Capítulo 5
El Predicador

Mencioné con anterioridad que la predicación efectiva es ampliamente el producto de dos factores, uno Divino y el otro humano. Ambos son necesarios porque "sin el hombre, Dios no quiere, y sin Dios, el hombre no puede". Es el aspecto humano del que nos estamos ocupando principalmente en estos estudios.

A. GUÍAS SOBRE LA PERSONALIDAD
Un anciano predicador fue interrogado una vez por un grupo de jóvenes ministros: "¿Cuál es el factor más importante con respecto al aspecto humano de la predicación?" - Su respuesta inmediata fue - " ¡La personalidad!" - "Pero díganos" - Insistieron - "¿qué es la personalidad?" - "Ah" - dijo él - "¡si sólo supiera!".

La predicación envuelve comunicar la verdad Divina a través de la personalidad humana. Así que, el desarrollo y el uso apropiado de la personalidad son importantes.

Alguien ha analizado el hablar en público de manera efectiva (me refiero a un hablar en público distinto de predicar) de esta manera:

Un discurso efectivo está compuesto de:

• 50% de tema;
• 20% de la psicología de enfoque y conclusión;
• 20% de comunicación efectiva;
• 10% de personalidad.

Sin embargo, ¡ese 10% "leuda" todo el discurso! Puede constituir la diferencia entre una charla aburrida y un discurso fascinante. Por lo tanto, yo he sentido que sería deseable dedicar algún espacio al asunto de la personalidad del predicador.

Las siguientes son algunas de las pautas fundamentales:

1. Sea Usted Mismo
Manténgase tranquilo, natural y relajado. Una de las ayudas más importantes para hablar de manera efectiva es estar relajado.

La tensión crea nerviosismo. Bajo tensión, la memoria no funciona bien. El discurso no funciona con naturalidad. Su nerviosismo se comunicará a la audiencia y ellos también se sentirán tensos.

La mejor manera de relajarse es encomendar su mensaje a Dios. Hágalo lo mejor que pueda y deje los resultados en Sus manos.

2. No Intente Imitar A Otros
Dios le escogió porque desea usarle. Usted posee algunas características especiales y peculiares de su personalidad, y Dios tiene un propósito para ellas.

Es una gran equivocación tratar de imitar a cualquier otro predicador. No importa lo efectiva que pueda ser una persona, imitarla le quitará lustre a su ministerio. Hacer eso sería idéntico al incidente en el cual David trató de usar la armadura de Saúl. No le servía, y hubiera sido un estorbo antes que una ayuda.

Si se está esforzando en imitar a alguien, sus oyentes pronto se darán cuenta de ello. Entenderán que su predicación no es totalmente genuina y sincera. Comunica una idea de superficialidad. Nunca estará completamente tranquilo, ni cómodo cuando no expresa su propia personalidad. Su ministerio será frío y artificial. Decida ser usted mismo, pero ¡sea lo mejor que pueda!

3. Sea Veraz Consigo Mismo
La integridad y la honestidad son esenciales para un predicador. Usted es un canal para Dios; una boca a través de la cual Él puede hablar a la humanidad. Por lo tanto, Él desea un vaso que sea honesto, libre de hipocresía y engaño.

C. EQUIPO VITAL
Me gustaría hablarles ahora acerca de tres cosas que son vitales para una predicación efectiva: VISIÓN, VOCABULARIO Y VOZ.

1. Visión
Todo predicador necesita una visión. Quiero dar a entender con esto, un concepto de lo que su ministerio puede lograr en Dios.

Nuestra visión en ese concepto del logro primario hacia el que nos movemos a través de la vida. Usted puede decir que es un sueño de lo que puede ser finalmente para Dios y la función que puede realizar para Su gloria.

Todo predicador necesita una visión de esa índole, que le motive. Necesita una meta definida y esencial hacia la cual moverse. Debe ser algo por lo que se esfuerce en alcanzar y que merece la pena sacrificarse. Una meta que producirá lo mejor de su persona.

La mayoría de los predicadores afrontan suficiente desaliento de una u otra manera. Necesitan algo que lo contrapese y, eventualmente, demuestre que todo vale la pena. A menos que usted tenga conciencia interna del propósito primordial de Dios para su vida, puede ser derrotado por el desaliento y el fracaso en realizar su meta divinamente trazada.

2. Vocabulario
El vocabulario de un predicador está compuesto de un número de palabras que él conoce y con las que está familiarizado. Obviamente, las palabras son instrumentos que el predicador emplea en el cumplimiento de su llamado. Cuantas más palabras conozca y entienda, mas fluidez tendrá y más expresivo será.

Las palabras son para el predicador lo que el pincel y la pintura son para el artista. Un predicador puede pintar cuadros vívidos con palabras. Cuando describe una escena, su audiencia puede casi ver lo que describe. Las palabras son muy importantes para un comunicador efectivo. Un predicador sin palabras es un mercader sin herramientas.

Como predicador, usted tiene que estar interesado en las palabras.

Procure leer intensamente, ya que, la lectura de buena literatura enriquecerá su vocabulario. Siempre que encuentre una palabra con la que no está familiarizado, investíguela. Descubra lo que significa. Añádala a su colección. Empiece a usarla en su contexto y aplicación correcta.

Construya su vocabulario, será más fluido cuando lo haga. La gente lo escuchará con mucho más interés si comunica sus ideas adecuadamente.

3. Voz
Es cierto que la voz es el mayor don natural de un predicador. Deberá dedicarse a tener buen cuidado de ella. Procure estar siempre consciente de su voz y trate de mejorarla cuando la use.

D. PRINCIPIOS PARA LA DISERTACIÓN EN PÚBLICO
Los siguientes son unos cuantos principios acerca de lo que un orador público debe tener en mente.

1. Respiración
La respiración correcta es extremadamente importante para un orador.

• Practique la respiración por la nariz.
• Respire profundamente hasta llenar los pulmones.
• Practique llenar su pecho y pulmones con aire.
• Sostenga la respiración y después expire lentamente. Controle la expiración.
• Deje que el aire salga de sus pulmones a través de la laringe (la caja fónica) y que golpee su paladar. Su resonancia. Cuando usted expulse la voz de su paladar, ganará resonancia adicional. Aprender A hacer esto correctamente fortalecerá sus cuerdas vocales.

2. Articulación
La articulación es el arte de exponer un discurso con claridad. Una persona con articulación habla muy claramente. Sus palabras son fáciles de entender, pues las pronuncia bien. Cada predicador deberá tratar de dominar esta destreza. La audiencia debe disfrutar de su habilidad expositiva. Aun en sus conversaciones cotidianas, practique hablar con claridad.

3. Inflexión O Modulación De La Voz
La inflexión en el discurso tiene que ver con la entonación o modulación de la voz.

La voz humana tiene una esfera muy amplia de tonos. Si habla con el mismo volumen y tono todo el tiempo, su voz sonará muy aburrida. Tiene que desarrollar la capacidad de modular su voz.

De la manera que un cantante sube y baja en la escala, dando una buena variedad de tonos, de igual manera puede hacerlo el orador público. Si su voz tiende a ser normalmente alta, practique a hablar en escalas mas bajas. Desarrolle una variedad de volumen en su voz.

4. Velocidad De La Exposición
Algunas personas tienden a hablar al mismo nivel todo el tiempo. Esto también puede llegar a ser algo aburrido. Deberá intentar variar la velocidad con la que habla. La mayor parte de su mensaje debe ser expuesto a una velocidad moderada, la cual, será fácil de escuchar. Deberá acelerar o disminuir de vez en cuando la velocidad para dar variedad y énfasis a su presentación.

5. Volumen
Este es otro factor de importancia. Variar el volumen de su voz puede dar un énfasis adicional a lo que usted desea señalar.

La mayor parte de su mensaje debe ser dado en un volumen de conversación, asegurándose de que es lo suficientemente alto para que todos lo escuchen, pero no tan alto que vaya a causar molestia a su audiencia.

Algunos predicadores parecen sentir que es necesario predicar tan alto, que casi ensordecen a sus oyentes. Intente evitar eso.

Si todo su mensaje es dado con volumen alto, es difícil dar un énfasis especial en aquellas secciones que son mas importantes.

Intente empezar su mensaje con un volumen de conversación. Eleve el volumen cuando tenga un punto especial que enfatizar fuertemente.

Si baja el volumen ocasionalmente, también servirá para dar un énfasis especial. Su congregación prestará atención especial cuando baje el volumen. Se esforzarán en captar cada palabra.

6. Pausas
No tema hacer pausas. Esto puede dar énfasis adicional a algunos puntos que usted señale.

Algunos predicadores temen a las porciones del sermón que tienen silencio. Su predicación discurre como un río, sin ninguna pausa. Esto puede ser difícil de absorber por la gente.

No intente correr a través de su mensaje, manteniendo un ritmo de celeridad y deteniéndose apenas para tomar aliento. Su congregación necesita tiempo para pensar y considerar lo que usted ha dicho. Esto ayuda realmente a absorber la verdad de su mensaje. Usted necesita informar la mente al igual que estimular las emociones. La mente puede absorber cosas solamente en un estado tranquilo. Si usted predica demasiado rápido, sin hacer las pausas adecuadas, dejará a sus oyentes detrás.

7. Repetición
Un cierto nivel de repetición puede ser bueno. Ayuda a enfatizar su punto de vista y lo fija en la mente de sus oyentes. Esta es la clase de énfasis que se da a propósito. Usted sabe que lo está haciendo y tiene una buena razón para hacerlo así.

Intente presentar el mismo punto desde una variedad de formas. Usted desea que la verdad que está compartiendo se convierta en parte del pensamiento y la acción de la gente. Para cumplir eso, la mente necesita una exposición adecuada de la verdad y tiene que ser convencida.

E. CONSEJOS SIMPLES PARA PREDICADORES
1. ¡Sea Usted Mismo!

No trate de proyectar alguna imagen que no es sincera. Sea usted mismo, es la única manera de estar completamente relajado. Si intenta imitar a algún otro predicador, esto se comunicará a la audiencia. Sentirá la artificialidad de su predicación. Sea lo mejor que puede ser, pero siempre natural y usted mismo.

2. ¡Olvídese De Sí Mismo!
La preocupación por uno mismo puede ser un obstáculo real cuando se habla en público. Puede producir dudas e inseguridad.

El interés crónico por uno mismo puede hacer aun que una persona no pueda hablar. Puede restringir severamente la fluidez de su discurso. Sus acciones y comportamiento se verán también restringidas. Usted deberá prepararse tan a fondo como sea posible en cada camino necesario.

• Haga que el estudio del tema sea adecuado.
• Haga que sus notas sean amplias y claras.
• Ore y llénese del Espíritu.
• Llénese de la palabra de verdad que intenta compartir.

Preste atención a cada área de preparación que usted conoce, pero cuando se ponga en pie para hablar, olvídese de su persona. Esté completamente absorto en lo que tiene que compartir. Ocúpese de su audiencia más que de usted.

Usted es un canal para que la Palabra de Dios fluya a través. Solamente procure rendirse a Él completamente, consciente sólo de Él y la gente a la que está hablando en Su lugar.

3. No Desarrolle Una "Voz Religiosa" Cuando Esté Predicando
Algunos predicadores lo hacen y resulta muy desconcertante. Su voz desde el púlpito es muy diferente a su voz normal.

Esto da un sentido de la falta de sinceridad. Es casi como si tal persona estuviera "interpretando una obra de teatro". También le aparta de su congregación. Tiende a verle como una casta o especie distinta.

Casi parece como si usted perteneciera a un mundo distinto al de ellos, esto hace que les sea muy difícil identificarse con usted.

Practique la predicación con una voz normal. La voz, acento y tono que usa cada día en las comunicaciones normales de la vida. Esto hará un sentido de la realidad y sinceridad.

4. No Hable Con Demasiada Suavidad
Asegúrese de que todo su auditorio pueda oírle con claridad. No haga que tengan que esforzarse para escuchar cada palabra. Si es necesario, pregunte a la gente: "¿Pueden oírme todos con claridad?" No tiene sentido continuar con su mensaje si una parte de su audiencia no puede escuchar lo suficientemente bien para seguirle. Eso sería perder su tiempo al igual que la de ellos.

5. No Grite
Intente hablar con un tono y un volumen normales en una conversación, que se puedan aumentar según el tamaño de la multitud y verificar si tiene que usar o no un sistema de amplificación.

6. Recuerde Variar La Velocidad Y El Tono De Su Exposición Para Evitar La Monotonía

7. Consiga Que La Audiencia Le Acepte
Gane su confianza. Si no lo aceptan, ¡probablemente tampoco aceptarán su mensaje!

8. Vista De Una Manera Apropiada
Su apariencia nunca deberá ser un impedimento en su capacidad para comunicarse con su audiencia. Idealmente, usted debería vestir de manera modesta, de una forma que no ofenda a nadie.

¿Qué sentido tiene competir con su audiencia a causa de su forma de vestir? Su objetivo es ganar e influir a sus oyentes, no competir con ellos.

Su vestuario no deberá atraer una atención indebida sobre su persona. Si es posible, deberá vestir pulcra, propia y modestamente. Ciertamente su ropa no deberá ser ofensiva para la cultura de sus oyentes.

9. Aprenda A Estar De Pie De Manera Apropiada
En la mayoría de las ocasiones, es mas apropiado estar de pie cuando se dirige a una audiencia. Deberá estar de pie sobre ambos pies, asumiendo una posición sólida.

Esté de pie recto, de cara a su audiencia. Evite apoyarse sobre algo. Si hay un púlpito o atril, utilícelo para colocar su Biblia y sus notas encima, pero no para apoyarse sobre él. El estar de pie recto ayudará a su respiración. También creará un sentimiento de tranquilidad y confianza segura a medida que mira de frente a su audiencia.

10. Aprenda A Moverse Con Naturalidad
Su cuerpo manifiesta un mensaje al igual que su voz; así que, es importante que vigile su manera de conducirse mientras habla.

La clave para el movimiento mas apropiado es dejar que sea natural. Evite las gesticulaciones físicas innecesarias. Si está describiendo verbalmente algo, es natural expresar la idea con sus manos también.

Deje que tales descripciones vengan de una manera natural y espontánea. Usted puede enfatizar un punto muy fuertemente con las manos. Todos los movimiento de la mano deben ser apropiados a lo que está enfatizando.

11. Establezca Y Mantenga Contacto Ocular Con Su Audiencia
¡Sus ojos manifiestan un mensaje también! No mire al espacio o sobre las cabezas de los oyentes. Mire directamente a la gente a la que se dirige.

Deje que su mirada se extienda alrededor de la congregación de manera que todos sientan que les está hablando a ELLOS. De esta manera, establecerá un buen contacto y relación con la gente.

12. Recuerde Que Las Expresiones Faciales Son Importantes También
El aspecto de su rostro da un mensaje de manera muy elocuente. Procure evitar cualquier expresión facial extrema, a menos que esté enfatizando algún punto particular. Sobre todo, haga que su expresión facial sea natural y apropiada para su tema y asunto. Muéstrese alegre y confiado, a menos que su tema sea triste o serio. Estas sugerencias están hechas con respecto al arte natural de hablar en público. Obviamente, el factor de mayor importancia al predicar, es la presencia y la unción de Dios sobre su vida. No obstante, Él puede bendecir y ungir a una persona que está bien preparada y, por supuesto, que tenga algún entendimiento en los principios de la comunicación.

Nunca desprecie tales habilidades, pero tampoco dependa demasiado de ellas.
Por último, solamente Dios puede realizar lo que usted está buscando alcanzar a través de su predicación. Coloque su confianza plenamente en Él. Comprenda que el único resultado que realmente vale la pena al predicar la Palabra, es aquél que Dios logra al salvar las almas.


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