SECCIÓN D1
EL BAUTISMO Y LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO
Por Gerald Rowlands, Australia

ÍNDICE PARA ESTA SECCIÓN
D1.1 - El Espíritu Santo
D1.2 - El Espíritu Santo Y El Creyente
D1.3 - Los Dones Del Espíritu Santo

Capítulo 1
El Espíritu Santo

A. ¿QUIÉN ES EL ESPÍRITU SANTO?
El Espíritu Santo es probablemente el miembro menos conocido de la Santa Trinidad. Es lamentable decir que hay una falta de conocimiento acerca de Él, aun dentro de la misma Iglesia. Hay varias razones firmes del porqué esto no debería ser así:

1. El Espíritu Santo Es Dios
Como el tercer miembro de la Trinidad, Él es igual que Dios el Padre y Dios el Hijo. Es apropiado, por consiguiente, que se le atribuya la misma reverencia, respeto y honor a Él que a las demás deidades. Nunca debemos tratarlo como una deidad inferior. Debemos conocer tanto como nos sea posible de Él como conocemos acerca de los otros dos miembros de la Divina Trinidad.

El Espíritu Santo no sólo es una PERSONA, Él es un SER DIVINO. Él es DIOS.

a. La Biblia Le Llama Dios. "¿Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo?… No has mentido a los hombres, sino a Dios" (Hch 5:3, 4).

b. Él Posee Las Características Que Solamente Dios Tiene.
1) Tiene una naturaleza eterna (He 9:14).

2) El es OMNIPRESENTE (Sal 139:7-10). Es capaz de estar en todas partes al mismo tiempo.

3) El es OMNISCIENTE (1 Co 2:10, 11). Él conoce TODAS las cosas.

4) Es OMNIPOTENTE (Lc 1:35). Tiene poder para hacer cualquier cosa.

c. Está Asociado Con El Padre Y El Hijo Sobre Bases Iguales. "Bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mt 28:19).

d. La Biblia Tiene Mucho Que Decir Acerca Del Espíritu Santo. Con la excepción de la 2da. y 3ra. epístolas de Juan, cada libro en el Nuevo Testamento contiene referencias de la persona y obra del Espíritu Santo.

e. Él Está Esencialmente Activo En El Plan De Redención De Dios. Él convence al mundo de pecado, justicia y juicio (Jn 16:8).

Los hijos verdaderos de Dios son "nacidos del Espíritu" (Jn 3:5, 6).

2. El Espíritu Santo Es Una Persona
Muchos cristianos parecen sentir que el Espíritu Santo es meramente un poder o influencia impersonal. Ellos tratan al Espíritu Santo como si él fuera electricidad o alguna otra forma de poder que pudieran encender o apagar a su discreción.

Este concepto está muy lejos de la verdad. El Espíritu Santo es una Persona.

Es una Persona que tiene gran autoridad y poder, pero es mucho más que el poder que posee. Es eminentemente digno del respeto y honor que nos reservamos para el Dios Todopoderoso.

a. El Pronombre Personal Es Usado Para Él. "Para que esté [Él] con vosotros para siempre" (Jn 14:16). "Porque [Él] mora con vosotros, y estará en vosotros" (Jn 14:17). "ÉL dará testimonio de mí" (Jn 15:26).

"Pero cuando venga el Espíritu de verdad, El os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará" (Jn 16:13, 14).

b. El Posee Las Características Básicas De Personalidad.
1) Intelecto: La habilidad para pensar y razonar.

2) Sensibilidad: La habilidad para sentir las cosas.

3) Voluntad: La capacidad de escoger y decidir.

c. Expresiones De Su Personalidad. Un mero poder o influencia no sería capaz de sentir aquellas cosas que se dicen que el Espíritu Santo siente.

Por ejemplo, somos exhortados a no "contristar" al Espíritu Santo (Ef 4:30). Ananías y Safira "mintieron contra el Espíritu Santo" (Hch 5:3, 4).

Sabemos que un poder no puede ser contristado. Usted no puede contristar a la electricidad. Tampoco puede mentirle, ni tentarla. Un poder impersonal es incapaz de tales sentimientos.

Pero una persona puede ser contristada, ofendida, molestada, tentada o se le puede mentir.

Note algunas expresiones de personalidad atribuidas al Espíritu Santo:

1) Puede sentir (Ef 4:30).

2) Puede consolar (Hch 9:31).

3) Puede pensar (Ro 8:6).

4) Puede hablar (Hch 13:2).

5) Puede orar (Ro 8:26).

6) Puede enseñar (Jn 14:26).

7) Puede expresar Su Voluntad (1 Co 12:11).

8) Puede prohibir (Hch 16:6).

9) Puede obrar milagros (Hch 19:6).

d. El No Es Impersonal. Todas estas cosas son expresiones de personalidad, las cuales, un poder impersonal no tiene.

Una de las razones por la cual muchos se refieren a Él simplemente como un mero poder o fuerza, es debido a ciertos nombres que se le atribuyen en las Escrituras para describir Su ministerio. A veces es llamado Viento, Lluvia, Aceite, Fuego, Vestidura, etc.; todos son símbolos de varios ministerios que Él ejecuta; sin embargo, es mucho más grande que cualquiera de esos ministerios.

3. Esta Es La Época Del Espíritu Santo
Él es el "otro" Consolador quien ha tomado el lugar de Jesús (Jn 14:16). El presente período de historia es el "Tiempo de la Lluvia Tardía" (Zac 10:1) o el tiempo de la actividad más grande del Espíritu que la Iglesia jamás haya conocido. Por consiguiente, necesitamos saber tanto como nos sea posible acerca del Espíritu Santo.

B. EL DERRAMAMIENTO DEL ESPÍRITU ES PREDICHO

En el Antiguo Testamento encontramos al Espíritu Santo sobre y dentro de ciertas personas a la vez. Tales personas parecen ser excepciones más bien que la regla.

Sin embargo, Dios predijo, a través de Sus profetas, que un nuevo día vendría.

1. Su Espíritu Estaría Dentro Y Sobre TODO Su Pueblo
"Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días" (Jl 2:28, 29).

"Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra…" (Ez 36:27).

"Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos" (Is 44:3).

2. El Mesías Prometido De Dios Sería Lleno Y Revestido Del Poder Del Espíritu
"He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones" (Is 42:1).

"El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel" (Is 61:1). (Esto se cumplió en Lucas 4:18.)

3. Varios Términos Para La "Plenitud Del Espíritu"
El experimentar la plenitud del Espíritu Santo es descrito de varias maneras en las Escrituras. Examinaremos brevemente varios de estos términos.

a. Recibiendo El Espíritu Santo. Un regalo es definido como "una ofrenda y una aceptación (acto de recibir) sin consideración". Un regalo no es tal hasta que alguien recibe aquello que es ofrecido gratuitamente.

Esta es la frase comúnmente más usada en el Nuevo Testamento para describir la experiencia de la cual estamos hablando.

"Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él" (Jn 7:39).

"Recibid el Espíritu Santo" (Jn 20:22).

"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo" (Hch 1:8).

"Y recibiréis el don del Espíritu Santo" (Hch 2:38).

"Los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo" (Hch 8:15).

"¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?" (Hch 10:47).

"Les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?" (Hch 19:2).

b. Siendo Ungidos Con El Espíritu. La "unción" es un término con el cual estamos muy familiarizados debido a su uso en el Antiguo Testamento (Ex 28:41; 29:29; Sal 2:2; 92:10). Había tres principios de unción: La unción del Leproso; la unción Sacerdotal; la unción del Rey. (Lea la Sección A2.9 para una explicación más detallada.)

El aceite de la unción era derramado sobre el recipiente (1 S 10:1). De la misma manera es "derramado el Espíritu sobre" el creyente.
Esta frase particular es usada para describir el Espíritu que vino sobre Jesucristo. La palabra Cristo significa el Ungido.

"Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él" (Hch 10:38).

c. Siendo Lleno Con El Espíritu. Esta frase describe el efecto que tiene el Espíritu dentro de los creyentes: Ellos son "llenos" con el Espíritu. Esta es empleada el Día de Pentecostés. "Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen" (Hch 2:4).

El proceso de ser lleno con el Espíritu comienza con un revestimiento inicial. Luego, hay experiencias subsiguientes de ser llenos. Así que, el proceso es uno continuo.

Pablo habla de lo mismo en Efesios 5:18 empleando el tiempo de continuidad: "...antes bien sed llenos [continuamente] del Espíritu". A fin de mantener la plenitud del Espíritu, necesitamos tomar diariamente de la fuente de suministro.

d. Siendo Bautizados En El Espíritu. Esta es una frase algo controversial que tiene un respaldo bíblico firme. Esta aparece cuatro veces en los evangelios y dos veces en el Libro de los Hechos (Mt 3:11, Mr 1:8, Lc 3:16, Jn 1:33, Hch 1:5, 11:16).

Bautizar significa "sumergir completamente", o sumergir dentro de. Ésta tiene un significado aun más profundo, que es "sumergir dentro de un elemento que tiene el poder para cambiar aquello que envuelve o cubre".

Un buen ejemplo de esto es cuando se toma una indumentaria y se pinta; tal vestidura o ropa se sumerge dentro de un elemento que transforma radicalmente la vestidura. El ser bautizado en el Espíritu, es ser sumergido, metido, sepultado, rodeado completamente por, envuelto totalmente por el Espíritu Santo.

e. La Exoneración O Liberación Del Espíritu. Este es un término que en realidad no es empleado en el Nuevo Testamento, pero que está definitivamente implicado en él. Describe la liberación del espíritu humano, acto que toma lugar cuando éste es revivido por el Espíritu Santo: "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad [liberación]" (2 Co 3:17).

Es exonerar y liberar la personalidad de uno, de la opresión a la libertad, de la sequedad hacia ríos de aguas vivas, de la esterilidad hacia la fertilidad. Ciertamente, describe la liberación de ríos de aguas vivas del interior del espíritu del creyente. "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva" (Jn 7:38).

Esto probablemente describe con más exactitud lo que sucede hoy entre tantos miles de creyentes. Por consiguiente, este concepto está encontrando continua aceptación dentro de la Iglesia.

C. EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO
1. La Evidencia Inicial Del Bautismo En El Espíritu

Ahora consideremos: "¿Cuál será la evidencia inicial (primera señal) de que uno haya recibido la plenitud del Espíritu?" Tengamos tres cosas en mente:

a. La Señal Inicial. Estamos preocupados en este punto con la señal INICIAL. Estamos de acuerdo en que existen muchas más señales y evidencias de la plenitud del Espíritu. No obstante, lo que estamos buscando determinar para este momento, es esa evidencia que con más probabilidad es la primera señal en la que uno ha experimentado esa nueva dimensión del poder del Espíritu.

b. Señal Escritural. Estamos buscando la señal ESCRITURAL. Por consiguiente, no estamos interesados en la experiencia personal o tradición humana. Por el contrario, buscamos lo que la Biblia revela como el común denominador básico de aquéllos que experimentaron ese bautismo en el Espíritu en los días bíblicos.

c. Experiencia Bíblica. Es la EXPERIENCIA BÍBLICA del bautismo en el Espíritu, más bien que la idea del hombre respecto a lo que es el bautismo, en lo que estamos interesados.

Hay muchas experiencias espirituales que los hombres han llamado ligeramente el "bautismo en el Espíritu". Estas incluyen: La Segunda Bendición, la Total Santificación, la Experiencia de la Santidad, etc.

Éstas, puede que sean experiencias válidas y bíblicas, las cuales, ni desechamos, ni les restamos importancia. No obstante, es esa obra del Espíritu que la Biblia define como el Bautismo en el Espíritu, con la cual, estamos preocupados en este estudio presente.

2. Relatos Bíblicos Del Bautismo En El Espíritu
El recurso principal de evidencia es el libro de los Hechos de los Apóstoles, los cuales, registran cinco ejemplos de personas recibiendo la plenitud del Espíritu.

a. El Día De Pentecostés (Hch 2:1-4). Ese es el relato más completo que tenemos en la Escritura. Exactamente cincuenta días después de la resurrección de Cristo, las promesas hechas concernientes a la venida del Espíritu se cumplieron. El Espíritu Santo vino sobre una compañía de discípulos que esperaban en Jerusalén. Este fue el comienzo de una obra enteramente nueva del Espíritu como fue predicha por los profetas. Hubo varias evidencias de que el Espíritu había descendido sobre ellos:

1) Un Viento Recio Del Cielo. Vino un viento recio o fuerte del cielo, un viento repentino y poderoso. En ambos idiomas, hebreo y griego, el término espíritu también significa "viento". Así que, fue significativo que soplara un viento fuerte y poderoso como heraldo de la llegada del Espíritu. El viento representa vida, poder, movimiento, fuerza; todo esto, es típico del Espíritu Santo.

2) Llamas De Fuego. El fuego simbólico fue también extremadamente significativo. Juan el Bautista había predicho que Jesús bautizaría con "El Espíritu Santo y Fuego". El fuego simboliza purificación, expiación, limpieza, incineración de la paja y escoria.

Estos factores ocurrieron ANTES de que los discípulos fueran llenos con el Espíritu. Por lo tanto, no podemos decir con certeza que eran evidencias del revestimiento del Espíritu.

3) Hablando En Otras Lenguas, como el Espíritu daba que hablaran.
La evidencia que vino inmediatamente después que los discípulos fueron revestidos con el Espíritu, fue ésta: "…y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen" (Hch 2:4).

Había 120 discípulos en el Aposento Alto en ese tiempo. Se nos ha dicho claramente que TODOS fueron llenos con el Espíritu Santo y que TODOS comenzaron a hablar en lenguas.

La evidencia clara de que cada discípulo fue lleno con el Espíritu en esa ocasión, fue cuando demostraron la habilidad sobrenatural para hablar en lenguas que ellos nunca habían estudiado o aprendido antes.

De las tres manifestaciones que ocurrieron ese día, únicamente una fue vista más tarde como una evidencia consistente del hecho de haber sido lleno del Espíritu Santo: El hablar en otras lenguas.

b. La Casa De Cornelio (Hch 10:44-48). Pedro recibió el mandato sobrenatural para que fuera a visitar la casa de Cornelio el gentil, un Centurión Romano.

Pedro dijo que fue únicamente porque "el Espíritu me dijo que fuera..." (Hch 11:12). Él todavía estaba persuadido de que las bendiciones de Dios eran para los judíos solamente.

Sin embargo, se encontró confrontado a sí mismo con una audiencia gentil ansiosa de escuchar "...todo lo que Dios te ha mandado" (Hch 10:33).

Pedro comenzó a hablarles acerca del Señor Jesucristo (Hch 10:34-43). Mientras él estaba aún hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban la Palabra.
Los compañeros judíos que acompañaban a Pedro, al principio se asombraron de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo (Hch 10:45). No obstante, todos se convencieron porque "...los oían que hablaban en lenguas y que magnificaban a Dios" (v 46).

Esta señal también impulsó a Pedro a decir: "…¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? [o de la misma manera en que nosotros lo recibimos]" (Hch 10:47).

Cuando Pedro regresó a Jerusalén, fue llamado para que expusiera un reporte (informe) de lo que había sucedido en Cesarea. Los líderes estaban molestos con Pedro (Hch 11:2).

Por consiguiente, tuvo que defender sus acciones por medio de explicar que "…cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio" (Hch 11:15).

Él confirma además: "…Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo" (Hch 11:17).

Su argumento fue que Dios bendijo a los gentiles con el Don del Espíritu exactamente de la misma manera en que había bendecido a los creyentes judíos el Día de Pentecostés.

La razón principal para la confianza de Pedro residía en que los gentiles también hablaron en lenguas. "Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hch 11:18).

c. Pablo En Efeso (Hch 19:1-7). Aquí tenemos un tercer relato extremadamente evidente. En su viaje misionero, Pablo vino a la ciudad griega de Efeso donde encontró algunos discípulos de Juan el Bautista.

En respuesta a su pregunta: "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?" Ellos contestaron: "Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo".

Pablo procede a explicarles el evangelio concerniente a Cristo con más claridad, después de lo cual fueron bautizados en agua. Luego, Pablo continuó imponiéndoles las manos, después de lo cual "vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaron en lenguas, y profetizaron".

Hemos visto en estos tres ejemplos que el Bautismo en el Espíritu es un acontecimiento conciso, definido e instantáneo.

En cada una de estas tres ocasiones, el factor que es consistente es que TODOS los recipientes, en TODAS las ocasiones, hablaron en otras lenguas como resultado directo de haber sido bautizados con el Espíritu.

Nosotros, por consiguiente, concluimos que el hablar en otras lenguas es la evidencia genuina e inicial de haber recibido el Espíritu.

En Hechos, hay otros dos relatos de creyentes que recibieron el Espíritu. Examinémoslos también.

d. El Avivamiento En Samaria (Hechos 8). En este relato particular, no es declarado específicamente que los recipientes del Espíritu hablaron en lenguas. No obstante, hay algunas circunstancias interesantes que implican que algo semejante debe haber pasado.

Primeramente, hubo una respuesta genuina a la predicación de Felipe, cuyos resultados inmediatos fueron: "Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe…" (Hch 8:6); "…había gran gozo en aquella ciudad" (8:8); "…cuando creyeron… se bautizaban" (8:12); "…aún no había descendido [el Espíritu Santo] sobre ninguno de ellos" (8:16).

En Segundo Lugar, cuando Pedro y Juan impusieron sus manos sobre ellos, recibieron el Espíritu Santo. Simón el mago vio que algo sucedía como resultado directo de recibir el Espíritu.

A pesar de lo que fuera, ocurría repentina, dramática y visiblemente.
Simón deseó la habilidad de hacer que aquel fenómeno ocurriera. Muchas suposiciones se han expuesto y se ha escrito acerca de lo que Simón realmente vio.

Nadie puede decirlo con seguridad. Sin embargo, ¿no sería razonable asumir que Simón vio la misma señal que ocurrió el Día de Pentecostés? De otra manera, aquellos apóstoles judíos hubieran sido renuentes en aceptar que los samaritanos fueran creyentes genuinos.

Es sumamente probable que los samaritanos recibieran el Espíritu de la misma manera en que los demás creyentes en Cristo lo recibieron en los tiempos bíblicos.

e. Saulo De Tarso (Hechos 9). Después de la dramática conversión de Saulo, el Señor envió a Ananías para que fuera a visitarle. Cuando llegó a la casa donde estaba, le dijo: "Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo" (9:17).

Sabemos que Saulo recobró su vista. La Biblia dice al respecto: "Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado" (9:18).

Podemos estar seguros de que la otra promesa dada por Ananías también se cumplió. De una cosa podemos estar completamente seguros, y es que Pablo fue lleno del Espíritu Santo.

No se dice que Pablo habló en lenguas cuando Ananías impuso sus manos sobre él; pero lo que sí sabemos es que habló en lenguas en una ocasión más tarde. Cuando escribió a los Corintios para corregir el mal uso de este don de lenguas, Pablo confesó: "Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros" (1 Co 14:18).

Él declaró también en el mismo capítulo: "Quisiera que todos vosotros hablaran en lenguas…" (1 Co 14:5); y, finalmente: "no impidáis el hablar lenguas" (1 Co 14:39).

Sobre las bases de la evidencia de la experiencia bíblica anterior, afirmamos humildemente que el hablar en lenguas es la única evidencia bíblica consistente del Bautismo del Espíritu.

También afirmamos que existen muchas otras evidencias espirituales que deben seguir esta primera evidencia, sin la cual, la experiencia está incompleta.

Esta conclusión no es para invalidar alguna experiencia que ya usted haya recibido, especialmente si ya resultó en la venida del poder del Espíritu sobre su vida de manera útil. Permítame animarle a "...retener lo que tiene..." (Ap 3:11).

Mantenga su corazón abierto, y continúe pidiéndole al Señor que le dé ese don maravilloso, el don de orar en otras lenguas. De seguro que enriquecerá su ministerio muchísimo. Recuerde:

"...¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" (Lc 11:13).


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