Capítulo 2
Las Señales Y Maravillas En La Historia De La Iglesia

Introducción

Aunque solamente como ejemplo, el siguiente material documenta las señales y maravillas a través de la historia de la Iglesia. Los recursos o fuentes han sido limitados a personalidades de importancia y movimientos, con unas cuantas ilustraciones de personas menos conocidas.

Para este análisis, la historia de la Iglesia ha sido separada en cuatro épocas: Patrística, Medieval, Reforma-moderna y la del siglo Veinte.

A. LA ERA PATRÍSTICA, 100-600 d.C.
1. El Mártir Justino (cerca de los años 100-165)

Justino fue un cristiano apologista quien había estudiado todas las grandes filosofías de su época. En esta Segunda Apología (cerca del año 153), Justino, al hablar acerca de los nombres, significado y poder de Dios y Cristo, escribe concerniente al exorcismo y sanidades.

Para innumerables personas poseídas de demonios a través de todo el mundo y en su ciudad, muchos de nuestros hombres cristianos los echaban en el nombre de Jesucristo... han sanado y sanan, lanzando fuera los demonios de los hombres, quienes no habían sido curados ni por los que usaban encanto, ni drogas.1

a. Dones Espirituales En Uso. En su Diálogo con Trifo (un judío muy educado), Justino se refiere al uso común de los dones espirituales:

...Ya he dicho, y repito de nuevo, que ha sido profetizado que esto sería hecho por Él después de Su ascensión al Cielo. Es dicho de conformidad: "Él ascendió a las alturas llevando la cautividad cautiva, y dio dones a los hijos de los hombres".

Y otra vez, en otra profecía es dicho: "Y acontecerá después, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y sobre mis siervos, y sobre mis siervas, y profetizarán".

Ahora, es posible ver entre nosotros mujeres y hombres que poseen Dones del Espíritu de Dios...2

En (aproximadamente) el año 150, el Mártir Justino fundó una escuela de entrenamiento para discípulos en una casa en Roma, y documenta "señales y maravillas" comunes (exorcismo, sanidades y profecías), y escribe:

Los primeros apóstoles, doce en número en el poder de Dios, salieron y proclamaron a Cristo a todas las razas.

No hay ni una sola raza de hombres, ya sean bárbaros, griegos, o cualquiera otra que tenga nombre, nómadas o errantes, pastores moradores en tiendas, entre quienes no se hayan conducido servicios de evangelismo, de oración y de acción de gracias en el Nombre de Jesús el Crucificado.3

Murió como mártir en Roma.

2. Ireneo (140-203)
Ireneo fue el obispo de Lyons. Él documentó eventos recientes de carismata (exorcismo, visiones, profecías) y enseñaba que el Anticristo sería un judío de la tribu de Dan; también dijo que Cristo inaugurará un reinado literal de 1000 años.

a. Argumenta A Favor De Los Dones Espirituales. Sus cinco libros Contra Las Herejías, son dedicados a la herejía del gnosticismo. Al refutar esta doctrina, él dice:

Porque algunos tienen conocimiento previo de las cosas por venir; ellos ven visiones y pronuncian expresiones proféticas. Otros aun sanan a los enfermos por medio de imponer las manos sobre ellos.4

El historiador Eusebio cita a Ireneo:

Algunos (creyentes) en realidad y sin duda alguna echaban fuera demonios, y las personas que eran limpiadas de tales espíritus inmundos, llegaban a creer y eran recibidas en la Iglesia.

Y más que eso, como dijimos antes, aun los muertos eran levantados (resucitados) y nos acompañaron durante muchos años...

Como hemos escuchado, muchos hermanos en la Iglesia tenían dones proféticos y hablaban en diversas clases de lenguas a través del Espíritu. Otros también traen a la luz las cosas secretas de los hombres para su beneficio, y exponen los misterios de Dios.5

Ireneo, reprendiendo a los que se oponían al Frigianismo (montanistas), escribió:

En su deseo de frustrar los Dones del Espíritu que han sido derramados según la voluntad del Padre sobre la raza humana en estos tiempos, ellos no aceptan ese aspecto (el de la dispensación evangélica) presentado por el Evangelio de Juan, en el cual el Señor prometió que enviaría el Paracleto; no obstante, rechazan al momento tanto el Evangelio como el Espíritu profético.

¡Ciertamente son hombres miserables! De veras que desean ser pseudoprofetas, sin embargo, rechazan los Dones de Profecía de la Iglesia...

En su epístola a los Corintios, Pablo habló expresamente de los dones proféticos y reconoció a los hombres y mujeres que profetizan en la Iglesia. Por consiguiente, pecando contra el Espíritu de Dios en todos estos detalles, ellos caen dentro del pecado irremisible (que no tiene perdón).

1) La Venida Del Espíritu Es Evidente. El argumento de Ireneo en esta cita, es especialmente aplicable al debate común sobre la práctica contemporánea de la pneumática.

Primero, él argumenta por implicación que la venida del Espíritu profetizado en Juan 14 y 15 no es meramente la promesa de una experiencia exclusivamente personal, individualizada y silenciosa en lo más profundo del corazón de la persona. Por el contrario, Ireneo sugiere que hay algo visible acerca de la venida del Espíritu, algo poderoso, algo evidente. Esto es ciertamente respaldado por el Libro de los Hechos.

2) Elemento fundamental.
Segundo, Ireneo razona de 1 Corintios, que la experiencia del Espíritu, particularmente en la profecía, debe ser un elemento fundamental de la vida de la Iglesia.

Primera de Corintios es reconocida como una epístola autoritativa, y lo que Pablo escribió es aceptado sin argumentos. Él no hace intento alguno de "dar explicaciones".

3) El Pecado Imperdonable.
Tercero, Ireneo hace una conexión entre el rechazo del ministerio sobrenatural del Espíritu Santo y el pecado imperdonable (Mt 12:31), el cual, hace un paralelo precisamente con la enseñanza de Jesús sobre este tema. Así como los frigianos (montanistas), el también fue acusado de ministrar milagros por otro espíritu.

Escuchamos un eco familiar en la objeción popular a la pneumática: "Hablar en lenguas es del diablo".

3. Montanismo (cerca de los años 120-175)
El levantamiento del montanismo tomó lugar bajo un nuevo converso llamado Montano (cerca del año 156) en Frigia. Fue un movimiento puritano, profético, carismático, milenario y apocalíptico, que reclamaba haber sido llamado a traer al mundo una nueva era del poder del Espíritu Santo.

a. Una Experiencia Pentecostal. Montano recibió una experiencia Pentecostal durante su bautismo en agua. Él habló en lenguas y comenzó a profetizar, declarando que el Paracleto, el Espíritu Santo prometido en el evangelio de Juan, le estaba usando como Su portavoz.

En el año 206, Tertuliano se unió a los Montanistas. En el 230 el movimiento fue excomulgado por el Sínodo de Iconio pero, aunque perseguido, continuó como un movimiento secreto hasta cerca del año 880. 6
Wesley, en conjunción con muchos otros de siglos más tarde, creyeron que los Montanistas eran un "movimiento de avivamiento" genuino predispuesto por líderes celosos, descarriados e insensibles de la era que se oponían a las manifestaciones del Espíritu (vea en esta sección lo escrito acerca de Wesley).

4. Tertuliano (cerca de los años 160-220)
No se conocen muchos detalles acerca de la vida de Tertuliano. Él fue criado en el paganismo cultural de Cartago. Se hizo cristiano y se unió al movimiento Montanista alrededor del año 206. Fue un escritor prolífico. En el capítulo cinco de su obra: "A Escapula", confiere el siguiente relato sobre el exorcismo de demonios y sanidades:

Todo esto puede que haya sido traído ante su atención oficialmente y por los mismos mediadores, quienes están también bajo obligación hacia nosotros aunque en corte expresan sus opiniones (voces) como mejor les place. El secretario de uno de ellos que estaba expuesto a ser lanzado a tierra por un espíritu del mal, fue libertado de su aflicción, al igual que el pariente de otro y el niño de un tercero.

¡Cuántos hombres de rango (sin mencionar de la gente común) han sido liberados de los demonios y sanados de enfermedades! Aun el mismo Severo padre de Antonina, era muy gentil y atento con los cristianos, pues buscó al cristiano Procolo a quien llamaban Torpacio, el mayordomo de Euhodia, y en gratitud por haber orado por su sanidad una vez por vía de la unción, él le mantuvo en su palacio hasta el día de su muerte.7

También escribió: ‘Cristo les ordenó que fueran a enseñar a todas las naciones. Por consiguiente, los apóstoles salieron a cumplir tal orden inmediatamente'. ‘La sangre de los mártires es como semilla'. ‘No hay una nación que en realidad no sea cristiana'.8

5. Novaciano (210-280)
Novaciano de Roma, es notable por dos razones: fue el antipapa del partido puritano en la Iglesia, y le otorgó a la Iglesia del occidente su primer tratamiento completo sobre la Trinidad. En el Capítulo 29 del Tratado Concerniente a la Trinidad, escribe acerca del Espíritu:

Este es quien coloca los profetas en la Iglesia, instruye a los maestros, dirige las lenguas, otorga las sanidades, efectúa obras maravillosas, confiere intuición para discernir los espíritus, confiere autoridad a los gobiernos, ofrece asesoramiento, ordena y organiza los demás dones de la Carismata, haciendo la Iglesia del Señor, de esa manera y en todas partes, perfecta y completa.9

6. Antonio (cerca de los años 251-356)
Nuestro conocimiento de Antonio depende extensamente de su biografía, escrita por Atanasio. El capítulo 40 de esa biografía, muestra la obra de Antonio con lo sobrenatural, especialmente al tratar con los demonios:

Una vez, un demonio muy alto, apareció con una procesión de malos espíritus y dijo intrépidamente: "Yo soy el poder de Dios, soy Su providencia. ¿Qué desea que le otorgue?" Yo entonces soplé mi aliento sobre él, llamando el Nombre de Cristo y traté de golpearle. Al parecer tuve éxito, pues inmediatamente, tan vasto como era él, junto a todos sus demonios, desapareció al escuchar el nombre de Cristo.

7. Hilarión (cerca de los años 291-371)
Hilarión fue un asceta, educado y convertido en Alejandría. Para el tiempo en que había permanecido en el desierto, un período de 22 años, ya había venido a ser mundialmente conocido por su reputación a través de todas las ciudades de Palestina. Jerónimo, en su obra: "La Vida del Santo Hilarión", relata respecto a un número de milagros, sanidades y expulsiones de demonios que ocurrieron durante su ministerio.

Facidia es un suburbio pequeño de la ciudad de Rinocorura, una ciudad de Egipto. Desde esta aldea, una mujer que había estado ciega por más de diez años fue traída para ser bendecida por Hilarión. Al ser presentada a él por los hermanos (ya había muchos monjes con él), ella le dijo que había gastado todos sus recursos en médicos.

El santo le replicó a ella: "Si lo que perdiste en médicos se lo hubieras dado a los pobres, Jesús el Médico genuino, te habría sanado hace mucho tiempo". Entonces ella clamó en alta voz y le imploró que tuviera misericordia de ella. Luego, siguiendo el ejemplo del Salvador, le untó saliva sobre los ojos y fue curada inmediatamente.10

Jerónimo concluye la sección que dedicó a contar acerca de la vida de Hilarión al declarar:

Aunque quisiera, no habría tiempo para decir todas las señales y maravillas ejecutadas por Hilarión...11

8. Macrina La Más Joven (cerca de los años 328-380)
Macrina fue la hermana de Basil, obispo de Cesarea, y también de Gregorio, obispo de Nisa. Gregorio narra acerca de la siguiente sanidad:

Había entre nosotros una niñita que padecía de un ojo por causa de una enfermedad infecciosa. Era algo terrible y patético ver cómo la membrana que rodeaba la pupila de su ojo se hinchaba y se ponía blanca por dicha enfermedad.

Me fui al cuarto de los hombres donde su hermano Pedro era Superior, y mi esposa se fue al de las mujeres para estar con Santa Macrina. Después de un intervalo de tiempo nos estábamos preparando para marcharnos pero la bendecida no permitió que mi esposa se fuera; le dijo que no dejaría ir a mi hija a quien tenía entre sus brazos, hasta que nos diera de comer algo y nos ofreciera "la opulencia de la filosofía".

Ella besó la niña, como uno pudiera esperar, colocando sus labios sobre su ojo; cuando notó la pupila enferma, dijo: Si me hace el favor de permanecer hasta la hora de la comida, les daré algo a cambio de tal honor. Cuando la madre de la niña le preguntó qué era, la gran dama replicó: "Tengo una medicina que es especialmente efectiva para curar cualquier enfermedad de la vista".

Nos quedamos con mucha alegría y más tarde partimos de regreso a nuestro hogar muy felices. Cada uno de nosotros contaba su propia historia en el camino. Mi esposa estaba contando todo en orden, como si fuera un tratado, y cuando llegó el punto en el cual la medicina fue prometida, interrumpió la narración y dijo: "¿Qué hemos hecho? ¿Cómo olvidamos la promesa, la medicina de los ojos?".

Me molesté de nuestro olvido, y rápidamente envié a uno de mis hombres de vuelta a buscar la medicina. Cuando la niña, que estaba en brazos de su niñera, miró a su mamá, ésta, al mirarla al ojo enfermo notó algo sorprendente y dijo inmediatamente: "Deja de preocuparte por nuestro olvido". Ella dijo esto a toda voz, gozosa y temblando. "Nada de lo que fue prometido ha sido omitido, sino que la verdadera medicina que cura las enfermedades, la cura que viene de las oraciones, eso es lo que ella nos ha dado y ya obró. Nada queda de la enfermedad de los ojos".

A medida que decía esto, tomó la niña y me la colocó en mis brazos. Yo también comprendí entonces los milagros en el evangelio que antes no creía, diciendo: "¡Qué cosa maravillosa es que los ciegos reciban la restauración de su vista por la mano prodigiosa de Dios a través de sus fieles servidores! Es la fe en Él la que obra tales milagros a través de estas personas especiales".

9. Ambrosio (cerca de los años 339-397)
Un laico, Ambrosio, fue reclamado como obispo de Milán por sus seguidores entusiastas. Cuando fue ordenado como obispo, su primer acto fue distribuir sus riquezas entre los pobres. Llegó a ser un predicador sobresaliente y un maestro por excelencia. Ambrosio, en su obra: El Espíritu Santo (Padres de la Iglesia), declaró que las sanidades y lenguas todavía eran obras de Dios.

En sus escritos, él documentó las sanidades y glosolalia o el hablar en otras lenguas por el Espíritu. Más tarde enseña sobre: La Segunda Venida de Cristo, la cual sería precedida por la destrucción de Roma y la aparición del Anticristo sobre la tierra.12

He aquí, el Padre estableció el ministerio de maestros; Cristo también lo estableció en las iglesias. Así que, de la manera en que el Padre otorga la gracia de las sanidades, de igual manera el Hijo las da. De la manera en que el Padre confiere el Don de Lenguas, el Hijo también lo concedió.13

10. San Agustín (354-430)
San AGUSTÍN, el más famoso de todos los padres de la Iglesia reciente, escribió:

Nosotros todavía hacemos lo que los apóstoles hicieron cuando imponían las manos sobre los samaritanos y hacían que el Espíritu Santo descendiera sobre ellos. Se espera que los conversos hablen en nuevas lenguas.14

San Agustín sirvió como Obispo de Hipona. Fue bautizado por Ambrosio en Milán en la Pascua del 387. Al final de su vida, escribió la obra titulada: "La Ciudad de Dios" (cerca de los años 413-427). Él discute que los milagros que sucedieron que fueron registrados en el Nuevo Testamento, son "absolutamente dignos de confianza". Luego escribe en el Libro 22, capítulo 28, acerca de los milagros que estaban ocurriendo en su época:
Algunas veces se objeta que los milagros, los cuales los cristianos afirman que han ocurrido, ya no ocurren. La verdad es que aun hoy los milagros están siendo obrados en el Nombre de Cristo, algunas veces a través de la intercesión de Sus santos.

a. Lista de Milagros. San Agustín luego relata acerca de los milagros que sucedieron:15
Un hombre ciego cuya vista fue restaurada.16

El Obispo Inocente, de Cartago, fue sanado de una fístula rectal.17

Inocencia, en Cartago, fue sanada de cáncer en los senos.18

Un doctor, en Cartago, sanado de gota.19

Un ex-empresario de espectáculos de Curbubis fue sanado de parálisis y una hernia en los testículos.20

La sanidad de Hesperio, uno de los vecinos de San Agustín, cuya enfermedad fue causada por los "espíritus del mal".21

Un niño endemoniado fue libertado después que el demonio le sacó su ojo y lo dejó colgando de una diminuta vena parecida a una raíz. La pupila que era negra, se tornó blanca.22

Una joven en Hipona fue liberada de demonios.23

Florencio, de Hipona, quien oraba por dinero, lo recibió.24

Una monja fue resucitada.25

El hijo de un amigo de San Agustín, fue levantado de los muertos.26

San Agustín concluye su narración de milagros contando a sus lectores que hay demasiados milagros que mencionar. "Es un hecho simple", escribe San Agustín, "no hay escasez de milagros, ni siquiera en nuestra época. Y el Dios que obra los milagros de los cuales leemos en las Escrituras, usa cualquier medio y manera que le plazcan".

b. Opuesto a La Teoría De La Cesación. Él se opone a la emergente teoría de la cesación de los dones carismáticos, como una reacción alarmista a lo que algunos pensaron que eran excesos del Montanismo. Él se opuso a la idea de que los milagros y la Carismata (los Dones del Espíritu Santo como aparecen en 1 Corintios 12) terminaron en la era apostólica.27

11. Gregorio De Tours (cerca de los años 538-594)
Gregorio fue un obispo e historiador. Fue un escritor prolífico, cuyas obras proveen un conocimiento muy valioso de la vida de la Iglesia en el siglo sexto.28

Existen muchos relatos de sanidades que ocurrieron en el tiempo de Gregorio. Éstos, aparecen registrados en su obra titulada Diálogos, donde también relata la expulsión de un demonio y su propia sanidad:

Eleuterio, a quien mencioné previamente, abad del Monasterio de San Marcos el Evangelista, contiguo a las murallas de Espoleto (una catedral), vivió conmigo por mucho tiempo en mi monasterio en Roma, donde murió. Sus discípulos dicen que levantó un muerto a la vida por el poder de su oración. Fue bien conocido por su simplicidad y compunción de corazón; sin duda que esta alma humilde e inocente como un niño, obtuvo muchos favores del Dios todopoderoso.

Le contaré de un milagro suyo, el cual le pedí que me describiera en sus propias y sencillas palabras. Una vez, mientras estaba viajando, le sorprendió la noche antes de que pudiera encontrar un lugar donde hospedarse. Así que, se detuvo en un convento donde había un niñito que era perturbado todas las noches por un espíritu del mal. Después de darle la bienvenida al hombre de Dios a su convento, las monjas le preguntaron si podía quedarse con el niño esa noche. Él estuvo de acuerdo, permitiendo que el niño descansara a su lado.

En la mañana, las monjas le preguntaron con gran preocupación si había hecho algo por el niño. Algo sorprendido de que le formularan aquella pregunta, él dijo: "¡NO!" Entonces le familiarizaron con la condición del muchacho, informándole que no pasaba ni una sola noche sin que el espíritu del mal lo inquietara. Así que, le pidieron a Eleuterio el favor de que se lo llevara consigo al monasterio porque ya no soportaban verlo sufrir más. El varón de Dios concordó en que lo haría.

El niño permaneció por mucho tiempo en el monasterio sin ser perturbado ni por un momento. Altamente complacido por eso, el viejo abad permitió que su gozo por la condición saludable del muchacho, excediera la moderación.

"Hermanos", le dijo a sus monjes, "el diablo estaba jugando con las hermanas, pero una vez que se encontró con siervos sinceros de Dios, nunca más se atrevió a acercarse a este niño". En aquel mismo instante, apenas esperando que Eleuterio terminara de hablar, el diablo volvió a tomar posesión del niño, atormentándolo en presencia de todos.

El espectáculo de ello llenó el corazón del anciano de inmenso dolor y, cuando sus monjes trataron de consolarlo, dijo: "Es mi orden que ninguno coma pan hoy hasta que este niño sea liberado del poder del diablo".

Él mismo se postró en oración con todos sus monjes y continuó orando hasta que el niño fue librado del poder del espíritu del mal. La cura fue completa y el diablo no se atrevió a molestarle nunca más.

Él delinea planes detallados de misiones organizadas hacia todos los paganos, entre sus objetivos principales, debido a la inminencia del Juicio Final.29

12. Gregorio I (El Grande) (540-604)
Gregorio el Grande fue un Papa desde el año 590 hasta el 604. Sus Diálogos (593-94) fueron descritos por el mismo autor como historias de "milagros de los Padres que fueron realizados en Italia".

Los Diálogos contienen relatos sobrenaturales, los cuales se dividen nítidamente en tres clases: relatos de visiones, historias de profecías e historias de milagros. El siguiente es un resumen de una de las historias de Gregorio, tomado de la obra seminal de Federico Duden sobre la vida de Gregorio:

Un día en Subiaco, el pequeño monje Plácido, el futuro apóstol de la Orden de Gregorio en Sicilia, salió para el lago a sacar agua pero perdió el equilibrio y cayó al agua.

Benedicto, quien estaba sentado en su celda, estuvo consciente sobrenaturalmente de la ocurrencia y clamó de prisa a su discípulo Mauro: "Corre, Hermano Mauro, porque el niño que fue por agua al lago ha caído al mismo y la corriente lo ha arrastrado lejos". Mauro corrió hacia la orilla del lago y, luego, "pensando que todavía iba por tierra seca, seguía corriendo por el agua". De esa manera pudo agarrar por el pelo al niño que era arrastrado por la corriente y lo trajo de regreso a salvo.

Fue únicamente cuando se paró firmemente sobre suelo seguro que Mauro comprendió que un milagro había tomado lugar y, "con gran asombro, se preguntó cómo pudo haber hecho tal cosa, que si lo hubiera hecho conscientemente, no se habría atrevido a aventurarse".30

B. LA ERA MEDIEVAL, 600-1500
1. San Vladimiro, Príncipe de Rus (cerca del 988)

El siguiente relato ilustra el cómo una señal milagrosa condujo a la conversión y bautismo cristiano de VLADIMIRO, Príncipe de Rus (que más tarde vino a ser llamada Rusia). Estos eventos tomaron lugar cerca del final del primer milenio del cristianismo.

Por agencia divina, Vladimiro estaba sufriendo en ese momento de una enfermedad en los ojos y no podía ver nada. Estaba muy perturbado. La princesa declaró que si deseaba ser sanado de su enfermedad, debería ser bautizado a la brevedad posible, de otra manera, jamás podría ser curado.

Cuando Vladimiro escuchó su mensaje, dijo: "Si esto realmente sucede, entonces el Dios de los cristianos es grande", y dio la orden para que fuera bautizado. El obispo de Kerson, juntó a los sacerdotes de la princesa, después de anunciar las buenas nuevas, bautizó a Vladimiro y, a medida que el obispo colocaba sus manos sobre él, recibió la vista al momento.

Tan pronto como experimentó esta cura milagrosa, Vladimiro glorificó a Dios diciendo: "Ahora he percibido al único y verdadero Dios". Cuando sus seguidores presenciaron este milagro, muchos de ellos también fueron bautizados.31


2. San Francisco De Asís (1181-1226)
San Francisco fue el fundador de la Orden Franciscana. Él tuvo un ministerio de sanidad extensivo. Las siguientes selecciones son tomadas de un vasto número de milagros que ocurrieron en el ministerio de San Francisco:

Una vez cuando el varón santo de Dios, Francisco, se había ido de viaje por diversas regiones a predicar el Reino de Dios, llegó a una cierta ciudad llamada Toscanella.

Allá, cuando estaba sembrando la semilla de vida a su manera usual, un cierto soldado de esa ciudad le ofreció su hospitalidad; él tenía un sólo hijo que era cojo y débil de cuerpo. Aunque era un niño, ya había pasado la edad de ser destetado, pero todavía permanecía en una cuna.

Cuando el padre del niño vio la gran santidad del varón de Dios, humildemente se echó sobre sus pies, implorándole la salud de su hijo.

Pero Francisco, quien se consideró a sí mismo indigno e inútil de tan gran poder y gracia, rehusó hacerlo por mucho tiempo. Pero finalmente, superado por la insistencia de sus peticiones, oró y después colocó sus manos sobre el niño, y bendiciéndole, lo levantó. Inmediatamente, con todos los presentes contemplando la escena y regocijándose, el niño se levantó completamente restaurado, comenzó a caminar de aquí para allá por los contornos de la casa.

Una vez cuando el varón de Dios, Francisco, había venido a Narni y permaneció allí por un número de días, un cierto varón de esa ciudad de nombre Pedro yacía en cama enfermo de parálisis. Durante un período de cinco meses había estado tan privado del uso de sus miembros, que ni siquiera podía levantarse o moverse un poco. Solamente podía mover su lengua y abrir sus ojos; había perdido el pleno uso de sus pies, manos y cabeza.

Cuando escuchó que San Francisco de Asís había llegado a Narni, envió un mensajero al obispo de esa ciudad para pedirle que por el amor de Dios le enviara al siervo del Dios Altísimo, con la confianza de que sería libre de la enfermedad que padecía tan pronto Francisco estuviera presente.

Sucedió que cuando el bendito Francisco vino a él e hizo la señal de la cruz sobre él desde su cabeza hasta los pies, quedó inmediatamente sano y restaurado a su anterior estado de salud.32

3. Comunidad Waldensiana
Esto fue un movimiento en la Edad Media, cuyas características incluían la obediencia evangélica al mensaje, el ascetismo riguroso, aversión al reconocimiento del ministerio de sacerdotes indignos, creencia en visiones, profecías y posesión de espíritus.33

A.J. Gordon, en su libro El Ministerio De Sanidad cita la siguiente doctrina de los Waldensianos:

Por consiguiente, tocante a esta unción de los enfermos la sostenemos como un artículo de fe y profesamos sinceramente de corazón que los enfermos, cuando lo piden, pueden legalmente ser ungidos con aceite de la unción por alguien que se una a ellos en oración para que sea eficaz la sanidad del cuerpo según el designio, propósito y efecto mencionado por los apóstoles, y profesamos que tal unción ejecutada según el dictamen y práctica de los apóstoles, resultará en la sanidad y de provecho espiritual.34

4. Vicente Ferrer (1350-1419)
Vicente fue un predicador de la orden de los Dominicos, nacido en Valencia. Conocido como el "Ángel del Juicio", predicó por toda Europa alrededor de veinte años. La Nueva Enciclopedia Católica registra lo siguiente:

Vicente se desilusionó; se enfermó gravemente. En una visión, fue comisionado por el Señor... "a ir por todo el mundo a predicar a Cristo". Después de un año Benedicto le permitió ir.

Por lo tanto, en Noviembre de 1399 salió de Avignon y empleó 20 años en la predicación apostólica. A medida que el Espíritu le movía o a medida que se le solicitaba, visitaba y volvía a visitar lugares a través de toda España, el sur de Francia, Lombardía, Suiza, el norte de Francia y los Países Bajos.

Con elocuencia ferviente, predicaba la necesidad del arrepentimiento y sobre la venida del Juicio. Muy raras veces permanecía en un sólo lugar por más de un día, y sólo lo hacía cuando la gente había sido descuidada por mucho tiempo o cuando el paganismo o herejía era muy común. Los milagros en el orden natural y de la gracia, acompañaban sus pasos.35
El Diccionario Enciclopédico Católico anota además lo siguiente: "Algunos han dicho de él, que tenía el Don de Lenguas...".36

5. Colette De Corbi (d.1447)
Lo siguiente es registrado acerca de Colette en Las Vidas de los Santos:

En 1410, ella fundó un convento en Besanzón; en 1415, introdujo una reforma en el convento de los Cordeleros, en Dole, y sucesivamente en casi todos los conventos en Loraine en Champaña y Picardí. Ella fundó en 1416 una casa de su orden en Poligni, al pie de Jura, y otra en Auxone.

"Estoy muriendo de curiosidad por ver a esa maravillosa Colette quien resucita los muertos", escribió la duquesa de Borbón, acerca de este tiempo. Porque la fama de los milagros y las labores de la hija del carpintero estaban en cada boca.37

C. LA REFORMA Y LA ERA MODERNA, 1500-1900
1. Martín Lutero (1483-1546)

En Lutero: Cartas de Consejo Espiritual, la siguiente carta de Martín Lutero es registrada:

El cobrador de impuestos en Torgau y el consejero en Belgern me han escrito para pedirme que les ofrezca algunos buenos consejos y ayuda al esposo afligido de la Sra. John Korner. No conozco de alguna otra mejor ayuda qué otorgar en el mundo. Si los médicos no pueden encontrar la cura de alguna enfermedad o aflicción, puede estar segura que ésta no es un caso de melancolía común. Por el contrario, es un azote del diablo, el cual deberá ser contrarrestado por el poder de Cristo con la oración de fe.

Esto es lo que nosotros hacemos y lo que hemos acostumbrado hacer, pues tuvimos el caso de un fabricador de gabinetes aquí, que estaba siendo afligido similarmente por una aflicción de locura, lo llevamos en oración en el Nombre de Cristo y quedó liberado.

Al enfrentarse a un caso semejante, deberá proceder como sigue: Vaya con los diáconos y dos o tres buenos hombres. Es de esperarse que usted, como pastor del lugar, esté revestido con la autoridad del oficio ministerial. Ponga sus manos sobre el afligido y dígale:

"La paz de Dios nuestro Padre sea contigo, amado hermano, y en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo".

De aquí en adelante, repita el Credo de los Apóstoles y la Oración del Señor por él en voz clara y concluya con estas palabras: "Oh Dios, Padre Todopoderoso que nos has dicho a través de tu Hijo: ‘De cierto, de cierto os digo, que todo lo que pidiereis al Padre en mi Nombre, él os lo dará, quien nos ha ordenado y animado a orar en su Nombre: Pedid, y se os dará', y quien de igual manera ha dicho: ‘Clama a mí y yo te responderé, te libraré y tú me glorificarás';
...nosotros pecadores indignos, dependemos de tus palabras y mandamientos. Oramos por Tu misericordia con tal fe a medida que nos congregamos. Dígnate de libertar este varón de todo mal y deshaz la maldad que Satanás ha obrado en él. Honra Tu Nombre y fortalece la fe de los creyentes a través de Jesucristo, Tu Hijo, nuestro Señor, quien vive y reina contigo, un mundo sin fin. Amén".

Luego, cuando se vaya a despedir, ponga sus manos sobre el hombre otra vez y diga: "Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán". Haga estas tres cosas cada día por tres días sucesivos.38

En Las Obras de Lutero, concerniente a la profecía, él dice: "Si usted desea profetizar, hágalo de tal manera que no pase por sobre la fe, a fin de que su profecía esté en armonía con la cualidad peculiar de la fe". Él continúa escribiendo: "uno puede profetizar cosas nuevas, pero no cosas que vayan más allá de los límites de la fe...".39

"El Dr. Martín Lutero era un profeta, evangelista, hablaba en lenguas e interpretaba lenguas. Era una persona dotada de todos esos Dones del Espíritu Santo. Él oraba por los enfermos y echaba fuera demonios. Era un luterano Pentecostal."40

2. Ignacio De Loyola (1491-1556)
Ignacio fue el fundador de la Sociedad de Jesús. Fue herido en el Ejército Español en el año 1521. Mientras se estaba recuperando leyó La Vida De Cristo, por Ludolfo de Saxonia. Esto le inspiró para convertirse en un "soldado" para Cristo. Entró en un monasterio y empleó casi un año en prácticas ascéticas. Allí fue que compuso la esencia de Los ejercicios Espirituales. En ellos escribe lo siguiente acerca del Espíritu:


.::2do Trimestre - .::SECCIÓN C