Capítulo 9
Guardando Los Festivales

"Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad" (1 Co 5:8).

A. UNA SOMBRA DE LAS COSAS POR VENIR
Algunos creyentes creen que ellos tienen que guardar estos festivales literalmente como en los tiempos del Antiguo Testamento. Eso no es lo que el Nuevo Testamento enseña.

La carta del Apóstol Pablo a los Colosenses contiene instrucciones claras acerca de esto. Permítame compartir dos traducciones de ello. Ambas, fueron hechas por traductores que creen en la infalibilidad de las Escrituras (una doctrina importante que todo traductor debe creer).

"Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo.

Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo" (Col 2:16, 17, Antigua Versión de Reina-Valera).

• "Por tanto, nadie que se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo;
• Cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo" (Col 2:16, 17, Versión de la Biblia de las Américas en Español).
• "Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados.
• Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo" (Col. 2:16, 17, Casiodoro de Reina).

Tenemos que entender esta metáfora usada por Pablo, cuando él llama a las Fiestas el Tabernáculo de Moisés y los sacrificios del Antiguo Testamento la "sombra de lo que ha de venir".

Si usted sale en un día soleado y camina dándole la espalda al sol, verá su espalda sobre la tierra. Ésta, refleja la misma silueta de su cuerpo, pero no es realmente usted. Es solamente una sombra de lo que iba pasando por el camino, que es su cuerpo.

Si usted caminara hacia una tela blanca muy fina con el sol detrás de usted, alguien del otro lado podría decir, por la sombra de su cuerpo reflejada sobre la tela, que una persona estaba al otro lado de la tela. Sabrán que no era la figura de una vaca o la de un mono.

Si usted se para oblicuamente de manera que la sombra de su figura fuera reflejada sobre la tela, la sombra revelaría algo de su altura, de su tamaño y si es un hombre o una mujer. Alguien que le conozca bien podría examinar la sombra y decir: "Sé de quién es esa sombra".

Si usted fuera una madre, uno de sus hijos que viera la sombra podría llamarla: "Mamá, Mamá". Pero tal niño no permanecería aferrado a tal sombra. Él desearía tener a la persona real, a su madre en carne y sangre, quien ama a su hijo.

Pablo dice que las Fiestas, el Tabernáculo de Moisés y los sacrificios del Antiguo Testamento, son de esa manera. Ellos proveen una figura, un bosquejo sin suficiente forma para reconocer lo que ellos representan. Nos muestran las bendiciones que Cristo traería a los que creyeran en Él.

No obstante, cuando la realidad (de lo que vemos como sombra) vino, todos queríamos esa realidad (Cristo) más que a la sombra.

B. HACEDORES DE LA PALABRA
Así que, Pablo dice que no estamos obligados a observar esas Fiestas como en los tiempos del Antiguo Testamento. Pero sí queremos observar LO QUE ELLAS NOS ENSEÑAN.
Por consiguiente, guardamos las Fiestas al hacer lo que ellas nos enseñan. Venimos a ser hacedores de la Palabra, y no solamente oidores.

"Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.

Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace" (Stg 1:22-25).

Jesús narró una historia famosa contrastando a los oidores y hacedores de la palabra.

Él relata acerca de un hombre que edificó su casa sobre la arena y otro sobre la peña. La casa edificada sobre la arena, cayó con el impacto de la tempestad; pero la que fue edificada sobre el fundamento de la sólida peña, permaneció firme.

Jesús dice que quienes edifican sobre la peña, son semejantes a los que escucharon Sus palabras y las HICIERON (pusieron en práctica).

Todos los oidores pueden ser bendecidos por las parábolas e iluminadoras enseñanzas de Jesús. Ellos pueden ser motivados emocionalmente y de una manera entusiasta por Su manera clara de enseñar: "porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas" (Mt 7:29).

El recibir un mensaje con entusiasmo no es suficiente. Si sólo escuchamos, pero no hacemos o ponemos en práctica lo que escuchamos, seremos como el hombre que edificó su casa sobre la arena. Ésta, no tenía un buen fundamento. Cuando vinieron las lluvias y la tempestad azotó con fuerzas, la casa cayó y fue arrastrada por las aguas (Mt 7:26, 27).

Si recibimos la Palabra con gozo, pero no hacemos lo que nos pide, seremos como la semilla que cayó sobre el terreno pedregoso. El escuchar la Palabra de Dios únicamente, aunque sea con gozo y entusiasmo, no es lo que Dios está buscando (lea Mateo 13:20, 21).

C. APLICACIÓN PERSONAL
El mensaje de los Festivales tiene una aplicación personal (HACER) para cada uno de nosotros. Tomemos la oportunidad de pensar acerca de nuestras vidas. Relate el mensaje de cada fiesta a su propia vida, y pídale al Espíritu Santo que le muestre exactamente dónde está ubicado usted en el plan de Dios para su vida.

1. La Pascua...
habla del sacrificio de Cristo por usted. Su vida fue librada del pecado, la muerte, el infierno y del poder del diablo. Esas bendiciones son suyas por medio de creer que Cristo es su Cordero de Pascua, quien murió en expiación por sus pecados. Usted no puede recibir salvación a través de sus propias obras o ritos religiosos. ¿Ha experimentado usted su Pascua personal?

2. El Pan Sin Levadura...
habla de la sepultura de nuestras actitudes egocéntricas, y del despojarnos de la malicia y maldad de nuestras vidas. ¿Ha purificado su vida de las cosas que ofenden la pureza y santidad de Jesús? Si no lo ha hecho, hágalo lo más pronto que pueda.

3. Los Primeros Frutos...
hablan de la resurrección de Jesús a la vida, la cual, hace que caminemos en una vida libre de la práctica del pecado. Si es sorprendido en alguna falta o tentación, ¿reconoce usted rápidamente su pecado y lo confiesa? ¿Muestra usted un verdadero amor por la comunidad de cristianos recién nacidos? ¿Siente usted amor y compasión por sus hermanos y hermanas cristianas?

4. Pentecostés...
habla del Bautismo en el Espíritu Santo. Dios designó a Su Espíritu para revestir de poder al ministerio, para vivir una vida santa y ser libres del temor a la muerte. Pentecostés hace que estemos dispuestos a ser mártires por Su causa. ¿Ha experimentado usted este revestimiento del Espíritu? ¿Le resiste aún o duda de Su importancia?

5. Las Trompetas...
hablan de la poderosa unción profética que tenemos a disposición en estos días del fin. ¿Está usted dispuesto a ser como una trompeta, amonestando y ganando a los perdidos? ¿Está listo para recibir la obra del Espíritu Santo con todos Sus frutos y dones? ¿Está usted dispuesto a elevar su voz como una trompeta para advertir y ganar a otros que no conozcan a Jesús? ¿Está dispuesto a sufrir por la predicación de la Palabra, a ser paciente con los que le rechacen y desprecien?

6. La Expiación...
habla acerca de vivir victoriosamente a través de la meditación y análisis intenso del alma y de tiempos regulares de ayuno y arrepentimiento. Esto producirá la fe que ve y tiene acceso a la santa presencia del trono de Dios. Allí podemos compeler Su Victoria. ¿Está viendo al Espíritu Santo obrar para contestar sus oraciones de fe?

7. Los Tabernáculos...
hacen que nos envolvamos en la gran tarea de "recoger la Cosecha" de almas. A medida que lo hacemos, experimentamos esa sensación exuberante de la presencia de Dios. Esto trae reconciliación, sanidad, paz y satisfacción plena a la comunidad de santos que adoran.

Estamos dispuestos a soportar las inconveniencias de las moradas temporales por el gozo de las almas ganadas y establecidas en la Iglesia. Estamos trabajando para entrenar a muchos para la tarea de recoger la Cosecha, a fin de que podamos preservarla, y no perderla. ¿Está esto ocurriendo en su vida e iglesia?

D. RESUMEN
Espero que este estudio le ayude a ver dónde está ubicado en su relación con Dios. Si está carente o falto, comience a adueñarse de lo que necesita por medio de buscar al Señor en oración y alabanza.

Como pastor o líder, usted puede aplicar estas preguntas al grupo en el cual sirve al Señor. ¿Acaso su iglesia o grupo ha experimentado su Pascua, Pan Sin Levadura, Los Primeros Frutos, Pentecostés, Las Trompetas, el Día de la Expiación y los Tabernáculos? Si no, comience a enseñarles estas verdades.

"La fe vendrá a ellos para recibir estas bendiciones a medida que escuchan la palabra de Dios" (Ro 10:17, traducción parafraseada).

Finalmente, estos Festivales no pueden ser experimentados en poder espiritual a menos que no sea por la respuesta de Dios a través de su fe como líder. Usted no puede hacer que estas experiencias ocurran como resultado de su propio esfuerzo o poder.

Cuando usted haya evaluado honestamente dónde se encuentra en el programa de Dios, verá la necesidad de moverse adelante hacia otras fiestas. Comience a esperar en el Señor POR FE.

Es SU Voluntad que usted y su rebaño crezcan hasta alcanzar la madurez: "…que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho" (1 Jn 5:14, 15).

Es la FE la que trae, lo que hemos RECIBIDO en el cielo, a la esfera terrenal, donde usted y yo vivimos y trabajamos para el Señor. La enseñanza es el medio por el cual recibimos fe y la transmitimos a los demás.

Así que, enseñe la Palabra de Dios a su pueblo. Use este material para bendecirlos y hacer que ellos "…crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén" (2 P 3:18).
No se canse, ni pierda el ánimo mientras espera en fe. Continúe expresando su agradecimiento a Dios por las cosas que ha recibido para usted y para su rebaño. Continúe firme en su fe y Dios traerá los Festivales sobre su vida.

¡Él vendrá! ¡ Aleluya!


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