SECCIÓN D6
SANIDAD PARA EL ALMA
Por Ralph Mahoney

ÍNDICE PARA ESTA SECCIÓN
D6.1 - Espíritu, Alma Y Cuerpo
D6.2 - Enfermedades Del Alma
D6.3 - Sanidad Del Alma

Capítulo 1
Espíritu, Alma Y Cuerpo

Introducción

"Y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible …" (1 Ts 5:23). Dios desea sanarnos (que no tengamos enfermedades, ni aflicciones emocionales, ni físicas). Quiere que nuestro cuerpo, alma y espíritu, sean una unidad íntegra. El pecado viene para deteriorar y destruir esa integridad, no sólo en nosotros, sino también en los seres a quienes amamos. La iniquidad puede causar enfermedades y aflicciones en el espíritu, alma y cuerpo. Solamente Dios puede limpiar (purificar) estas tres partes diferentes de nuestras vidas (espíritu, alma y cuerpo) de la contaminación del pecado.

¡Qué esperanza y fortaleza puede Jesús traer con Sus Palabras a una alma apesadumbrada cuando le dice: "Tu fe te ha salvado, ve en paz" (Lc 7:50; 8:48)!

Así, Dios quiere sanar las partes afligidas y confundidas de nuestra existencia. El Espíritu Santo quiere que cada parte de nuestra vida sea salva, sea pura y esté saludable. Desea darnos vida y poder para que nuestros cuerpos, almas y espíritus, funcionen perfectamente. Esas son las bendiciones suplidas por la gran salvación para cada uno de nosotros.

A. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: HAY UNA GRAN DIFERENCIA.
Esto nos ayuda en la comprensión del tema de esta sección titulada: "Sanidad Para El Alma", si estudiamos primeramente las tres partes que componen al hombre.

El espíritu nos correlaciona con Dios o lo que es divino. El alma relaciona lo interior del hombre hacia sí mismo, y el cuerpo interrelaciona lo interno con lo externo o el mundo.

Para que las tres partes del hombre puedan estar completas, cada una tiene que estar en armonía con las otras, cada una tiene un papel que desempeñar en el bienestar de cada persona.

Algunos estudiantes de la Biblia creen que no hay diferencia alguna en el significado de las palabras "espíritu" y "alma". Ellos dicen que ambos términos se refieren a esa parte del hombre que no es física ni material.

1. Lo Que La Escritura Nos Muestra
Es cierto que algunos versículos bíblicos usan cualquiera de los términos de esa manera general. Sin embargo, en otros versículos, cada una de esas palabras es usada con un significado especial y preciso.

El escritor del Libro de Hebreos indica claramente que hay una diferencia entre los vocablos "espíritu" y "alma" en el hombre:

"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu…" (He 4:12).

Note bien que la palabra de Dios parte, divide... el... alma... del... espíritu, haciendo de ellas entidades separadas y distintas dentro de nosotros. Pablo señala la diferencia entre los dos términos en su primera epístola a la iglesia de Corinto:

"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente…En cambio el espiritual juzga todas las cosas…" (1 Co 2:14, 15).

Note la diferencia entre el hombre natural y espiritual.

2. Lo Que Nos Muestra El Idioma O Lenguaje
Examinemos los términos griegos en el Nuevo Testamento para espíritu, alma y cuerpo.

a. Pneuma. El término griego para "espíritu" es pneuma, que significa "aliento o soplo". La "pulmonía", neumonía, enfermedad de los pulmones, toma su nombre de este término griego.

b. Psuche. La palabra griega para "alma" es psuche. Por lo tanto, la psicología es la ciencia que estudia el alma (mente) del hombre.

c. Soma. Finalmente, el término griego para "cuerpo" es soma. Las enfermedades "psicosomáticas" (cuerpo y alma), son desórdenes del cuerpo causados por los problemas mentales y emocionales (relacionados con el alma).

Estos tres términos han sido cuidadosamente trazados a través de las Escrituras del Nuevo Testamento. Con relación a la hechura del hombre, son usados como sigue:

B. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: CÓMO FUNCIONAN
1. Espíritu (Pneuma):

El espíritu, es aquella parte del hombre que está consciente de Dios: la conciencia de Dios. Ésta, es "vivificada" por el Espíritu de Dios en el instante que se recibe la salvación. Es "resucitada a la vida" por el Espíritu de Dios cuando somos llenos con el Espíritu.

Las funciones del Espíritu incluyen las siguientes:

a. Revelación de Dios

b. Oración a Dios

c. Comunión con Dios

d. Adoración a Dios

e. Testificando al hombre

f. Memoria: para recordar (reflexionar, meditar)

g. Imaginación: para crear (soñar, tener visión)

h. Conciencia: para juzgar (discernir)

i. Curiosidad: inquirir (explorar)

j. Percepción: interpretar (percibir y entender)

k. Confraternidad con Dios (con la Iglesia)

l. Discernimiento de espíritus (los sentidos espirituales)

m. Guerra Espiritual

n. Semillero para el fruto del Espíritu

o. Área De Recepción para los Dones del Espíritu

2. Alma (psuche):
El "alma", es esa parte del hombre que está consciente de sí mismo, autoconciencia. Es el centro del ego (yo) o personalidad. Las funciones del alma pueden ser bosquejadas de la siguiente manera:

a. Razón: pensar (meditar, concebir)

b. Emoción: sentir (pasión, afecto)

c. Voluntad: determinación para desear o querer (decidir)

3. Cuerpo (soma):
El cuerpo es esa parte del hombre que está consciente de las reacciones con el mundo exterior: mundo, conciencia.

Las funciones del cuerpo pueden ser bosquejadas como siguen:

a. Recepción. La información es recibida del mundo por vía de los sentidos (ojos, oídos, el tacto, etc.)

b. Reacción. El cuerpo reacciona a través del sistema motor (muscular) por medio de las palabras y acciones.

c. Expresión. El cuerpo puede expresar al mundo los pensamientos, sensaciones y decisiones del alma.

C. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: CÓMO SE RELACIONAN
Podríamos poner estos pensamientos juntos, de la siguiente manera:

1. Alma Y Cuerpo
Nuestro cuerpo recibe información (a través de la vista o los ojos, de los oídos al escuchar, del olfato por medio de la nariz) por vía de los sentidos físicos.

Esta información es recibida por el alma. ("percibir" significa interpretar, juzgar y entender lo que hemos recibido. A fin de hacer esto, es vital que dependamos de nuestra razón y nuestra memoria).

El cómo pensemos y sintamos acerca de una situación, determinará qué acción tomaremos. En otras palabras, nuestra voluntad ahora entra en escena.

Entonces, haremos o diremos algo (una respuesta corpórea, del cuerpo). Así que, nuestra alma trabaja con el cuerpo y viceversa.

2. Espíritu Y Alma
Estas relaciones (interacciones) entre estas tres partes del hombre son entendidas de la siguiente manera:

El Espíritu del hombre no está completamente en operación debido al pecado. Antes de nacer del Espíritu Santo (nacer de nuevo), el espíritu del hombre está incapacitado; en otras palabras, no funciona apropiadamente, ni en armonía con el Espíritu de Dios.

Cuando el hombre se arrepiente y recibe a Cristo como Su Salvador, su espíritu comienza a responder y a interaccionar con el Espíritu de Dios.

Cuando es bautizado con el Espíritu Santo, recibe el poder espiritual (o poder del Espíritu) que necesita ahora para vivir su nueva vida en Cristo.

3. Espíritu Santo Y Alma
Lo natural (criatura racional): "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Co 2:14).

El propósito de Dios es que todas las funciones del alma del hombre estén bajo el Señorío o dirección del Espíritu Santo. El fruto, los dones y gracias otorgadas por el Espíritu Santo, capacitan a la criatura recién nacida en Cristo para que vaya creciendo en Él a medida que va obedeciendo la Palabra de Dios.

Si contristamos al Espíritu Santo con nuestras acciones naturales o racionales pecaminosas, retendremos Su fluir a través de nuestras vidas. Entonces, volveremos a caer en nuestra antigua o pasada manera de vivir (la manera sensual y natural del hombre viejo).

La Biblia denomina esto "carnalidad", o vivir en la "carne" (lea Romanos 8:5; Ga 5:16-26).

D. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: LO QUE DIOS HA HECHO
Aparte de la obra del Espíritu Santo, seguiremos los deseos o concupiscencias de la carne. Ésta es la marca del hombre "natural" o de la criatura "racional".

Nuestro deseo, sin embargo, es ser como Jesús. En Su humanidad, Él fue el hombre perfecto. Él fue "espiritual".

Debido a que Él fue como nosotros, totalmente hombre en espíritu, alma y cuerpo, Él puede identificarse con nosotros en nuestras necesidades y sufrimientos humanos.

1. Nuestra Interacción Con Dios
Él completó "nuestra gran salvación" sobre la cruz.

Cuando Él clamó: "Consumado es", la hora de redención fue acabada. La salvación fue asegurada para el espíritu, alma y cuerpo del hombre:

a. Justificados: nuestros espíritus fueron "justificados": hechos justos delante de Dios

b. Santificados: nuestras almas son "santificadas": hechas santas delante de Dios.

c. Glorificados: nuestros cuerpos serán "glorificados": hechos eternos por el Espíritu de Dios.

Sí, nuestra salvación en Cristo abarca nuestra vida y experiencias totales: pasadas, presentes y futuras.

2. Nuestra Interacción Con El Pecado
a. Fuimos Salvos
de la "culpa" del pecado

b. Estamos Siendo Salvos del "poder" del pecado

c. Seremos Salvos de la "presencia" del pecado

E. CONCLUSIÓN
El siguiente pasaje de Pablo, toma un interés adicional para nosotros:

"Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual" (1 Co 15:44).

Pablo nos está diciendo que los cuerpos en los que ahora vivimos aquí sobre la tierra, son "cuerpos con almas" renacidas.

Los cuerpos que tendremos en el Cielo, serán "cuerpos con espíritus redimidos".

Jesús fue levantado de los muertos por el poder del Espíritu Santo. Su cuerpo, después de la resurrección, probablemente era un cuerpo (pneuma) espiritual. Él dijo: "Mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos" (Ap 1:18). Con esta declaración quiso decir que no volvería a morir jamás. Tenía un (pneuma) cuerpo espiritual: uno que viviría por la eternidad.

En nuestra resurrección, nosotros también tendremos un (pneuma) cuerpo espiritual, y nuestro ser total - espíritu, alma y cuerpo - serán perfectos en Cristo Jesús.
Lo expuesto anteriormente, deberá explicar todo lo que necesitamos saber acerca del espíritu, alma y cuerpo. Ahora pasemos al tema: "Enfermedades Del Alma".


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