Capítulo 6
La Fiesta De Las Trompetas

Introducción

"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo…" (Ga 4:4). "Cuando llegó el día de Pentecostés…" (Hch 2:1).

Estas dos escrituras demuestran esta verdad. Dios tiene fechas específicas en Su Calendario Divino. Algunas palabras proféticas han estado esperando su cumplimiento durante miles de años. Éstas, no pueden acontecer hasta que llegue el tiempo exacto en que tengan que suceder en el Calendario de Dios.

Hasta la fecha, hemos tratado con festivales que YA HAN TENIDO su cumplimiento profético. Los festivales restantes, no ocurrieron en la era de la Iglesia primitiva, ni tampoco pueden ocurrir HASTA QUE EL TIEMPO DEL CUMPLIMIENTO para ellos se cumpla.

Ahora, puede ser que la época en la cual estamos viviendo sea el tiempo más apropiado para que se verifique.

Con estas palabras en mente, adentrémonos en el estudio de la Fiesta de las Trompetas.

"Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová…" (Lv 23:24-25).

A. ASPECTOS PASADOS Y PROFÉTICOS
La Fiesta de las Trompetas marcó el comienzo de la tercera gran temporada festiva observada por Israel. Ésta, venía para el tiempo de la tercera, final y mayor de las temporadas de la cosecha.

1. El "Recogimiento"
Usted recordará que había una cosecha muy pequeña durante los Primeros Frutos y una más grande durante Pentecostés en la primavera. No obstante, la mayor de todas era recogida a fines del verano. Ésta, se conocía como el "Recogimiento". "También celebrarás… la Fiesta de la Cosecha a la salida del año" (Ex 34:22).

Esto tiene gran significado para aquellos de nosotros que trabajamos en la obra del Señor. Jesús nos dijo "...la siega es el fin del siglo..." (Mt 13:39). Así que, podemos esperar que más personas respondan durante el tiempo de la fiesta de las trompetas que en cualquier tiempo en la historia del mundo. Creo que ahora estamos entrando en ese tiempo.

2. Desde Mayo Hasta Octubre.
Hay un período de tiempo bastante extenso entre Pentecostés y la Fiesta de las Trompetas. Proféticamente, éste es importante. No hay registro en el Nuevo Testamento de que la Fiesta de las Trompetas se haya cumplido.

Sin embargo, si Dios cumplió la Pascua, la de los Panes Sin Levadura, la de los Primeros Frutos y la de Pentecostés, de seguro que Él cumplirá el resto. La pregunta es ¿Cuándo?

¿Acaso esa extensa separación entre Pentecostés y las Trompetas no sugiere esto? Así como Pentecostés era observado en la cosecha de la primavera, y la Fiesta de las Trompetas muchos meses más tarde en el Recogimiento final, de igual manera Dios comenzó algo en Pentecostés que completara en los días del fin para los tiempos de la Segunda Venida de nuestro Señor.

Pedro dijo acerca de Pentecostés: "Mas este es el comienzo de lo que dijo el Profeta Joel" (Hch 2:16). Lo que la Iglesia primitiva experimentó, fue el comienzo de lo que encontraría a su final en nuestra era y tiempo.

3. Las Trompetas De Su Venida.
¿Qué acompañará a la Segunda Venida de Jesús? "…y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Y enviará sus ángeles [mensajeros] con gran voz de trompeta…" (Mt 24:30, 31).

"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta.

Porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1 Co 15:51, 52).

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero" (1 Ts 4:16).

Todo esto sugiere que la Fiesta de las Trompetas tiene mucho que ver con los eventos al final de la era de la Iglesia: el día y el tiempo en el cual vivimos.

B. LA SÉPTIMA TROMPETA
"Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación" (Lv 23:24).

1. Tiempo De Descanso.
La representación de la Fiesta de las Trompetas es que es un TIEMPO DE REPOSO. Jesús nos enseña que desde que Adán y Eva cayeron en pecado Dios no estaba descansando. Él trabaja para salvar y librar.

Moisés procuró llevar a los israelitas que sacó fuera de Egipto, a través del Jordán, hasta la tierra prometida: el lugar de reposo.

Sin embargo, Hebreos 4:8, 9 dice que el reposo o descanso nunca vino en los días de Moisés, ni en los días de Josué. De hecho... debido a que Israel fracasó en obtener (apropiarse) la promesa, ésta continúa siendo para nosotros hoy en día.

"Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia" (He 4:9-11).

Esta declaración del Nuevo Testamento expone que este sábado o día de reposo, esta Fiesta de las Trompetas, todavía está por suceder.

En otras palabras, ésta aún no se ha cumplido en los días del Nuevo Testamento. La edad o época de la Iglesia ya está llegando al año 2000.

Creo que ya estamos próximos al tiempo del sonar de las Trompetas.

La obra de Dios debe marchar adelante en nuestros días, bajo el poder de Dios y no únicamente por los esfuerzos y labores humanas. Unos años atrás un Santo muy anciano me dijo: "Cuando nos esforzamos y trabajamos arduamente para hacer que las cosas sucedan con nuestras propias fuerzas, DIOS REPOSA. Cuando nosotros reposamos, oramos y dependemos de Su Espíritu para que obre a través de nosotros, EL OPERA y nosotros reposamos". Yo estoy completamente de acuerdo con esta declaración.

a. El Cuerpo De Cristo Será Consumado. La historia de Apocalipsis 10:7, nos relata lo que sucede cuando la séptima y última trompeta sea tocada. El mensaje de Dios para esta trompeta es este: "el misterio de Dios se consumará".

Efesios 3 enseña claramente que la iglesia es el misterio de Dios (Ef 3:2-12). El misterio es que los gentiles son coherederos con los judíos una vez se hayan unido en Jesucristo. El misterio es que los judíos y los gentiles creyentes están siendo compaginados para formar un solo cuerpo.

Así que, el Cuerpo de Cristo ha estado en el proceso de formación desde el comienzo de la Iglesia el Día de Pentecostés. Pero todavía no ha sido completado (perfeccionado, terminado, consumado).

Cuando un nacimiento humano normal toma lugar, lo primero que sale es su cabeza. Eso mismo sucedió con el Cuerpo de Cristo. Jesús, la Cabeza, vino primero, y el proceso de nacimiento del Cuerpo está por consumarse en el presente.

Pablo describe el proceso en las siguientes palabras: "Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias [al comienzo de la era de la Iglesia]; luego [en los últimos días: al final de la era de la Iglesia] los que son de Cristo, en su venida" (1 Co 15:23).

La consumación o perfección del Cuerpo de Cristo es el misterio a ser consumado durante la Séptima (y última) Trompeta. Este Cuerpo tendrá gran poder y autoridad.

Esto es ilustrado en el "hijo varón" de Apocalipsis 12. Ese "hijo varón" representa al Cuerpo, con Cristo como su Cabeza, que al final regirá todas las naciones.

b. La Profecía Y Visión De Daniel. Daniel describe ese Cuerpo real que habrá de reinar como sigue: "Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre" (Dn 7:18).

Así que, está muy claro que Jesús es la Cabeza de este Cuerpo o familia que habrá de reinar con Él. "Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre [Cristo], que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido" (Dn 7:13, 14).

Daniel tuvo una visión de una estatua enorme con una cabeza de oro, hombros y pecho de plata, muslos de metal, piernas de hierro y los pies eran parte de hierro y parte de barro. Se le dijo en el capítulo 2 que aquella estatua representaba los reinos políticos del mundo presente y futuro.

Era un símbolo y pronóstico profético de la venida de los gobiernos y reinos gentiles en el mundo. Es un cuerpo alterno que no tiene a Cristo como su cabeza, sino que procura reinar al mundo sin Dios.

Pero en Daniel 2:44, leemos que el Reino de Dios triunfará cuando concluya la era del régimen del hombre sobre la tierra.

La cabeza de oro de la estatua, representaba al hombre gobernando en la era de Daniel, en la persona de Nabucodonosor. Él era esa cabeza de oro.

Los pies de la estatua que estaban hechos de hierro y barro, representan los últimos poderes gentiles del mundo que estarán gobernando en los días del fin.

c. La Iglesia En Los Últimos Días. Así como la estatua representaba la evolución o progreso de los eventos, comenzando con la cabeza y culminando con los pies, de igual manera sucede con la formación del cuerpo de Cristo, y culminará con los pies.

Los pies son los últimos en salir en el nacimiento. Así que, debemos concluir que los pies representan la Iglesia en los días del fin o para la Segunda Venida de Jesús.

Esto es ilustrado en la conquista de Canaán de Josué: "…Josué llamó… y dijo a los principales de la gente de guerra… Acercaos, y poned vuestros pies sobre los cuellos de estos reyes. Y ellos se acercaron y pusieron sus pies sobre los cuellos de ellos" (Jos 10:24).

Al colocar sus pies sobre los cuellos de aquellos reyes, estaban sometiéndolos y demostrando su dominio sobre ellos y sus reinos.

"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará" (Lc 10:19).

"Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies…" (Ro 16:20).

Dios traerá todas las cosas a sumisión y las pondrá bajo los pies de Cristo, o bajo el cuerpo de Cristo... ¡Aleluya!

En los días de las Siete trompetas, el Cuerpo de Cristo será revelado completamente. En ese tiempo, todos los propósitos de Dios para los descendientes naturales de Israel y para el Israel espiritual (La Iglesia) serán cumplidos.

Con este concepto podemos examinar la Palabra de Dios desde una perspectiva del todo nueva. Es como si el velo hubiera sido quitado.

Por ejemplo, Efesios 2:11-22, explica con claridad la unidad entre los descendientes naturales de Israel y el cuerpo de Cristo.

Romanos 9-11 también es bastante claro explicando las relaciones entre los hijos de Abraham por la carne y los hijos de Abraham por la fe (Ga 3:6-14).

Este pasaje de Gálatas no niega que los israelitas son hijos de Abraham. Por el contrario, enfatiza que los que creen en Jesucristo, vienen a ser hijos de Abraham por su fe en Cristo.

Está claro que un espíritu de sabiduría y revelación (Ef 1:18) deberá venir sobre nosotros si es que esperamos entender esta verdad. Esto es esencial si esperamos percibir lo que Dios está haciendo en nuestra época.

Mi convicción firme es que este es el día en el cual LA FIESTA DE LAS TROMPETAS está comenzando a cumplirse, cuando el misterio de Dios está llegando a su cumplimiento y consumación.

Espere y esté a la expectativa de un gran aumento en las articulaciones proféticas en este tiempo del toque de las trompetas. La trompeta es el símbolo escogido por Dios de una voz o articulación profética, la cual, dará aclamaciones de advertencia e instrucciones.

C. EL SÉPTIMO MES
La numerología es el estudio del significado de los números en la Biblia.

Siete es el número de la perfección y reposo. Por ejemplo "…acabó [completó, concluyó] Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra" (Gn 2:2).

Hay una buena razón para creer que los seis días de la Creación y el séptimo día del reposo son proféticos de por sí. Éstos, exponen el calendario de Dios para su Plan de redención de la humanidad.

1. Medida del Tiempo Profético
Cuando la Biblia dice: "…que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día" (2 P 3:8), esto nos da una norma de medida para el tiempo profético.

Por esta norma, seis días serían seis mil años.

Desde la caída de Adán hasta la venida de Cristo, pasaron aproximadamente cuatro mil años (cuatro días).

Desde Cristo hasta el presente han pasado casi dos mil años (dos días).

Por consiguiente, estamos muy cerca del fin del sexto día (4 días + 2 días = 6 días).
El séptimo día está por comenzar. El séptimo día fue uno en el cual la obra de Dios fue concluida y Él descansó.

2. Tres Épocas Principales Son Simbolizadas
Hay varios pasajes en la Biblia que implican que habrá tres eras o épocas principales, como ya dijimos anteriormente. Examinémoslas brevemente.

a. El Tabernáculo De Moisés. Cuando usted calcula las dimensiones del Patio Exterior, el Lugar Santo y El Lugar Santísimo, notará este patrón:

Las medidas del Patio Exterior eran: 100 codos de largo por 50 codos de ancho, rodeado por un lino blanco que colgaba a una altura de cinco codos (Ex 27:18). Cuando usted agrega 100 + 100 (dos lados) y 50 + 50 (los dos extremos), el resultado es de 300 codos (es el perímetro del patio exterior).

Multiplique esta medida por la altura de 5 codos (300 X 5) y el resultado es de 1,500. A un codo por año, este es el número aproximado de años desde Moisés hasta Cristo. Esto representó la Dispensación de la Ley.

El Lugar Santo era de 20 codos de largo, 10 codos de ancho y 10 codos de alto (Ex 26:1-37); que es igual a 2,000 codos cúbicos. Esto representa la Dispensación de la Gracia (la era de la Iglesia), que será de 2,000 años (un codo por año).

El Lugar Santísimo era 10 codos de largo, 10 de ancho y 10 de alto (Ex 26:1-37), que es igual a 1,000 codos cúbicos. Esto representa el Milenio, que serán 1,000 años (un codo por año).

b. La Profecía De Oseas. Oseas está hablando en la persona de Cristo, quien vino y fue rechazado por Su propio pueblo judío y luego regresó al cielo. Oseas, en el espíritu de la profecía, describe esto como sigue:

5:15: "Andaré y volveré a mi lugar [la ascensión de Jesús al cielo], hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán".

Luego, Oseas describe el arrepentimiento nacional de Israel en los días del fin y la misericordia de Dios para con los judíos en ese tiempo:

6:1: "Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará".

6:2: "Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él".

La frase Después de dos días significa un período de 2 mil años (la era de la Iglesia o la Dispensación de la Gracia).

La referencia al tercer día es al período de 1,000 años, cuando todo será restaurado. Esto no podría ser otra cosa que el Milenio.

c. Las Palabras De Jesús. El Rey Herodes estaba buscando a Jesús para matarlo. El pueblo advirtió a Jesús que escapara por su vida. Pero en lugar de ello: "Y les dijo: Id, y decid a aquella zorra: He aquí echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra" (Lc 13:32).

Cuando Jesús dijo que Él continuaría echando fuera demonios y sanando a los enfermos durante dos días (hoy y mañana), estaba hablando de Su obra que continuaría a través de la Iglesia por dos mil años (dos días proféticos).

Él luego dijo que perfeccionaría o concluiría Su obra al tercer día (1,000 años). Ésta es, sin duda alguna, una referencia al período milenario.

Este día (período de 1,000 años) es descrito en la Biblia como sigue: "Y prendió [Jesús] a… Satanás, y lo ató por mil años… Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección… serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años" (Ap 20:2-6).
Este período de mil años, cuando el "bienaventurado y santo" recibirán el privilegio de reinar con Cristo, es llamado por los teólogos "el período Milenario".

La mayoría de los estudiosos creen que este es el tiempo en el cual las profecías antiguas tales como las de Isaías se cumplirán:

"Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.

La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.

Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora [serpientes].

No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa" (Is 11:6-10).

Esto tiene conexión con nuestro estudio de la Fiesta de las Trompetas. Esta fiesta de siete meses, es un espectáculo profético de eventos que tomarán lugar al final de la era de la Iglesia (el sexto día) y el comienzo del período milenario (el séptimo día). Si entendemos esta conexión, entonces, muchas cosas pueden ser entendidas en la Biblia.

D. UN ESPECTÁCULO PROFÉTICO
La Biblia dice acerca de la Fiesta de las Trompetas: "… En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación" (Lv 23:24,25).

1. Simbolismo De La Trompeta
a. Mensaje De Advertencia.
Una trompeta, simboliza un mensaje profético urgente de parte de Dios (usualmente una amonestación) a través de uno de sus siervos. Dios dice al profeta Isaías: "Clama a voz en cuello… alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión" (Is 58:1).

En Ezequiel 33, Dios hace del profeta Ezequiel un atalaya para la casa de Israel. Ezequiel fue asignado para llevarle un mensaje de amonestación a la nación.

"Cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza" (Ez 33:4).

b. Mensaje de Movilización. La trompeta también era usada por el ejército para comunicar un mensaje de movilización a un número extenso de tropas o soldados. Este concepto es encontrado en la carta de Pablo:

"Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?" (1 Co 14:8).

2. Ministerios Proféticos En Los Últimos Días
Dos cosas que debemos mantener en mente son las que siguen: [1] Esta Fiesta será cumplida a medida que la era de la Iglesia vaya concluyendo. [2] Las trompetas hablan de ministerios PROFÉTICOS.

Entonces, concluyo de esto que la consumación de la era de la Iglesia será marcada por articulaciones proféticas firmes y ungidas por Dios en estos días del fin.

Además, las Escrituras parecen indicarlo claramente:

a. Predicciones De Jesús. Jesús dijo: "Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán" (Lc 11:49).

"Por tanto, he aquí yo os envío profetas… y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros… perseguiréis de ciudad en ciudad" (Mt 23:34).

Después de haber estado en el Monte de la Transfiguración, Jesús está teniendo una discusión con sus discípulos. Ellos le formularon una pregunta importante con relación a la profecía de Malaquías, unos 500 años antes del tiempo de Jesús: "He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de JEHOVÁ, grande y terrible" (Mal 4:5).

Note la pregunta de los discípulos acerca de esto y la respuesta de Jesús: "Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero [señalando hacia un cumplimiento futuro], y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino [un cumplimiento reciente], y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron… Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista" (Mt 17:10-13).

Las profecías pueden tener cumplimientos múltiples. Éstas, a veces no se agotan o cumplen en una sola ocurrencia. Esto es completamente claro en la profecía de Malaquías concerniente a Elías.

La unción de Elías (el manto) descansó primero sobre Elías, luego sobre Eliseo (2 R 2:9-14), luego sobre Juan el Bautista. En el futuro, tal unción reposará sobre otro. Yo creo que ese día no está muy distante. La trompeta sonará de nuevo (esto es, la voz profética volverá a ser escuchada).

Mateo 17 es poco entendido aunque es un pasaje bíblico extremadamente importante, ya que, relata eventos que sucedieron al finalizar el sexto día y para el comienzo del séptimo (el tiempo en el cual estamos viviendo en el presente).

Considero que este pasaje es digno de que se tome el tiempo y espacio en explicarse palabra por palabra y versículo por versículo. Éste, nos da la clave hacia el entendimiento del día en que vivimos.

Mateo 16:28 nos dice: "De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino".

Jesús les mostraría a su círculo interno de tres lo que pasaría cuando "El Hijo del Hombre regrese en su reino". Lo que sigue es la explicación de cómo sucedió esto.

Mateo 17:1: "Seis días después [¿Por qué después de seis días? Este es un tiempo profético. Lo que ellos vieron en visión, sucederá al final de la era de la iglesia: después de seis días] Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto".

Este círculo interno de seguidores de Jesús completamente dedicados, serán los que el Espíritu llamará para que aparten tiempo para estar a solas con el Señor.

La mayoría de los creyentes estarán demasiado ocupados "…en los afanes de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra…" (Mt 13:22).

Por esas razones, ellos no responderán al llamado: "Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas" (Ap 4:1).

Ellos no escucharán la amonestación profética: "Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra" (Os 6:3).

¡Oh, amigo mío, escuche el llamado hacia la cumbre de la montaña para estar a solas con Jesús hasta que Él le muestre la revelación gloriosa de Sí Mismo y Sus propósitos para su vida!

Mateo 17:2: "Y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz".

Mateo 17:3: "Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él".

Esta es esencia "…del Hijo del Hombre viniendo en su reino". Es Jesús en Su gloria comunicándose con los grandes ministerios proféticos que aparecerán "en la consumación de los siglos" (He 9:26).

Juan vio una escena similar en Apocalipsis 8:2: "Y vi los siete ángeles que estaban de pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas".

Ni el tiempo, ni el espacio nos permiten comentar excepto sobre el séptimo de los ángeles.

"Y el ángel que vi [el séptimo] en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, y juró por el que vive por los siglos de los siglos… que el tiempo no sería más.

Sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas" (Ap 10:5-7).

Aprendemos varias cosas importantes de este pasaje:

1) Los Ángeles Están Involucrados. Los ángeles (mensajeros especiales) están involucrados en la Fiesta de las Trompetas. Siete trompetas suenan, las siete anuncian la consumación o fin de la era de la Iglesia: "…el misterio de Dios será anunciado, aclarado y consumado" (Ef 3:1-11).

2) Secretos Revelados. Los detalles o cosas específicas de los ministerios proféticos serán reveladas. Esto es congruente con lo que Dios le dijo a Amós: "Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas" (Am 3:7).

Vea cómo el punto [2] del inciso D número dos, es confirmado a medida que continuamos con la revelación de Juan de estos días:

"Estos testigos… tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía [ministerio de Elías]; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran [ministerio de Moisés]" (Ap 11:4-6).

¿Tiene esto alguna semejanza a lo que vieron los tres discípulos cuando estuvieron en el monte de la transfiguración con Jesús? La esencia de "Su reino viene con poder y gloria", era Jesús en Su cuerpo glorificado, y Moisés y Elías con Él.

El resultado de esto aparece descrito en los versículos 15-17: "El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado" (Ap 11:15-17).

b. Anunciarán El Fin De La Época. Está claro para mí que el séptimo día (cuando comience el reino de Cristo) será introducido por ministerios proféticos poderosos.

En la primera visita de Jesús a la tierra, Su venida fue precedida por una articulación profética poderosa a través de Juan el Bautista. Las personas religiosas no reconocieron a Elías (en la persona de Juan el Bautista).

Creo que sucederá de la misma manera otra vez. Estas unciones proféticas poderosas vendrán sobre creyentes dedicados alrededor del mundo. Solamente aquellos que tengan ojos para ver por medio de la revelación del Espíritu, podrán reconocer de quién es el manto profético que ha caído sobre los ministerios proféticos.

El Festival de las Trompetas (articulaciones proféticas poderosas) anunciará el final de esta época y el comienzo de la siguiente. ¡Qué días gloriosos serán esos!

E. CÓMO EXPERIMENTAR ESTA FIESTA
El capítulo 10 de Números nos enseña una verdad vital acerca de esto. Explica lo que ocurriría cuando las trompetas fueran tocadas: "Y cuando las tocaren, toda la congregación [la nación de Israel en el desierto] se reunirá ante ti a la puerta del tabernáculo de reunión" (Nm 10:3).

1. Congregados Juntos Como Uno
Considere esto: En el desierto, tres tribus estaban ubicadas al Norte, tres al Sur, tres al Este y tres al Oeste. Todo Israel acampaba alrededor del tabernáculo de Moisés en sus diferentes tribus. No obstante, cuando la trompeta comenzaba a sonar, se congregaban juntos como un pueblo en el tabernáculo.

En Efesios 1:9, 10 leemos que Jesús hará algo similar: "Dándonos a conocer el misterio de su voluntad… de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos…".

Las iglesias denominacionales cristianas de hoy son un tipo de tribus de Israel. Cada una tiene un nombre del cual están orgullosas, con distinciones que según ellas las hacen superiores a las demás. En la Fiesta de las Trompetas, habrá una gran confraternidad. El propósito de Dios es producir tal unidad.

No estoy condenando al denominacionalismo o la separación en tribus con sus diversidades. Estoy enfatizando que hay tiempos en los que el propósito de Dios para tal unidad del Cuerpo de creyentes como un todo es más importante.

Dios está tocando la trompeta y el cuerpo se está congregando. Es tiempo de ver que esto es lo que Él está haciendo en nuestros días. Es tiempo de cooperar con el propósito de Dios.

Necesitamos mostrar una lealtad más elevada a la Cabeza del Cuerpo, a Jesús el Rey de nuestro Reino, que a nuestras denominaciones (si hay conflicto entre ambos).

2. Bautizados En El Espíritu
¿Qué experiencia está trayendo esta lealtad más elevada en operación en la Iglesia? Es la del Bautismo del Espíritu Santo. Es esencial que los santos experimenten Pentecostés ANTES DE LA FIESTA DE LAS TROMPETAS.

Este Bautismo, cuando es recibido genuina y honestamente, une a las personas a pesar de su trasfondo denominacional. Ellos regresan a su tribu (denominación) hablando en lenguas... no pasará mucho tiempo sin que la tribu note la diferencia.

Muchas tribus y clanes (iglesias locales) están tratando de prevenir que esto le suceda a sus miembros. Es como tratar de impedir que el sol salga. Dios lo está haciendo; nadie puede detenerlo.

La trompeta está sonando y, por todo el mundo, los hombres y las mujeres se están congregando para tener conferencias en el Espíritu Santo y servicios de renovación. Estos cultos ocurren en obediencia al llamado de la Trompeta de Dios para congregarse unidos frente la puerta del tabernáculo.

"Yo soy la puerta..." (Jn 10:9). Se profetizó de Jesús en el Antiguo Testamento: "...Y a él se congregarán los pueblos" (Gn 49:10). Nos estamos congregando frente a la puerta: JESÚS. "Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos…" (2 Ts 2:1).

En el pasado, nos unimos en relación con declaraciones doctrinales, experiencias y grandes causas. Pero hoy Jesús dice: "Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo" (Jn 12:32).

Un fenómeno principal de la Iglesia de esta era, es el GRAN número de personas que son bautizadas con el Espíritu Santo a pesar de su denominación. Están experimentando Pentecostés, y luego son atraídas por otras congregaciones de creyentes bautizadas con el Espíritu.

Esta obra de Dios ha traído más personas a la unidad que cualquier otro grupo protestante denominacional, alianza evangélica o tribu. Nadie puede impedir que Dios derrame Su Espíritu con las consecuencias que acompañan la glossa-laleo (que significa: hablar en una lengua no aprendida naturalmente o lenguaje del Espíritu).

La trompeta está sonando, llamándonos a trabajar juntos y a prepararnos para la fiesta de la cosecha (de los Tabernáculos) que subsigue, cuando la mayor de las cosechas de almas en la historia humana será recogida en el alfolí: en la Iglesia.

3. Moviéndonos Adelante Con Dios
Otro uso de la Trompeta es hallado en Números 10:5, 6: "…cuando tocáreis alarma, [con las trompetas] entonces moverán los campamentos de los que están acampados al oriente tocarán para sus partidas".

Hay una tremenda sensación de que Dios se está moviendo adelante de manera progresiva y madura en la obra de la Iglesia. Dios no está ocioso. No ha revelado toda la verdad a la Iglesia Católica, a las iglesias de la Reforma o a los grupos Pentecostales que comenzaron a principios del siglo 20. Hay verdades que solamente podemos aprender cuando nos congreguemos en uno.

Dios está llamando a todo el Cuerpo hacia un conocimiento más profundo y significativo de Sí Mismo.

No podemos decirle a Dios que nuestra constitución denominacional contiene todo lo que Dios tiene que decir. Él tiene muchas más cosas que desea hacer y qué decirnos "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad;… y os mostrará las cosas que habrán de venir" (Jn 16:13).

Él está tocando la trompeta y enviándonos a adelante. Somos como Israel en el desierto. Cuando ellos veían la gloria Shekina (la nube de gloria) comenzaban a recoger sus tiendas y a moverse adelante siguiendo la nube de Dios (Nm 8:12-23).

Ese toque de trompeta que mueve al pueblo de Dios, es llamado "alarma". Hay un sentido de urgencia cada vez que es tocada.

Cuando Dios quiere que Su pueblo avance, necesitamos estar preparados para movernos rápidamente. Así sucedía en los tiempos de Moisés: "…pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto" (Dt 16:3).

Tengamos mucho cuidado a fin de evitar ser una pérdida más bien que un conquistador. "El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa" (Mt 13:22).

En Hebreos 11:13 vemos que sólo podemos vivir en este mundo como peregrinos y extranjeros. Sus atracciones no deben afectar nuestra hambre hacia Dios y la sensibilidad hacia Su voz. Es vital que tengamos un oído sensible y un corazón sumiso.

Muchas veces, una denominación o iglesia local es como un oasis refrescante como el de Elim, donde habían doce fuentes y setenta palmas (Ex 15:27).

En un lugar tan cómodo podemos llegar a establecernos y estar satisfechos con el nivel de nuestra espiritualidad, aun hasta llegar a la auto justificación.

Luego, si escuchamos a Dios sonando alarma para amonestarnos a que sigamos adelante, tapamos nuestros oídos y clavamos las estacas de nuestras tiendas un poco más profundas en la arena del desierto.

El progreso siempre envuelve cambio, y el cambio requiere una vida nómada, sin un lugar fijo. La mayoría encuentran el cambio muy difícil, debido a que se han establecido y no pueden creer que el cambio pueda representar el progreso para ellos.

4. Caminado En Unidad Y Amor
Cuando aquellos que tienen un "oído para oír" entienden que la alarma de la TROMPETA está sonando, comienzan a empacar sus cosas para moverse adelante. Aquellos que no quieren seguir la nube de Gloria clamarán: "usted está causando divisiones".

Pero cuando la nube se mueve, cuando la alarma suena y percibimos que Dios nos está moviendo adelante, debemos estar preparados para salir.
La división más trágica es cuando Dios se mueve y Su pueblo no le sigue y, como resultado, queda separado de Él: el uno del otro. Debido a que el pueblo está demasiado cómodo y bien establecido, es negligente en moverse.

Algunos aún piensan que el Bautismo en el Espíritu Santo es el pináculo de la espiritualidad. El Bautismo en el Espíritu Santo es la Fiesta de Pentecostés.

Más allá de eso, está la fiesta de las Trompetas, el Día de la Expiación y los Tabernáculos. Nuestra búsqueda de la presencia del Señor debe ser siempre en el espíritu de "Lo más que pueda por lo supremo de Dios".

El anciano Apóstol Pablo lo expuso en estas palabras: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (Fil 3:12-14).

El creyente lleno del Espíritu debe escuchar la trompeta. Deberá entender que Dios le está llamando para ser uno con todo el Cuerpo de creyentes llenos del Espíritu. Deberá ver que Dios desea colocarle en su propio lugar como miembro del Cuerpo de Cristo.

El creyente lleno del Espíritu no deberá estar contento con disfrutar de su Pentecostés personal solo o por sí mismo. "…por un solo Espíritu fuimos todos bautizados EN UN CUERPO…" (1 Co 12:13).

La Trompeta está llamando a todo el Cuerpo junto hacia la puerta del Tabernáculo de la Congregación. Dios dice: "Allí me congregaré con vosotros".

Movámonos ahora hacia adelante de la Fiesta de Pentecostés, hacia la unidad y amor de la Fiesta de las Trompetas. Luego, juntos adelante hacia los planes y propósitos de Dios. Pongamos al lado nuestras diferencias denominacionales, el sectarismo tribal y seamos uno con Cristo y TODOS los miembros de Su cuerpo: la verdadera Iglesia.


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