biblia es muy positiva acerca de la sanidad. No hay una oración dudosa en la Biblia concerniente a la sanidad.

A medida que nos movemos hacia el segundo milenio desde el gran derramamiento del Espíritu de Dios, oremos para que nos otorgue poder al estilo del Nuevo Testamento, y una fe gloriosa para que podamos cumplir la Gran Comisión del Hijo.

Volvamos a dedicarnos a nosotros mismos a Su Comisión: "Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia" (Mt 10:8).


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